Hoy
la vi, después de tantos días, por fin pude verla. Creo que mi corazón se me va
a ir tras ella, porque late tan rápido, como si estuviera tratando de salir de
la cárcel en la que está atrapado, quiere salir corriendo, quiere gritarle, ¡hey!,
aquí estoy, pero solo se pone triste al ver que ella se aleja sin poder decirle
eso que siente, eso que lleva esperando a decir por mucho
tiempo, que por miedo no se atreve.