Alba tenía
mucho tiempo viviendo en ese departamento y hacía poco más de tres meses que en
el departamento de al lado se había instalado una mujer que le encantó al
verla, la vecina era muy discreta de recién llegó, apenas si se saludaban en el
lobby o en las escaleras al cruzar sus caminos.
Con el pasar de los días intercambiaron un par de frases que se alargaron a
comentarios de clima, rutas alternas para evitar el tráfico, hasta que se
convidaron un café.
