Fue un día que nunca olvidaré, el sol de otoño que se apagaba, hojas secas danzaban en la vereda, acompañando mis pasos, el nudo en el estomago, lo sentía como piedra…La garganta cerrada, no volvió a salir de mi el verdadero sonido de mi voz, mi corazón desgarraba mi pecho con cada golpe, y mi mente no lograba borrar las palabras de mi hermana… ¨Mara no resistió, ha muerto…”
