Esperamos tu historia corta o larga... Enviar a Latetafeliz@gmail.com Por falta de tiempo, no corrijo las historias, solo las público. NO ME HAGO CARGO DE LOS HORRORES DE ORTOGRAFÍA... JJ

Nuestro secreto - Cristalsif - 18

Capítulo 18
Sin secretos

*Asura Tredyan*

No puedo creerlo, que clase de mierda mal montada es la justicia. Me dejo caer en el sofá con demasiado peso en los hombros. -Encontraremos la forma de resolverlo- La voz de Neithan me llego desde su silla de ruedas en la sala.

-Tú ya estas bastante jodido y yo demasiado frustrada- Suspire hondamente. -Ahora ella está allí recluida... como si fuera una criminal cuando sabemos bastante bien que nadie ha sido más víctima que ella- Presione mis dedos sobre la tela.


-Lo sé muy bien... a mí no me sorprendió la sentencia del tribunal contra mí, se por cuanto me he arriesgado para todo esto, mi rostro no salió a la luz porque fui el ultimo en unirme a los planes de Freiya, tú ni siquiera sabias de mí, de otro modo lo tendría peor- Menciono Neithan con cierta tranquilidad que a mí no hizo más que enojarme. -Por otro lado, lo de Aleth no lo esperaba... nunca supuse que los documentos que me mostró Freiya sobre los movimientos y él como mi sobrina sedujo a todas esas mujeres... terminaría en manos de un tribunal- Lo vi golpear el descansa brazos de su silla.

A mí la sola memoria de la existencia de aquellos hechos me recordaba con desdén el cómo se hacía más cierta la oscuridad sobre el pasado de Aleth... quiero decir Krysta... aun no me acostumbro a su verdadero nombre aunque Freiya me lo dijera tanto tiempo atrás.

-Lo demás, lo que aparece en ese video se puede discutir como asesinato en defensa propia- Añadió él y yo lo razone lógico.

-Tenemos que descubrir que la motivo para hallar la respuesta, me refiero... porque cumplió cada capricho de su padre- Dije yo sopesando las posibilidades.

-Creo que eso solo te lo dirá a ti... en su momento me dio a entender que fue por chantaje...- Neithan me miro con expresión grave. -Sospecho con que la chantajeó, pero creo que tú necesitas saber todo sobre ella, si de verdad no importa la diferencia de edad, si no importa quien fue su padre, si la amas sinceramente... que sea con todo lo que ella es... y me parece que no hay otro modo de saberlo... ella no dirá nada si no lo preguntas- Sus palabras me parecieron demasiado sabias, reales como para pasarlas por alto.
-0-0-0-

Esta será la primera ocasión en la que realmente sepa de quien me enamore, pensé durante largo tiempo que no necesitaba saberlo y cobardemente no cuestione, no quise saber demasiadas cosas justificándome en lo doloroso que podría ser para Aleth, pero lo cierto es que temí más el dolor que yo sentiría. Aquí estoy después de dos horas en auto, tras pedir un permiso especial a la directora del orfanato, frente a su puerta y sin atreverme a entrar.

La puerta se abre sin que yo llamara y aquí frente a mí esta ella.

-Como has sabido que estaba aquí- La mire a los ojos.

-La sombra de tus pies en la puerta, y tu inconfundible aroma... me gusta tu perfume- Sus palabras me sonrojaron en el acto. Ella se acerco y rozo con su nariz mi cuello. Aquello me hizo estremecer, luego vinieron sus labios y yo debí detenerla con mis manos, aunque me costó bastante voluntad.

-Tenemos que hablar Aleth- Dije seriamente.

-Cuando una mujer dice que tiene que hablar es para preocuparse- Su rostro se torno serio y pétreo. -Pero adelante... puedes sentarte- Señalo su cama que era el único sitio para sentarse. El lugar era demasiado pequeño.

Yo seguí su indicación mientras ella cerraba la puerta. -Tengo algo que preguntarte... es sobre tu pasado-

-Sabía que si sobrevivíamos a esa noche esta pregunta no tardaría en llegar... tienes fragmentos de la historia, pero nada al mismo tiempo... se lo que piensas, que no sabes nada de mí y quizás tengas razón... ¿pero en verdad estas preparada para oírlo todo?- Se cruzo de brazos apoyada en la pared más cercana.

-No es solo mi curiosidad la que me trae aquí, quizás... podamos encontrar algo que nos ayude con el juicio- Murmuré aun apenada.

-Está bien... si crees que esto servirá de algo, yo haré lo que tú quieras... así que se más especifica ¿Qué deseas saber?- Levanto una ceja para verme con esa expresión que tanto me gusta, así con sus pantalones negros y su camisilla blanca parece una chica como cualquier otra, pero la verdad siempre fue otra.

-Dime como comenzó todo, como es que terminaste obedeciendo a Zeth en cosas tan torcidas- Dije con cierta inquietud en mi voz.

Todo comenzó cuando tenía 6 años, mi madre Esmeralda Zyden y yo vivíamos en la mansión de Zeth, yo le implore un par de veces que dejara a mi padre por los maltratos a los que él la sometía por puro placer. Ella nunca me lo explico, pero probablemente nunca se marcho temiendo por la vida de su hermano quien llevaba algo más de 7 años en prisión y conociendo a Zeth la tendría más que chantajeada. Llegue a esta conclusión hace relativamente poco, entonces no supe de la existencia de Neithan Zyden.

