Hace unos cuantos años atrás me contaron una historia.
Casi no me la creí, debo admitirlo. Pero, bueno, todo es posible en este mundo.
La cuestión ahora es como contárselas. Ya que no sé por dónde comenzar. Ya sé,
no faltara quien me diga “Por el principio idiota”. Pero no es tan fácil
encontrarle el inicio a todo.
Así que comenzaré presentándoles a los cuatro
personajes principales de esta historia.
Por un lado, tenemos a Brenda y Ana, dos amigas de
toda la vida, inseparables; que llegan a Buenos Aires cargadas de sueños y
muchas expectativas. Ellas vienen de una pequeña ciudad de no más de 80.000
habitantes. Lo que comparada a la Capital Argentina sería un simple pueblo.



