Tal
vez tengo miedo a ser feliz…
Eso
es lo que frecuentemente me pregunto, no sé si en realidad la felicidad ha sido
tan esquiva para mi o en realidad la he dejado ir por miedo. A veces pienso que
en el momento en que sienta a plenitud esa sensación, moriré ante la intensidad
de la misma, o simplemente porque cada vez me convenzo más que los finales
felices solo se dan en los cuentos de hadas, ya hasta escasean en la imaginación
de los libretistas de cine y televisión.