Pero el cómo principia, aconteció la noche de mi séptimo cumpleaños, mi madre le pidió a Taíto Akatsuro su guardaespaldas de confianza que comprara una tarta para mí, Zeth no recordaba la fecha y ellos discutieron aquella tarde. Yo lo vi y lo escuche todo pues había pasado la tarde jugando al escondite con una de las hijas del ama de llaves, me escondí en el despacho y Annia no me encontró.

-¿Cómo es posible que no recuerdes el cumpleaños de tu única hija?... no pido que seas un padre modelo, pero por lo menos finge que te importa- Dijo mi madre muy molesta.

-No confundas las cosas, es mi hija y tiene todo lo que podría desear, por favor cada día es como si fuera su cumpleaños... basta que diga una palabra y no pasa un día antes de que lo tenga- Zeth golpeo la mesa, me preocupe pues comenzaba a tomar tintes más oscuros la discusión.

-Deberías saber que no puedes comprar el afecto de una niña con cosas materiales... luego reclamas cuando te ve y sale corriendo- Mi madre lo miro a los ojos. -No te comportas como su padre-

-Tú la has puesto en mi contra... si mi hija no quiere saber nada de mi es por tu culpa zorra- Antes de que mi madre pudiera reaccionar él la sujeto por el cuello.

-Pasara la vida entera y tú solo te ganaras más y más el rencor de Krysta- Murmuró con voz ahogada mi madre. -Ella te repudiara... tanto como yo te repudio-

Otro golpe y la arrojó sobre la mesita de cristal, los vidrios cortaron su piel, fue lo más terrorífico que he visto en mi vida, un vidrio se había clavado en ella de tal forma que atravesó una de sus piernas, fue horrendo.

-Eso será para que lo tengas aprendido... aquí quien manda soy yo- Le dio la espalda, comenzando a marcar el teléfono del médico privado de la mansión, lo supe porque dijo el nombre del doctor, sin embargo yo no recuerdo su nombre.

Mi madre se quedo quieta en el suelo, controlando el dolor de sus heridas. Hasta que él habló. -Pero si es como tú dices Esmeralda... a ella también tendré que enseñarle a golpes lo que tú tienes bien aprendido-

Yo estaba muda, mi madre miro horrorizada a Zeth. -No serás capaz de pegarle a una niña tan pequeña...-

-Tú no sabes de lo que soy capaz Zyden- La mirada sombría de él me erizó la piel, así cuando Zeth le dio la espalda a mi madre, ella se levanto como pudo, tomo una estaca de cristal y se la clavo a él en la espalda.

-Te MATARÉ... te juro que te mataré antes de que le toques un solo cabello a mi hija-

Él grito de dolor, se dio vuelta y golpeo mas fuerte a mi madre dejándola inconsciente, tirada en el suelo. Volvió tambaleándose y extrajo un arma del escritorio, supe que iba a matarla. Salí corriendo de mi escondite, aunque madre me dijo muchas veces que me escondiera cada vez que él se pusiera violento. No me importo, me lancé a sus pies y lo imploré gritando -¡Papá no lo hagas!-

Él me mando a volar de una patada y caí a lado de mi madre, me aferré a ella implorando, prometiendo portarme bien, llorando, pero nada llego a su corazón. Levanto su arma y le disparo sin contemplación, un par de veces y yo me quede con el cuerpo de mi madre lleno de sangre, entonces lo mire con odio y él me pateo de nuevo. Cuando pensé que todo acabaría para mí también, Taíto llego con mi tarta, la arrojó al suelo y le disparó a Zeth, lo hirió pero no gravemente.

Taíto me tomó y salió corriendo de allí conmigo en brazos mientras yo lloraba desconsolada por mi madre. Aquella tarde escapamos a las montañas, yo sollocé hasta que no me quedaron lágrimas y me dormí cansada.

En aquel lugar Taíto se convirtió en un abuelo para mí, ya que era un hombre mayor, pero aquellos años él se ocupo de mi educación y de enseñarme absolutamente todo lo que sé sobre defensa personal, desde manejo de armas hasta varias formas de combate. Cuando comencé a soñar que Zeth se había olvidado de mí y habiendo dado por muerta a mi madre, a mis 15 años él vino tras nosotros. Le costó varios hombres y muchas balas, porque Taíto me defendió hasta el último momento y con su último aliento me dijo que le había hecho muy feliz durante esos años, que lamentaba no ser más fuerte, que estaba orgulloso de mí, esa fue la segunda vez que llore después de mi séptimo cumpleaños.

Yo di la pelea que pude dar, pero me apalearon entre varios. Me dejaron inconsciente, cuando desperté estaba en el cuarto que solía ser mío muchos años atrás, allí todavía estaban las muñecas y las fotos, con la diferencia de una cama mucho más grande, amoblado con todos los video juegos de moda y todo lo que se le ocurrió a Zeth para agradarme.

Pero para mí los recuerdos seguían tan vivos como si en mi mente se hubiera quedado cristalizado ese momento. Poco después y ante mi rebeldía, Zeth me reveló su carta del triunfo. Mi madre a quien supuse muerta, seguía viva en un hospital, había sobrevivido por los pelos, me llevo a verla y allí estaba dormida con un montón de tubos que la mantenían en esta tierra. Zeth me explico que solo se necesitaba una operación para traerla de vuelta pero que me regalaría la operación como presente en mi cumpleaños 18, si y solo si me comportaba como su hija y le obedecía. Lo primero que hizo fue cambiarme el nombre, de Krysta a Aleth, ya que le gustaba como se escuchaba, era una combinación diferente de su propio nombre.

