Emocionada estaba la
noche anterior a conocerte, pensé que serías una más en mi lista de amigos;
pero pronto me dí cuenta que no sería así.
El destino no me
dejaría escapar de ti tan fácilmente al igual que a ti te amarró a mi.
Poco tiempo juntas y
me sentía llena, plena, feliz y radiante. Sensaciones que jamás creí sentir,
pero que contigo aprendí. Tu me enseñaste a vivir como si no hubiera un mañana,
a celebrar todos los días como si fuera el ultimo, a dar gracias por seguir un
día más.
Yo, realmente no se
que te enseñe... Creo que te enseñé e refrenarte, a ser más calmada y a abrir
tu corazón y mostrarme tus sentimientos.
