Esperamos tu historia corta o larga... Enviar a Latetafeliz@gmail.com Por falta de tiempo, no corrijo las historias, solo las público. NO ME HAGO CARGO DE LOS HORRORES DE ORTOGRAFÍA... JJ
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Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 32

Nunca Digas Adiós

Capítulo 32

Encrucijada III


El mundo se fue al diablo y no bromeo, lo digo literalmente. Pasé de estar relajándome merecidamente en una tina con una copa de vino en la mano en el pent-house de un lujoso edificio, a correr por mi vida, la de Alissa y de su padre Airo, todo en toalla, saltando medio desnuda entre escombros y con la gente gritando llena de pánico, eso curiosamente evitaba que me miraran mal algunos pervertidos. También pensé cuando el polvo de los escombros me cubrió, que era una suerte no ser justamente una mujer común y corriente, no sé cuántas veces nos salvaron la vida mis elementos, el hilo de mi querida Julieth jamás me fue tan útil como este día: para no caer a abismos infernales de magma, quitar una pared o incluso un edificio del camino, detener escombros cayendo de cada lugar posible, hacer una telaraña como puente para cruzar un agujero del tamaño de dos canchas de fútbol y estoy segura que en ese punto, me sentí como el hombre araña o algo parecido. Llegué hasta el final, el punto de encuentro destinado para la recolección, apenas y pude traer conmigo a unos pocos, solo estar ahí en medio del caos esperando que el helicóptero de Suichiro llegara, fue uno de los peores momentos de mi vida, pues sentí en carne propia la impotencia y la desesperación de todos aquellos con los que me crucé en el camino y que murieron frente a mis ojos sin que pudiera hacer nada para cambiarlo. Así que comenzaba a perder la esperanza, la pequeña Alyssa en mis brazos conteniendo el llanto asustada, cuando le mentía creyendo que la frase ‘todo estará bien’ era la más vil falacia, me refugiaba en mi mente, sintiéndola abrazarme para darnos fuerzas mientras el abismo se hacía más grande, sosteniendo con su manita lo único que me evitaba yacer desnuda en lo que sería la hora de mi muerte, sí, la maldita toalla hecha un verdadero asco... en ese punto maldije un poco a todo el mundo, era indigno morir así, cuando la he visto negra ya tantas veces.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 31


Capítulo 31

Encrucijada II

Abrí los ojos, y todo se miraba distorsionado, sentía el cuerpo pesado, la voz ahogada, pero ya no había más dolor. Estaba suspendida en el agua, como siendo una con ella y como una intrusa al mismo tiempo, tenía en mi cara una máscara de aire y sentía la corriente de energía fluyendo a través del líquido adentrándose en mí, una descarga que pasaba a través de mi cuerpo desde la ínfima punta de una hebra de cabello, hasta el último borde de la uña de un pie, mis extremidades, mi vientre y hasta en la nariz, en todas partes. Busqué con mis ojos para verme a mí, pero el resplandor azul que desprendía mi piel en líneas complejas trazadas como dibujos arcanos, me obligó a cerrarlos, era tan intenso el brillo que me lastimaba los ojos ya tan acostumbrados a la oscuridad.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 30

Capítulo 30

Encrucijada I

Sujeto la mano que tiende hacía mí, nuestros dedos se enlazan silenciosos y la melodía se escucha en el solitario salón, mis pasos se deslizan al ritmo de los suyos con precisa sincronía. Acaricio el envés de su mano con mi dedo pulgar, mientras sujeto con la otra su fina cintura y me apego a su piel, no siento ya la voluntad fuerte con su aliento tan cerca del mío. –Shizuma...- Susurran quedo mis labios antes de sumergirme en su cuello, sentir el fresco aroma de sus cabellos, libres al viento de nuestro desliz. Mis manos suben por su espalda, juntándonos un poco más, si es posible. –Te amo...- Dice mi voz profundizada por un suspiro y sus labios se adhieren a los míos, tan suaves y adictivos. –Regresa a mí... esta vez para siempre-