Pasó un año y cumplí al pie de la letra mi palabra, le respetaba y obedecía, aunque no confiaba en su palabra y por ello cualquier ingreso que tenía lo fui ahorrando para pagar por mi propia cuenta la operación. Todo cambió cuando comenzó a involucrarme en sus negocios. Principió llevándome a las reuniones, la cuales con toda sinceridad estaban definidas por debajo en los lechos de las y los negociadores. Si ocurría que una dama o un hombre no cedían a los encantos de Zeth, se aseguraba de encontrar a la persona adecuada para hacerles caer. Si él hubiera pasado más tiempo planteando mejor los proyectos y no tanto estudiando el perfil psicológico del comprador para asegurarle una compañía perfecta en la cama, estoy segura que no habríamos llegado a esto.

Algo ocurrió, una dama, de más o menos 30 años, Isbeth... fue la única que no cedió a los encantos de Zeth, ni de ningún otro seductor seleccionado. Mi padre se obsesiono con ella y lo convirtió en un reto personal, para él era casi un deporte encontrar la debilidad de los negociadores, pero Isbeth estaba totalmente limpia por donde mirase. Yo insistí en mejorar el proyecto, ya que con ella no lograríamos nada. Pero Zeth se negó, aun cuando le expuse los puntos débiles de la estrategia y las compras, había usado el sentido común y las pocas enseñanzas que me dio respecto al tema Taíto.

Fue al momento de debatir el proyecto por última vez antes de tomar la decisión, que yo me atreví a decir en voz alta mis sugerencias. Isbeth escucho con interés mis palabras, Zeth quedo bastante agraviado y sorprendido. La dama se cito conmigo en privado, ella era de una melena negra como la noche y de ojos azules, europea. Nos hicimos afines cuando la charla dejo de ser de negocios. Ella pregunto sobre mí y yo le respondí sin intuir que su interés crecía en otros sentidos.

Al salir, Zeth me esperaba, Isbeth se despidió de mí con un beso muy largo en la mejilla con tan mala suerte que él notó lo que yo no. No paso mucho tiempo antes de que me chantajeara con el tema de mi madre en cuanto me negué a sus intensiones. Me obligo a tomar clases de etiqueta, a catar vinos, a comportarme y cuando considero que estaba lista me llevo con Isbeth para dejarme con ella dos días enteros.

Ella se tomo su tiempo en hacer las cosas, me llevo a los mejores sitios, me compro cuanto se le vino a la cabeza, cada cosa que dije o cada pensamiento que murmuré con la intensión de ser grosera y de desencantar, antes que alejarla termino atrayéndola como si fuera un maldito imán, mi rebeldía resulto ser contraria a lo que pensé. Así al final del último día sabiendo las negras consecuencias que podría traer para mí negarme, Isbeth sin saber esto llevo las cosas al siguiente nivel. No puedo decir que fuera dura conmigo, de hecho fue muy dulce, fue lento, pero al final cuando no sientes esas cosas por alguien, concluyo en una noche de sexo, la primera de muchas que vinieron después.

Isbeth firmo el contrato solo para mantenerme cerca, para poder pasar más tiempo conmigo. Zeth le complació con mi presencia hasta el momento en que ella no le fue ya de ninguna utilidad. Entonces le negó verme, le dijo que yo tenía a alguien más, que como podría creer que una chica como yo la amaría teniendo a todas las que quisiera tener y en ello involucro a mi vieja amiga de la infancia, Annia, le pago una gran suma de dinero a su madre quien termino cediendo. Así, Annia fue la segunda en compartir mi cama, una noche en la que nos embriagaron a las dos. Zeth tomo fotos del evento, sospecho incluso que lo grabo... No tengo dudas de que revelo esta información a Isbeth, pues la última vez que la vi por petición suya y sin que él lo supiera, me arrojo las fotos en la cara, me trato de lo peor estando despechada, nunca más la volví a ver después de la tremenda bofetada que me dio.

Así uso la misma excusa con cada objetivo que vino después, esto ha ocurrido desde que tengo 16 años, ahora estoy próxima a cumplir 18 y han pasado aproximadamente 16 de ellas, incluida Yuki Kaname. Cada una con una duración de más o menos 3 meses. Las veces que me negué mi madre empeoro bajo sospechosas circunstancias, así que temiendo por su vida no volví a decir no... Eso... hasta que te conocí Asura... me revelé, mis padres acabaron muertos y ahora que se supone soy libre la tan llamada justicia me reclama por haber participado en todas esas extorsiones... cuando son algo que me gustaría olvidar.
Esta es mi historia, la historia de Aleth Zyden...

La ausencia de sus palabras lleno del silencio el cuarto en cuanto terminó, yo había pasado llorando la mitad del relato, sentí celos, odio, frustración. Tras estrujar mi ropa note que me costaba mover los dedos en tensión, miré a mi Aleth con amargura. Ella solo estaba de pie con los brazos cruzados mirándome.

-Entiendo si no quieres seguir conmigo... ahora sabes que muchas de las cosas que te atraen de mí se deben a que Zeth se ocupo de diseñarme de este modo... para atraer a personas como tú, como Isbeth- Esa comparación si me golpeo de la forma más baja, pero por un momento note que había cierta verdad en sus palabras.

