Tú fuiste la primera.
La primera vez que te vi quedé tan
impresionada por tu sonrisa que tuve que llamar a mi mejor amigo para contarle
que había visto a la chava más hermosa del mundo paseando a su perro por la
calle donde vivía. Se rio y me dijo que no había alguien tan gay como yo, tuve
que estar de acuerdo con él en eso.
