Allí estaba ella, pidiéndome después de tanto años
juntas, tiempo para pensar, para saber, si me seguía queriendo, tiempo porque
ya los años de relación le pesaban o al
menos eso pensaba, y yo la escuchaba a
lo lejos. Empezaba a preguntarme en que había fallado, en que me había equivocado, rutina, nuestra vida no
era rutinaria, nuestras profesiones eran distintas y hablar de nuestros
trabajos era realmente fascinante porque
eran diametralmente opuestos, así que no entendía por qué ella me pedía tiempo.
Empecé a pensar que tenía a otra, que me había dejado de querer, así que le
pregunto:
Yo: ¿Tienes otra relación? ¿Ya no me
amas?