-Yo no pienso renunciar a ti... quizás tengas razón y lo que me atrae de ti sea tu rebeldía, tu cortesía, pero lo que yo amo de ti es diferente, es lo que es natural en ti, como tus sonrisas, como tus palabras sobre lo que piensas del mundo, cuando razonas, cuando sientes... ¡Eso no pudiste aprenderlo de él!- Seque mis lágrimas y me acerque. -Me parece que quien se menosprecia con todo esto eres tú... te lo diré de esta forma... no me importa si te acostaste con una o con mil... porque cuando hiciste el amor, la primera vez fue conmigo- Aleth abrió sus ojos sorprendida. -Porque me has querido solo a mí-

Pero desvió la cara en cuanto intente darle un beso. -Y que pasa si hubiera querido a alguien antes que a ti-

Aquello me dejó fuera de juego. -¿Acaso es esa Isbeth de la que hablas?- Ella guardo silencio sin mirarme, me llené de celos. -¿Esa pederasta que se aprovechó de ti a la menor oportunidad?- Me arrepentí de lo que dije, pues sus ojos me miraron con tristeza.

-No lo entiendes- Refutó yo debí detenerme pero no pude.

-Así que Zeth se invento todo lo de Annia para separarlas ¿Cuándo noto que tú estabas prendándote de ella?- Dije mis pensamientos en voz alta, moría por saber. Pero ella guardo silencio otra vez. -El que calla otorga Aleth...-

-Basta ya de llamarme de ese modo... ¡Ese es el nombre que Zeth me puso!- Me miró enojada. -Si no podías tolerar la verdad no has debido preguntar... así que es mejor que te vayas- Agregó con voz severa.

-Amor...- Intenté persuadir.

-Vete de una vez- Me dio la espalda y entendí que no podría hacer más que empeorarlo si me quedaba, así que me fui con una aprensión terrible en mi corazón.

-0-0-0-


Los días que vinieron estuvieron llenos de tensión, ganamos el juicio con la información que me reveló Aleth aquella tarde, fui nombrada su tutora legal dado que su único familiar vivo deberá ir a prisión una larga temporada, todo con la condición de que ella deberá ir con el psicólogo para seguir un tratamiento. Nos mudamos a un apartamento diferente porque la mansión, su apartamento, incluso mi propia casa nos trae recuerdos terribles a las dos. Ella no dejo que me acercara de nuevo, habían quedado abiertas muchas heridas con la ultima discusión y a mí todavía me socavaba la angustia de pensar que quizás ella nunca olvido a Isbeth porque aun siente algo por ella.

Solo sonríe cuando Giselle viene de visita, se aplicó con los estudios y pasaron largas tardes explicándole las materias que no se le dan bien, cada vez fueron menos. Yo continué con mi trabajo de Directora, contratamos a una nueva enfermera, Akemi con quien he afianzado buenos lazos que quizás algún día den paso a una amistad sincera. Ella me ha explicado muchas cosas de Aleth, de su comportamiento de su forma de pensar, de la adoración que le profesaba a su madre.

Aleth... mejor dicho Krysta ha sido una persona falta de afecto a lo largo de toda su vida, siempre supo la despreciable causa de su origen y aunque no lo parezca eso corroe desde muy dentro incluso a un niño. No suele olvidar, es demasiado inteligente para eso, por eso le cuesta tanto perdonar. Si piensas que esa Isbeth de la que habla ha sido la única mujer después de su madre que le mostró algo de afecto, no el que debiera ser... pero afecto al fin y al cabo. Ocurre la posibilidad de que confundiera sus sentimientos por ella. Tú los has dicho Asura, ella dijo sexo... tuvo sexo con ella. Hay distinción entre una y otra cosa.

Las palabras de Akemi aun perturban mi mente. Al final Aleth se ha graduado con honores de la academia, la han aceptado en múltiples universidades, pero ha escogido la de Tokio central y ahora lo que más me preocupa es que va a pasar con nosotras si se ha marchado ya, y pensar que yo le ayude con cada cosa, a conseguir apartamento, amoblamos el sitio pero todo fue en tono de condescendencia y cortesía, bastante frío.

Tiene casi 18 años, pronto... pronto ya no tendrá porque tenerme a su lado, siento que la he perdido y nada funciona, he intentado hablar, pero es como tratar de entrar a un castillo, tiene unas murallas muy bien puestas... no sé porque me rechazo hasta el último día, al final está allí, sola... podrá hacer lo que le plazca y eso me atormenta, ya ha pasado un mes sin saber de ella más que por los informes del psicólogo y los reportes de sus profesores por exigencia legal. ¿Que si le gusta alguna profesora de la universidad? No es tan descabellado. Aunque en el fondo siento que no tengo derecho a reprochárselo.

Y héme aquí sola cenando en mi restaurante con una cara de pocos amigos.

-Señorita Tredyan que placer verla por aquí- Una voz de alguien mayor interrumpió mis cavilaciones.

-Hola Kurusawa- Dije al administrador de mi restaurante, aquel viejo amigo de mi padre, mi padrino y un sabio consejero, a lo largo de mi vida. Sonreí de mejor animo, el siempre fue sumamente complaciente conmigo, y me escondía las pequeñas fechorías de pequeña.