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 29

Capítulo 29

Yerto

Al mirarme a mi misma en el pasado no dejo de pensar o sentir que las cosas han tomado tintes jamás imaginados por mí. Mi vida, mi mundo, todo por cuanto vivía hoy sé que solo ha sido una fantasía impuesta en mi mente, creada por un científico que no contento con su aburrida existencia, hizo bien en amargar la mía. ¿Quién fui? Una mentira, una chica común entre la masa uniforme que supo pasar desapercibida por un largo tiempo. Yo no lo sabía entonces pero durante los hechos acontecidos en Fukka, solo fui un cebo, otra sombra en el carnaval de las Hime, una débil y frágil chica a la que nadie se tomó la molestia de preparar en nada. No tiene sentido formar las fortalezas de alguien por quien no has apostado ni un centavo sobre su victoria, eso fui yo, una derrota anticipada.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 28

Capítulo 28

Borrasca

Camino de palabras, verdes praderas que he de marchitar con tinta sangre, tu sangre… es la hora, el momento de mi venganza. 

Podía saberse dueña de todas las miradas, ojos que miran con pánico, susurros espantados que en el silencio de aquel instante... se hicieron mudos entre ellas dos. Su libertad tendría un alto precio, ser una paria, alguien desdeñable para la sociedad, pero que importaba aquello, ansiaba como pocas veces en su infausta labor el cumplir con el mandato de ese que se hizo señor entre mil engaños… Nagi deseaba su muerte y por su mano eso se haría realidad. Miró en los ojos turquesa la estupefacción, pero de sus labios una muda mueca de terror le brindó ese aire libre que buscara en cada momento. 

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 27

Capítulo 27

Delirio y Paraíso

Si fuésemos diferentes te diría lo que siento, si tuviera más valor te besaría sin detenerme y hasta hacerte mía, si fuese otra persona... tendría la excusa perfecta para seducirte, y si entonces me amaras... te amaría toda mi vida, Erstin... 

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 26

Capítulo 26

Agridulce

La simpleza de un momento, puede ser el más dulce y memorable de todos. Sentirse aferrada a Natsuki siempre podría considerarse un privilegio, un placer y claro, era algo de lo que no gozaban tantas. Si alguien más tuviera la oportunidad de sujetarse a ese firme vientre, tendría serías razones para sentir celos, pero conocía el aprecio de la pelinegra por la soledad, ella que no admite intrusos en ciertos espacios, por eso no evitaba la dicha de sus pequeños pero importantes detalles... mil veces se encontrarían y esas mil ocasiones, se amarían. Shizuru confiaba lo suficiente en su conductora estrella, como para poner en sus manos la vida misma, cosa que indudablemente hacía en cada ocasión que Natsuki tomaba el volante de cualquier vehículo con ruedas. Esa ocasión se la notaba incluso más apresurada que otras veces, ello no importaba a la peli ocre, estaba tan distraída en la sensación de esa espalda, del vivo aroma a pino de ese cabello y lo atlético de cada parte que tenía al alcance de sus manos, que el viaje se hizo corto, pues cuando menos lo esperó, llegaron a su destino.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 25

Capítulo 25

Ojo de Huracán

Alguien me dijo una vez que el mayor miedo contenido en nuestras pesadillas, son realmente las sombras oscuras de nuestras propias culpas, tenemos miedo... pero de nosotros mismos y de nuestros actos. Para mí, es como si el ser oscuro que habitara en mi interior, ahora estuviera expuesto la mayor parte del tiempo y mi ser de luz, encerrado en los barrotes de mi forma material. Mi cuerpo es mi cárcel... porque no soy dueña de él. He llegado a entenderlo con el paso de los meses, no es una casualidad que cada vez que Shizuru retira un velo de mis ojos, el dolor y el sonido de un pitido me nuble la vista, que entonces caiga en un sopor doloroso y al despertar me exalte por la persona frente a mí, ella. Me aferro con vehemencia al recuerdo de aquella noche, la que recuerdo fuera nuestra primera vez en el hotel, aunque ella insiste en afirmar que estuvimos íntimamente antes, no quiso describir los detalles de aquellas circunstancias por razones que ignoro, solo se sonrojó mucho... es tan linda. Sin importar cuando ocurrió tan valioso momento, sé que fue dulcísimo, perfecto, hice el amor con una extraña pero a la vez tan conocida... alguien capaz de hacer recordar a mi corazón un sentimiento tan fuerte, que trasciende las memorias que aun yacen en el olvido, es por eso que mi amada Shizuru Viola merece absolutamente todo, incluso esta miserable vida que llevo. Ella es mi polo a tierra y por nada del mundo pienso permitir que la aparten de mí. Eliminaré todo aquello que se interponga en mi camino, seré el monstruo de la pesadilla de alguien, si es que decide estorbar mi camino hacía mi graciosa amatista. Y ahora... estos entrometidos me retrasan para ir a verla.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 24

