Muchas veces escuché un popular dicho que reza: “Los
pueblos felices no tienen historia”, nunca terminé de comprender demasiado por
qué, quizás tenga que ver con el morbo del ser humano o con aquello de que “La
falta de noticias son buenas noticias”
lo cierto es que la mayoría de las veces una lee historias donde el amor
duele, produce sufrimiento, rara vez se concreta y si finalmente “triunfa”
debió pagar un alto costo de penurias y atravesar un periplo de desencuentros…
hoy quiero contar una historia simple, breve, de esas que no hacen “historia”…
la tuya y la mía, esa pequeña novela que quizás no despierte el interés de
muchos pero que para nosotras significa ni más ni menos que la felicidad, esa
que juntas construimos día a día…