-Sospecho que la señorita tiene mal de amores... Si no es indiscreción o molestia ¿me permite sentarme?- Dijo aquel hombre de cejas canosas y sonrisa afable.

-Claro, tome asiento... pero ¿Porqué llega a esa conclusión?- Lo mire dubitativa.

-Porque tiene un apagón en los ojos, los suyos brillaron mucho hace casi 8 meses cuando trajo a la pequeña Aleth aquí...- Me miro comprensivo, sentándose en la mesa, luego solicito un poco de vino.

-¿He?- Me sentí sumamente apenada por las evidentes conclusiones, mal de amores y Aleth en la misma conversación.

-No se avergüence señorita Tredyan, lo supe porque estas canas que usted ve aquí no están de adorno, yo he vivido mucho más tiempo que usted y eso a veces, solo a veces sirve de algo- El vino llegó y Kurusawa sirvió como en sus tiempos de mesero.

-Tan evidente fue la forma en que miraba a Aleth entonces- Murmuré mis pensamientos en voz alta sin notarlo.

-Le diré señorita que un faro es menos evidente que usted- Su voz se escucho comprensiva. Me sonroje.

-Es una pena que yo fuera tan obvia y ella... ella al final no siente lo mismo por mí- Agregue con cierto dolor en mi voz.

-¿Porqué lo dice señorita?... no me dijo usted hace tiempo que en el acontecimiento fallido de su matrimonio esa joven lo arriesgo todo por usted... créame, aquel día en que usted la trajo, ella brilló tan intensamente para usted que la luz de sol resulta opaca en comparación...- Mencionó tranquilamente mirándome a los ojos, sin ningún dejo de reproche en su voz.

Yo no supe que decir.

-¿Sabe porqué lo sé?- Añadió la pregunta con una sonrisa.

-Dígame por favor- Me vi casi suplicando respuesta.

-Porque esa fue la misma mirada que me regalo mi esposa cuando la conocí y aun hoy está a mi lado...- Sonrió con añoranza Kurusawa.

-Creí que su esposa había fallecido hace un par de años... disculpe mi...-

-No se equivoca señorita Tredyan murió hace 3 años, pero yo la siento en mi aun después de fallecer, después de todo pase casi 40 años a su lado, los mejor vividos y de ningún día me arrepiento... me hizo dichoso hasta el último instante y ese brillo solo se opaco con el ultimo respiro cuando ya no había vida en su cuerpo... no dejes pequeña Asura que tu luz se extinga, porque entonces a diferencia de mi amada esposa, tu estarás muerta en vida... así que lucha... ya que si piensas esta vez tu eres quien debe ir al rescate- Así él bebió de su copa y me sonrió.

Yo me levante del asiento, como siempre tardo tanto en comprender algunas cosas y aun me falta mucho por aprender. Es momento de recuperarte y tengo una idea de cómo hacerlo.

*Aleth Zyden*

Acaba la clase de economía, se siente un poco raro. Aun no me acostumbro a esta forma de vida, todo paso tan rápido después del día del incidente y la charla con Asura. Evadí lo mejor que pude el tema pero siento que no aclare las cosas como debiera y ahora me arrepiento de cada cosa que deje de hacer.

-¡Hey Krysta! Ya te planeabas dejar a tus amigos tirados tan pronto- Llego corriendo un chico pálido de cabellos negros y ojos marrones. Bastante alto y un poco fornido.

-Satoru... tu como siempre tan escandaloso- Sonreí.

-Venga si a ti no te va esa pinta tan fría... estas mejor cuando sonríes- Lo miro un poco mal por ese comentario, ya tuvimos esa charla de a mi me van las mujeres hace tiempo pero él no evita ser tan coqueto.

-Hay que esperar a Giselle...- Dice él. Después de todo en cuanto Giselle se entero de a qué universidad iba escogió venir aquí, y al final estamos viviendo juntas, bueno casi, ella en el apartamento del lado.

La vemos corriendo por el pasillo y la saludó con un beso en la mejilla. -Hey que saliste de clase casi corriendo o eso me dijo Satoru... ¿Estás apurada?-

-No en realidad no... Mi próxima clase es dentro de una hora- Mencione con el ceño fruncido.

-Ho... ¿Es la clase con esa Isbeth Landers...? La sensei a la que le caes como una patada en el estomago- Satoru me miro con cara de solidaridad. Si él supieran lo que paso entre nosotras entenderían porque me trata tan mal y las molestas casualidades, aun no me creo que enseñe aquí.

-Venga que has aprobado todos tus exámenes y el próximo semestre no tendrás que verle la cara- Intento animarme Giselle, esto incluso ella lo ignora.

-Así es- Me consolé a mi misma con la idea, que ciertamente es muy incómoda la situación actual.

-Pues vente con nosotros... hay que comer algo... a menos que digas que eres cuerpo glorioso y no te da hambre- Menciono Satoru, la verdad que a pesar de haberle rechazado se porta bastante bien con nosotras.

-Vale... vamos- Caminamos a la cafetería más cercana. Comimos algo no muy saludable pero una vez al año no hace daño.

-Sabes que esta tarde habrá fiesta en casa de...-

-Señorita Zyden, podría hablar con usted un momento- Hablando del rey o mejor dicho la reina de roma.

-Landers... claro... discúlpenme chicos- Me levante de mi asiento y la seguí a su despacho, note que Giselle y Satoru dejaron tiradas la bandejas, luego nos siguieron sin ser vistos, al menos Isbeth no les vio.