Capítulo 24

La verdad de Kiyohime II

Muy a mi pesar llegada la madrugada, debí abandonar a mi amor en aquel lecho que fuera testigo de nuestra entrega sincera, porque fui suya y ella mía. Sonreí... eso nadie podría arrebatármelo. Dejé una pequeña nota en el buró junto a las copas que no bebimos, cubrí su cuerpo con las sabanas, tomé mis ropas, deposité un beso en su frente y me marché como una sombra en la noche. Tenía que volver antes de que notasen la ausencia de mi caballo y de mi persona, ingresé en mi cuarto y antes de que la servidumbre llamara a mi puerta, me aseé para no dejar huellas tangibles de mi encuentro amoroso.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 23

Capítulo 23

La verdad de Kiyohime

Los versos de tus labios fueron como besos
Besos secretos que acariciaron al alma mía,
Fueron suspirados tus cándidos sonrojos
Sonrojos que arderían en mi lúcida fantasía

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 22

Capítulo 22

Zafiro II

  

El día del Accidente...

El amor muere en las memorias olvidadas, y en el corazón gélido, la gema de un cristal fisurado puede volver a renacer” Nagi...

Siento humedad en la cara y el cuerpo me pesa, tengo la ropa mojada o eso creo. Esta tan oscuro y me duele tanto la cabeza como si me hubiera tomado un bar completo. No soy capaz de abrir los ojos, los parpados me pesan tanto, busco fuerza en mis brazos e intento levantarme, pero resbalo y caigo pesadamente otra vez. Noto mis heridas, mi espalda dolorida y gruño para no emitir una queja mayor o dejar salir mi llanto. Después de dos intentos o quizás tres, logró ponerme de pie no sin un mareo que me obliga a apoyar la mano en lo primero que encuentro, un tronco seco. ¿Dónde estoy? Me froto los ojos para ver mejor, pero eso me hace ver que solo hay sangre en mis manos, ¿De quién? Espero que no mía.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 21

Capítulo 21

Zafiro

...Soy idiota, me doy la media vuelta. Cuando estoy a punto de marcharme a la salida una voz me detiene.

-Ara... no esperaba tal muestra de cobardía- Ese acento tan familiar y desconocido al mismo tiempo me paraliza.

-“¿Cobardía?”- Rechino entre dientes, antes de darme la vuelta para encararla. -¿Quién dem..?.- Se quedan mudas las palabras en mi garganta. Esos ojos hechos de sangre líquida, ¿Por qué me miran de ese modo?

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 20

Capítulo 20

Huracán


-¡Gané!- Gritó Piro de lo más sonriente, levantándose del suelo para yacer sentada y agotada frente a la humareda. -Cof cof- Tosió a pesar de la máscara, que notó fisurada e incluso ligeramente derretida. Detrás del cristal antibalas ahora expuesto... un brillo divertido marcaba aquellos ojos verdes, junto a sus mechones rojos. -¡Le gané a la Hime más poderosa! Soy Piro y esto será recordado para la posteridad- Comenzó a reír cual maniática.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 18 y 19

Capítulo 18 parte I

Tinta Sangre

El aire es pesado y me duele respirar, incluso golpeo algunos objetos en medio de la oscuridad. Esto me hace notar que estoy en una casa, una casa abandonada y en desuso por el tiempo. La madera desgastada cruje a cada uno de mis pasos y al retirar una cortina desgarrada, un poco de luz de luna, me permite observar lo lánguido y mortecino del sitio en el que estoy. Sillas llenas de polvo y telaraña, candelabros oxidados sobre las mesas ajadas, cuyas patas negras sueltan de a poco alguna clase de carbón. El sitio es una miseria a la vista, pero nada de lo terrorífico de los rechinidos o las cortinas que mece el viento llama tanto mi atención, como el ser en la sombra cuyo rostro no puedo observar.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 17

