- Pero que tenemos aquí –prosiguió la rubia en
el mismo tono de vos- ¿Qué pasó amorcito?, nunca me devolviste el llamado –le
preguntó a la trigueña.
-No había necesidad, entre nosotras quedó todo
claro.
- Pero bebé, tú te fuiste demasiado enojada,
esperaba que te calmaras.
-Yo siempre estuve calmada, al parecer quién
perdió la calma y el norte fuiste tú.
- El norte, el norte, deja esos clichés Andrea
¿No ves la realidad?
- La realidad que yo vi, fue a ti con esa señora y no era un cliché lo que estaban
haciendo.
El tono de vos se elevaba así como las verdades que estaban saliendo, aun
así, Octavio y Estela permanecieron serenos, confiados en la sobriedad de
Andrea.