Entramos en su despacho. Note al caminar a su lado que ahora yo era más alta que ella. Había dejado atrás el último atisbo de la adolescencia y en mi rostro las facciones alargadas pero fuertes a causa de mi carácter, junto a mi cabello corto me hizo alguien muy diferente y ella no me reconoció hasta que paso lista el primer día de clases. En cambio para mí ella... ella se ve igual que entonces. Pero ya nada es igual. Me indico que me sentara y eso hice.

-Te he llamado porque quería hablar de tus notas- Mencionó ella removiendo sus registros con cierto fingimiento. La mire, un escote demasiado pronunciado, su cabello demasiado arreglado para ser un día común, podría jurar que bajo su falda habría una lencería exclusiva.

-Serias la primera que quiere hablar de mi promedio cuando tengo la nota más alta de la clase... aunque nunca imagine que volvería a verla en mi vida Isbeth... de modo que porque no me dice de una vez de que quiere hablar realmente- Me cruce de brazos.

-Yo tampoco lo esperaba, de todas universidades, de todas las carreras y de todas las clases no entiendo cómo pudiste elegir la mía... ¿Porque vuelves a perturbarme con tu presencia?- Me miro dolida.

-Bueno yo me inscribí con algo de retraso, de la selección de horarios, no tuve mucho voto... así que escogí los disponibles con tan mal tino que caí en su clase, pero habiendo sido usted una contratista experta no entiendo que hace aquí- La mire sin entender. Ella se levanto de su asiento y se sentó frente a mí en su escritorio, yo debí correr la silla para atrás, dejando espacio, intentando no turbarme por cómo se movía tengo impresión que sus intensiones son otras.

-Unos meses después fui despedida... el contrato que firme resulto ser un timo, la calidad de los materiales de la estructura estaban muy por debajo de los requerimientos, cuando se replantearon la propuesta debieron pagar una multa significativa para terminar el contrato de tu padre... a mi después de eso nadie quiso contratarme... así que volví a las aulas, doy varias materias... desde proyecto empresarial hasta económicas II- Noté un tono rencoroso en sus palabras que se apaciguó poco después. -y ¿Qué hay de ti...?-

-Yo continué el instituto, mi vida se convirtió en un infierno cuando te fuiste, porque al final lo que él hizo conmigo después de ti, fue repetir esa historia una y otra vez con tantas otras...- No sé muy bien porque le dije aquello, solo quería hacerle saber que a mí no me fue tan bien.

-Estas diciéndome que... le hiciste lo mismo a muchas otras...- Me miro controlando su ira en lo que presionaba sus manos. -¿Cómo pudiste?-

-Mira con lo que ellas me hicieron a mí, no me arrepiento de lo que les pasara después, pero de ti si me arrepentí porque te quería... comenzaba a hacerlo cuando Zeth interfirió, cuando te mintió sobre todas esas cosas. Yo no intentaba herirte...- Sin darme cuenta me había puesto de pie mientras intentaba explicarme y mis miradas suplicaban un perdón.

-Como saber que no mientes... como con todas ellas, como entonces- Ella también se puso de pie frente a mí.

-Porque al final la única razón por la que lo tolere todo era mi madre, y está muerta... puedes ver la fecha de defunción de mis padres en los registros... incluso busca en las noticias, lleno los tablones el día que asesinaron a Zeth- Levante la mano dejando ver la manilla de plata que ella me dio mucho tiempo atrás. -Y nunca tire esto-

Antes de poder reaccionar me abrazo. -Yo siento mucho lo que paso... Me sentí traicionada...-

-Yo lo siento también- Correspondí su abrazó. Entonces sentí que sus manos rompían mi camisa de seda negra.

-ohhhh... no, no- Me moví hacia atrás, tropecé con la silla y caí de espaldas al suelo.

Ella se sentó sobre mi cadera. -Creó que es momento de reconciliarnos- Se saco la camisa y yo me quede helada, si tenía puesta una lencería negra muy sugerente.

Intento besarme y yo quite la cara, la mantuve apartada con las manos como pude estando en el suelo. -Mira esto no es lo que yo... estaba buscando- Musité evadiéndola como pude.

Ella me cogió las muñecas contra él suelo. -Así que quieres hacerte la difícil- Se movió muy sensualmente sobre mí.

Eso si me cabreo. Me levante con ella sobre mí, la empuje y me puse de pie. -Cuando yo digo NO es NO... Creí que eras diferente a todas ellas, que comprenderías todo lo que supuso el engaño para mí también- Me acomode la camisa como pude.

-Entonces porque has venido conmigo si no ha eso... y me has dicho que me querías- Me miro desconcertada desde el suelo.

-Porque quería estar en paz contigo, porque quería disculparme por lo que nos hizo mi padre... pero que equivocada estaba... fuiste especial para mí, pero mis sentimientos por ti están en el pasado...- Me saque la manilla de un jalón y la tire frente a ella. -Has hecho que eso pierda su significado- Me agache para recoger mi maletín. -Yo quiero una vida normal después de tener una infancia robada, pero eso tú no lo alcanzas a entender. Además yo tengo novia ahora y la respeto- Sobre lo último no estaba tan clara, he sido tan fría con ella, pero todo lo que deseaba dar a entender es que amo a Asura. 

-Entonces vuelves a jugar con las personas, no has cambiado nada Aleth Zyden...- Dijo acomodándose la ropa.

