Siempre que te miro se me cumplen todos los sueños. Me llenas, me plenas, me enloqueces, me haces feliz casi sin pensarlo, de la manera más bella, sintiéndolo.
Decirte te quiero es fácil para mí, lo llevo viviendo desde que te vi.
Aquella fría noche de noviembre cuando mi vida, mi amor, mi cuerpo, todo lo que soy, todo lo que fui y lo que pueda llegar a ser se unió a ti para siempre, con un lazo tan fuerte que incluso puede llegar a quemar.
