Salió a dar un
paseo, ya estaba cansada de estar todo
el día frente al ordenador. Caminaba sin rumbo, pero con paso firme, miraba el
ir y devenir de la gente que se aglutinaba en comercios y en mesas de terrazas
saboreando, degustando productos y conversando animadamente con otras personas.
Las calles estaban repletas de transeúntes, se acercaban las fiestas y muchas de esas
personas estaban comprando los últimos regalos y adornos típicos, eso le hizo
pensar que no había comprado ningún regalo aún. Bueno, en realidad no había a
quien regalar…Su madre y su hermana estaban viajando por América, así que estas
navidades serían algo solitarias…