-La que se quedo en una burbuja del tiempo eres tú... yo sé quien soy...- Le di la espalda.

Repentinamente, la puerta se abrió y una nenita de unos 4 años entro corriendo a abrazar a Isbeth. -¡Mamí! Mamí... papi me compro unos dulces muy ricos... ¿Quieres?-

Al ver la escena sonreí. -O quizás seguiste con tu vida... es preciosa tu hija, no arruines lo que tienes con tonterías- Murmuré aquella palabras y salí, pero el mensaje también va para mí. En el camino me crucé con un hombre de buen ver, concluí que seguramente era su esposo, pues la niña también se parecía a él.

Cuando salí al pasillo Satoru me monto el brazo en los hombros. -Joder así que te habías mandado a la Isbeth y por eso te tiene manía- Le di un codazo que lo dejo sin aire.

-Tranquila ya no te molestara...- Dijo Giselle a mi lado con una sonrisa de oreja a oreja.

-¿he?- La mire sin entender.

-Gravamos en mi móvil como intento abusar de ti en su oficina, si aprecia su carrera, a su marido e hija tendrá que portarse bien contigo- Dijo Giselle y Satoru me mostró parte del video en el móvil.

-¿Así que lo oyeron todo?- Dije con voz preocupada.

-Tranquila sé que hay cosas que prefieres dejar en el pasado así que Satoru y yo guardaremos el secreto... ¿verdad Satoru?- Ella puso su mano en el hombro del chico.

-Claro... para que estamos los amigos si no- Ambos me sonrieron. Pero Satoru añadió. -Además fue muy valiente de tu parte, yo no me hubiera resistido mucho en tu posición-

-Claro como tú solo vives pensando en sexo- Dije bromista

-No sería un hombre si no lo hiciera- Satoru se rió a carcajadas.

-y ahora que harás...- Inquirió Giselle.

-De momento paso de su clase... me iré a casa...- Mencioné tranquilamente.

-Te acompañamos al estacionamiento- Dijo Satoru aun sonriendo, con los ánimos de este par la verdad no podría sentirme triste por lo que pasó. Pero no puedo negar que añoro a Asura en estos momentos. Al llegar a casa le llamare, el fin de semana iré a verla, tengo que arreglar las cosas con ella y espero no sea muy tarde.

Cuando llegamos al estacionamiento, notamos cierto revuelo entre la gente, todos hacían corrillo al lado de Yuna2, encontré aquello muy molesto, tendría que pasar cerca de la marabunta de gente.

-Hey Seto... ¿Qué pasa?- Preguntó Satoru a un conocido suyo.

-Te hacía el primero de la fila, hay una mujer de revista en el estacionamiento... y no veas lo buena que esta, si no tuviera clase... te aseguro que estaría allí con el resto- Menciono el muchacho muy emocionado para mi gusto.

-Tanto alboroto por una chica... ¿No creen que exageran?- Dije siguiendo adelante.

Giselle me siguió de cerca junto a Satoru, cuando llegue a mi moto, tome mi casco dispuesta a irme, entonces Satoru me dio un par de golpecitos en el hombro. -Deberías ver esto, Seto tenía razón-

Cuando me di la vuelta para ver ante tanta insistencia, me quede helada, a tres metros estaba estacionada un moto ninja último modelo de color rojo, pero eso lo pasamos por alto cuando hay una mujer vestida con un enterizo de cuero negro con detalles rojos, uno tan ajustado a su talle que deja poco a la imaginación y con un cuerpazo que... que no sabría como describir sin quedarme tonta en el intento. Entonces comienza a caminar lenta y sensualmente hacia nosotros, a mi me comienza a temblar todo, ese perfume... es suyo.

La mayoría de hombres y mujeres que la miran le abren paso, en su recorrido se saca el casco de una forma tortuosamente lenta, así una lluvia dorada cae desde su casco y pronto la cara de mi ángel maquiavélico se deja ver, algunos dejan escapar suspiros de asombro, yo solo sé que no puedo respirar, que he dejado de hacerlo con cada movimiento suyo, así a un paso de mí, acomoda su melena de la forma más jodidamente sexy que hubiera visto en mi vida y ella me arrincona contra mi propia motocicleta poniendo sus manos a cada lado de mí, juntando sus piernas a las mías.

-¿A... Asura?- Al fin me atrevo a decir. Su rostro tan cerca me pareció como un sueño, se había maquillado muy sugerente.

-Entiendo que el resto babeen por mí, pero tú que me tienes enteramente tuya no tienes porque ponerme esa carita de pena- Por dios donde tuvo escondido ese tono de voz todos estos meses y lo ha dicho tan alto que todos la han oído.

Sus manos enguantadas sujetaron mi mandíbula delicadamente y la distancia se corto en un beso tan apasionado que sentí de repente tanto calor, el corazón que estaba encogido de dolor ahora latía desbocado mientras sus labios me supieron a gloria y por un instante se me olvido el mundo a mi alrededor, correspondí con la misma pasión, le di todo en un beso, la promesa de mi alma y mi amor eternamente suyos.

Cuando nos separamos me quede prendida en su pecho mientras ella susurraba suavemente. -Te amo... quiero que no lo olvides nunca-

-Pero mi vida... y lo de que eres directora, la tutoría...- Susurré en su oído preocupada.

