Capítulo
I
“Jalisco nunca pierde, y si pierde arrebata”
PAOLA
La nada agradable sensación de tener
que cruzar el Atlántico se alojó en mi estómago, volar no me gusta y menos
tantas horas, pero lo valía por ver a Mariana tan feliz. Mi hermana menor no lo había pasado bien
durante mucho tiempo; el divorcio de mis padres no fue cosa fácil para ninguna
de las dos, pero para ella menos y debo admitir que siempre fui como hermana
mayor muy sobre protectora. Le llevo casi cinco años.

