Quién de
nosotras no se ha preguntado lo mismo, no digan que no, porque en algún momento
de nuestra existencia nos hemos hecho esa pregunta de una u otra forma,
“¿Dónde
jodidos esta mi amor bonito? ¿Dónde rejodidos está esa persona que me va a
hacer cubrir mis ojos con una mano y con la otra tomar su mano para saltar sin
pensarlo?”
