El destino llamo a mi puerta como llamado por la soledad que embargaba mi vida, la angustia de vivir momentos tortuosos, apareció un ángel que con su presencio me trajo la paz, ella supo cuanto sentía, supo cuanto deseaba y me busco, me escucho, a mi lado se mantuvo, esperando….. Yo la esperaba y ella a mi, nos sentíamos nos comprendíamos, nos amábamos sin saber que era mutuo, pero el mundano es tan simple, sus reglas nos atan, pero es imposible atar al corazón, podemos colocarnos bozales que nos impidan morder la manzana de Eva, pero seguiremos estando atraídas como abejas a la miel……
