Salir Corriendo… eso es lo único que sé hacer. Es lo único que hago bien. Salgo a correr cada sábado temprano. Ahí estaba yo, como cada sábado, corriendo, dando vueltas por un enorme parque y ahí estaba ella, como casa sábado, paseando a un adorable perrito. Siempre la veía, siempre pasaba por su lado varias veces, pero siempre acababa de la misma forma, siempre salía corriendo. No sabía su nombre y no me importaba, mi imaginación era suficiente.
