Humo, Alcohol y Sangre
Me encendí el tercer cigarro de la noche. Era el día
de año nuevo del nuevo milenio. Tendría que dejar esta mierda. Ya llevan
tiempo diciendo que me puedo morir de
cáncer de pulmón o llena de petróleo. Pero a mí me da igual. Legalmente me gano
la vida siendo redactora en un gran periódico de la ciudad. De pequeña me
gustaba mucho escribir, y para lo que me sirvió…
Llevo trabajando para la mafia rusa desde que tengo uso de razón.
Cuando tenía diez años mis padres murieron en una redada. Mi madre se dedicaba
a cortar la coca para su posterior venta y mi padre era uno de los
guardaespaldas de Lance, el dueño de la fábrica donde se preparaba la coca. Los
polis entraron sin más y comenzaron a disparar a todos los que llevaban armas.
Mi padre cayó uno de los primeros al intentar sacar a mi madre de allí y ella,
al ver como lo tiroteaban, volvió atrás para intentar salvarlo, recibiendo un
tiro en la cabeza.

