CAPITULO
1. Ying Yang
ABRIL AVELLANEDA
Hoy
para nada en absoluto es un buen día, mi hermano Germán se ha ido a estudiar a
Stanford y con su partida ha logrado dejar un gran vacío en mi interior.
Me
ha dejado sola, mi gran amigo, mi héroe, yo sé que se fue a cumplir su sueño, y
quizá sea egoísta por mi parte el desear que no se hubiera ido y que regrese
pronto.
No
soy lo suficiente valiente para afrontar la vida si él y sé que me hará mucha
falta.
Para
empezar; tendré que soportar yo solita a la odiosa de Ana Tolstoi la novia de
mi padre, quien está por demás decir que es una interesada, es obvio que esta
con mi padre por su estúpido dinero. Así es, mi padre, el gran Daniel
Avellaneda es un empresario millonario.
