CAPÍTULO
19
Aquella
pelea era a muerte, y Julie no tenía intención de ser la que acabara perdiendo.
Estaba furiosa y concentrada en golpear. Ver a Leary lanzándose sobre Caroline,
armada con un ridículo parasol había sido demasiado.
Bloqueó
uno de los puñetazos del hombre y le lanzó otro. El sonido del hueso roto unido
al sofocado gruñido de dolor de Leary sería recompensa suficiente para toda una
vida. Quería que aquel hombre sangrara por todo el daño que había hecho.
Pero
el boxeador le asestó un inesperado golpe desde abajo que le acertó
directamente en el mentón, haciendo que Julie se tambaleara y se le nublara la
vista. Lanzó una imprecación mientras se reconvenía por no haber tenido más
cuidado. Con la fuerza de Leary, bastarían un par de golpes como aquél para
tumbarla de espaldas.

