No puedo asegurar que esta historia sea una historia
de amor, lo que si les puedo asegurar es que es lo más cercano a lo que es mi
realidad.
Mi nombre, creo que no importa tanto, es María
Fernanda, pero lo vamos a dejar como Mafe, tengo 21 años, vengo de una familia muy religiosa, es una excelente familia tal vez con errores
como todas las familias, pero si algo tengo claro es que el día que decida
contarles mi verdad tendré que tener un lugar donde vivir y un buen seguro
medico, porque de seguro me van a matar.