Capítulo 17

Latidos al Unísono


-Usted... señorita Shizuru Fujino Viola, acepta por esposa a la señorita Tomoe Torrento Margueritte, ¿Con acuerdo de sus derechos y deberes conyugales? Teniendo en cuenta además las clausulas nupciales escritas en este documento... que  corresponden de la siguiente forma (insértese 15 minutos de lectura de aburridas menciones legales)... ¿Acepta?- Dijo solemne, un hombre que ya pintaba algunas canas en su cabeza de cabellos marrones y lentes en su redondo rostro. Pero aun así bonachón y barrigón, ante la pareja en el altar improvisado para la ocasión.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 16

Capítulo 16

La Sombra Azul

Hace tan solo un día, mi vida era monótona y no tenía nada fuera de lo común, ahora estoy temblando frente a un cráter tan profundo y amplio como lo era el sitio donde trabajaba. Hoy está claro no ha sido mi día, un auto casi me atropella esta mañana y ahora esto... pero supongo que debería empezar desde el principio.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 15

Capítulo 15

Al Gato y Al Ratón

Un día perfecto ¿Qué es eso para mí? Los días son alegres cuando hago que Fujino se ponga verde de los celos sin morir en el intento, un día donde el sol tenue brilla a pesar del frío de los mil demonios que nos augura el próximo invierno, esos rayitos lánguidos se asoman para contemplar mi cara de total satisfacción. También llueve, pero es una lluvia de hojas de cerezo. ¿Puede haber algo mejor? O Sí, cuando te despiertas en los brazos de una chica que además de muy sexy, es salvaje en la cama, pero tierna en las mañanas... vamos que Fujino no sabe lo que se pierde. No... no tengo nada contra la lluvia, aunque recuerdo un día de lluvia excelente hace dos días, quien me iba a decir que Kuga aparte de tener ese cuerpazo que ni te fijes, era tan apasionada, tenía tan buenas manitas y además me iba a cumplir en rendimiento. ¿Quién iba a decirme a mí que las locuras de Fujino cumplirían esa secreta fantasía? Si, para los que no lo sepan yo Nao Yuuki me había imaginado haciéndole esto y aquello a Kuga, pero vamos. De la fantasía al hecho hay mucho trecho y San Antonio de cabeza me hizo el milagrito. Vale ni soy cristiana, ni hice eso... pero es como si lo hubiera hecho. Jajaja.

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 13 y 14

Capítulo 13

Cercanas y Distantes


Luto en medio de mi silencio sepulcral, telas negras cubren mi cuerpo mostrando al mundo mi amargura. Este es un dolor insoportable, mas no hayo consuelo en depositar mis lágrimas en el yerto cadáver de mi hermano. No queda de él nada salvo un retrato, no pude siquiera cumplir su deseo de arrojar las cenizas de su cuerpo sobre la playa. Tú, oh tú... Nataru Blan o Natsuki Kuga, como sea que te llames... me has arrebatado todo cuanto me es querido y por ello... voy a escribir en tu piel mi nombre, voy a hacerlo con tinta sangre, tu propia sangre. Estas de pie, indigna, salvaje, como si lamentaras lo que ha pasado. Cuan hipócrita puedes ser al estar en esta ceremonia. ¿Es acaso que el asesino aparenta solemnidad ante un hecho que él mismo provocó?

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 12

Capítulo 12

Despertar



Permanecer imperturbable está fuera de mi control ahora mismo. No iba a marcharme sin saber que está pasando. Ir al baño de damas, darle mi ropa a Mai-san, verla usar un collar que emulaba mi cara y además salir huyendo del lugar hacía el estacionamiento ¿No es obvio cuan sospechoso resulta?

Nunca Digas Adiós - Cristalsif - 11

Capítulo 11

Incidentes


No deseaba verte, cuando ya no aparecías en mi memoria, cuando el corazón no me dolía cada vez que me entregaba a él, mi esposo. Te maldigo Shura Wong, por venir y tocar a mi puerta después de tanto tiempo, por remover cada fibra en mi interior, causándome tal amargura. Recordándome un pasado y mil promesas que estaban mejor en el olvido. No más maldiciones, no más batallas o escenarios de pesadilla, deja a mi vida y a mis hijos en paz.

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