Cuando
pensé que ya no había nada más para mí,
cuando ese año me había atropellado de todas las formas posibles, cuando ya
solo quería encerrarme a estar con lo que me quedaba, mis amigas insistían que loqueara un poco,
ese día decidí escaparme de mi angustia y decidí salir a emborracharla.
La
gente, la música, la onda,
la demencia de algunas, me empiezan a sacar de casillas porque aunque lo
intentara, el vacío no se iba, por ultimo me aparte del grupo me desgoncé en un
sofá, y la vi.