Capítulo 1
Caminó con
paso rápido. Encorvada. Escondía su rostro y cuerpo en una túnica color verde
musgo.
El templo
dejaba pasar la luz de la tarde por las tres entradas principales y por los
vitrales de las altas paredes. La piedra con la que estaba construido mantenía
un ambiente agradable.
A esas
horas no había más que un par de personas rezando o apreciando los dioses
menores de los costados.
