Conversaciones con una muñeca hinchable
- Todo eso está muy bien, Cordelia, pero
no voy a quedarme en casa sentadita viendo la tele y aplaudiendo tus perspicaces
comentarios sobre cada programa.- Cordelia miraba a María con
aquellos ojos azules suyos muy abiertos, con una O dibujada en sus labios color
carmesí, con su modelito de sábado noche, trajecito lila con flores amarillas,
¿margaritas tal vez?- Está claro que no
voy a convencerte de lo contrario.
- ¿No vendrás conmigo?
- No, esta noche estoy cansada.
- Siempre estás cansada para salir
conmigo.


