Mirar el cielo
ya no es tan simple como antes, ahora mirarlo es tratar de encontrar tu reflejo
en él, soñar ya no es no lo mismo pues no es necesario estar dormida para soñar
contigo despierta; pensar es más inspirador que antes, ya no paso horas
meditando acerca de la complejidad de integrales ni de estructuras repetitivas
sino en lo hermosa que eres, en tu rostro cuando lees las palabras que te digo
cuando me salen del alma. Escuchar una melodía es recordar las canciones que te
he dedicado, todas las que expresan lo que estoy empezando a sentir por ti.