Esperamos tu historia corta o larga... Enviar a Latetafeliz@gmail.com Por falta de tiempo, no corrijo las historias, solo las público. NO ME HAGO CARGO DE LOS HORRORES DE ORTOGRAFÍA... JJ
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Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 13

CAPÍTULO 13

- Mamá, ¿Estás ahí? – Pregunto Ben al entrar en el gran gimnasio de su casa.

- Sí, aquí estoy cariño. ¡En la cinta!

A los pocos segundos, mi hijo mayor estaba enfrente de mí con cara de súplica.

- Mamá, ¿Puedo salir esta noche con Mark y Nathaly? Queremos ir a ver la nueva peli de Prisión Mortal…

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 12

SEPTIMA PARTE

CAPÍTULO 12

Me resultaba increíble que ya fueran mediados de septiembre. Hoy era nuestro último día en la isla y Gwen y yo decidimos hacer una última escapada a una pequeña cala desconocida por los turistas del hotel. Estaba tirada en la toalla viendo como Gwen se bañaba desnuda en el mar cristalino. Me reí el recordar su comentario al respecto “Cariño, sé que te gustan mis pechos, pero con la marca del bikini van a parecer dos montañas de nata rodeadas de sirope de fresa. Porque ya te digo yo que me voy a poner como una gamba…”

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 11

CAPÍTULO 11

Tener a Brooke sobre mí era demasiado excitante. Acorté el espacio que nos separaba enredando mis dedos en su pelo. Confiaba en ella…lo que no confiaba era en sí misma. Pero deseaba con tanta fuerza tener a Brooke tan cerca…

Brooke era tan dulce… Me besaba profunda y delicadamente, pero manteniendo su cuerpo ligeramente alejado del mío. Mis manos encontraron la cinturilla de su pantalón, adentrándome debajo de su blusa. Sentí el leve escalofrío de Brooke al acariciar con mis dedos sus tersos abdominales. Estaba tan centrada en sus reacciones que no sentí como sus manos alzaban mi camiseta hasta que esta acción estorbó a la exploración de su cuerpo. Saqué mi mano con reticencia y alcé ambas para facilitarle el movimiento.

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 10

SEXTA PARTE

CAPÍTULO 10

Gwen me cubría la cara de besos dulces y tiernos. Aun me encontraba en una nube. Gwen había venido a decirme que me quería… me sentí tan mal por haber sido la causante de su sufrimiento estas últimas semanas que no pude evitar llorar como una niña pequeña. Y ella estaba aquí, colmándome de cariño. Sólo había un pequeño problema…Gwen me estaba besando…estaba encima de mí…y mis queridos pero salvajes pechos ya estaban denotando lo que mis manos cariñosas no querían mostrar. La deseaba. Y mucho. Y ella aquí, encima de mí. Tan inocente…

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 9

CAPÍTULO 9

Cuando abrí los ojos había muy poca luz. No sabía dónde me encontraba, sólo sabía que se estaba tan a gusto…sentí una suave brisa que me erizó el vello de la coronilla, así que me acerqué más a mi gran estufa, que me apretó contra ella aun dormida.No podía creer que estuviera aquí, con ella, abrazadas las dos en la estrecha cama.

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 8

QUINTA PARTE

CAPÍTULO 8

Las grandes olas me obligaban a hundirme bajo ellas con la tabla en Duck Diving. Hacía mucho que no surfeaba olas tan grandes, pero siempre era bueno desempolvar un poco los músculos.

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 7

CUARTA PARTE

CAPÍTULO 7

Llegué a casa cerca de las 21. Me lo había pasado genial con Steph. Hablamos sobre ropa y lugares de moda de la ciudad. Era una mujer muy atractiva e inteligente. Era la directora ejecutiva de su propia empresa y tenía grandes ideas sobre la comercialización de productos de belleza más exclusivos para mujeres adineradas. Habíamos quedado para vernos la semana que viene para ir al nuevo spa y ya estaba impaciente.

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 6

CAPÍTULO 6

Después de ese día, Gwen y yo realizábamos algún deporte de riesgo los fines de semana. Tras la caída libre, hicimos escalada, rafting, parapente y  motocross, incluso nos marchamos un fin de semana entero a las montañas para practicar algo de esquí. En cada uno de esos momentos Gwen siempre se comportaba igual. Me amenazaba, me intentaba sobornar, me pegaba, disfrutaba y de nuevo me volvía a pegar después de que se le pasara la euforia post-adrenalina.

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 5

TERCERA PARTE

CAPÍTULO 5

Me extrañó tanto que Brooke no me levantara el día después de San Valentín que no pude evitar ir a despertarla yo.

Ayer fue un día fantástico. Me lo pasé genial con Brooke y las chicas y cuando se le ocurrió la locura del chupito casi le pego por estúpida…la veía ahogarse de dolor mientras todas las demás sólo miraban y esperaban que fracasara…pero mi Brooke no es así, ella puede con todo.

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 4

CAPÍTULO 4

Miré mi móvil para comprobar la hora de nuevo. Ya eran las 21:30. Si Gwen no se daba prisa no podrían dejar el coche en el aparcamiento cubierto y ni muerta dejaba a mi niño en la calle a merced de cualquier maleante.

Daba las gracias de que esa noche hiciera el frío suficiente como para que no se le pegaran demasiado los pantalones de cuero. No fue su primera opción, pero al ver que los vaqueros elegidos para la ocasión estaban rasgados en lugares peliagudos decidió cambiar de prenda. Y fue una suerte que su antigua chaqueta de cuero aun le quedara bien…

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 3

SEGUNDA PARTE

CAPÍTULO 3

- ¡A levantar dormilona! – Me gritaron en medio de un maravilloso sueño en el que era la sultana con un gran harén a mi disposición.

- ¡No te vayas Sherezade…! – Dije estirando la mano sin abrir los ojos… así a lo mejor vuelve…

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 2

CAPÍTULO 2

Bajé de mi nuevo Alfa Romeo 4C cerrando, con un cuidado casi enfermizo, la puerta. Bueno, nuevo, nuevo, no era. Lo conseguí por 6500 dólares en un desguace de las afueras, y tras dos años y 10000 dólares más de inversión, parecía recién salido del horno. Su vibrante color granate aún no estaba ultrajado con ninguna marca y yo, como buena humana que era, lloraba cada vez que alguien lo rozaba.

Una Asistente de Alto Riesgo - BellaDonna - 1

PRIMERA PARTE

CAPÍTULO 1

En la gran mansión de los Ashmore, Gwen y su padre desayunaban tranquilamente en el gran comedor, mientras la joven hablaba y hablaba sobre todo lo que había hecho el día anterior y el padre asentía sin prestar demasiada atención, hasta que…

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