Era un sitio desconocido, el azar, la casualidad o el
destino me llevaron hasta allí. La realidad es que iba en busca de una persona
que me dijeron podía recomendarme para un trabajo. Se hacía tarde y no lograba
dar con la calle, ninguna tenía nombre y los pocos transeúntes que encontré a
mi paso me pedían alguna referencia para poder ubicarla. Empezaba a oscurecer y
decidí intentarlo por última vez antes que la noche cayera y no fuera capaz de
salir de ahí.