-Lo he dejado en manos capaces y en una semana cuando tengas 18 ya no necesitaras tutor alguno... así que heme aquí, vine por ti... solo por ti- Asura acaricio mi rostro con absoluta ternura mientras me miraba con esos ojos llenos de amor, que dan tanta paz.

Sonreí sonrojada y le di un corto beso, cuando ella se separo un poco de mí, para tomar mi mano, recordé el barullo y la gente.

-Bueno largo... ya tuvieron bueno el espectáculo y saben por quién ha venido esta diosa... así que largo- Dijo Giselle apartando a los impresionados espectadores.

-Ya lo vieron... esa es mi amiga... ¡Eres mi IDOLA KRYSTA!- Dijo a todo pulmón Satoru más que emocionado. -Así que largo todos- Apoyo la moción de Giselle cuando esta le hizo una cara de pocos amigos.

-Ven conmigo...- Asura me entrego un casco mientras yo sonreía más que contenta. Antes le tire las llaves de mi moto a Giselle.

-¡Te la encargo!- Dije antes de seguir a Asura, ella se puso de nuevo el casco, subió a la moto y yo la seguí. Me aferre firmemente a su cintura. Miré hacia atrás para despedirme con un ademán de mis amigos, entonces vi bastantes metros más atrás a Isbeth junto a su esposo y su hija, todos con cara de no creerse lo que había pasado, sonreí más ampliamente aunque nadie podía verme por mi casco, sabía que este sería el final para ella, pero era el principio para mí.

-Yo también te amo- Murmuré desde su espalda.

-Eso me lo demostraras más tarde, te lo aseguro- Antes de que yo pudiera reaccionar a lo sugestivo de sus palabras, arranco la moto con un rugido impresionante del motor, un pequeño pique que me obligo a aferrarme más a ella y así nos perdimos en el pavimento, lo que pase en casa se vera... pero ya no tengo miedo, quiero vivir mi vida contigo Asura Tredyan. Porque al final este amor ha dejado de ser solo Nuestro Secreto...

FIN...
------------------------------------------------------------------------------------------------------
La Teta Feliz Historias y Relatos ® Cristalsif - Derechos Reservados
© Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia o cualquier otro, sin el permiso previo, por escrito, del autor.

19 comentarios:

  1. Me siento algo triste porque termino esta historia que me mantuvo atrapada durante estos 18 días de trasnochada total, con un sinfín de emociones, que paso de la alegría a la tristeza, coraje, etc… eres increíble, tu manera de describir los detalles, los escenarios y como haces volar la imaginación, hubo noches que soñé con el desarrollo de la historia en pensar muerta a Aleth…. en fin te quiero felicitar por esa hermosa forma de escribir y por haber subido rápido todos los capítulos; gracias gracias por compartir tu talento. Atte. Maria – Mex.

    ResponderEliminar
  2. Hola Cristalsif!!!...por dios que final...te felicito...admiro tu capacidad y la gran habilidad que posees por crear y recrear la historia...que Don!!! que Imaginación!!!...que dios te bendiga, te mando besos y cariños. Ahhh no te olvides porfa de continuar con DANZA ENTRE LOBOS si si siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. Con cariño vicki

    ResponderEliminar
  3. Sencillamente maravilloso. Ésta historia ha tenido tanta pasión, ternura, amor, adrenalina, suspenso, acción, es verdaderamente un placer leerte Cristalsif, gracias por alegrarnos con tus letras.

    ResponderEliminar
  4. Sinceramente nose que pensar la respecto, me a gustado todo, la historia y los personajes, a sido una maravillosa historia. Aunque me dejo aturdida un poco la ultima faceta que presentaron de Asura, totalmente lo contrario a una mujer madura e inteligente que la autora describió en el transcurso de la historial. Pero aun así excelente relato.

    C/c

    ResponderEliminar
  5. woowwwww!!!! definitivamente me encanto toda todita la historia i como dijo maría es increíble la forma de relatarnos todo a detalle, i como has hecho volar nuestra imaginación noche tras noche, estaría encantadicima de volver a leer otra de tus historias la cual esperare pronto; muchos éxitos cristalsif continua con lo que haces es mui bueno :)
    XOXOXO

    ResponderEliminar
  6. sabes, tuve algunas dudas sobre comenzar a leer tu relato... me parecía que ibas a dejarlo a medias como otros relatos que tienes, pero fue grata la sorpresa de encontrar diariamente la actualización de esta historia... asimilar que tu relato llego al final me puso melancolica u.u… seguiré pendiente de tus relatos, hasta el momento no he encontrado algún otro autor que me llene la cabeza de tanta satisfacción.

    Muack´s... te quiero muchote... y me gustó el final.

    ResponderEliminar
  7. Cristalsif, sabes, me gustaría que le pusieras una continuación... Ojala si te decidas, yo se que no necesitarías ayuda para escribirla pero si cambias de opinión, te podría dar algunas ideas, que se vinieron a mi mente. :D

    De ante mano una felicitación me encanto el final, es de esas historias que no ceden tener continuación, pero como espectadora te suplico que le pongas continuación.. Merecemos leer que es feliz y que su tío y todos estarán con ella.. :)

    FELICIDADES

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si siiiiiiii de acuerdo con vos una continuacion seria a toda madre :)

      Eliminar
  8. Cristalsif muchas felicidades, me encanto tú historia, muy pero muy buena, como siempre un placer leerte, ojala y muy pronto continúes con las q tienes pendientes siiiiiiiii por fitas :), un abrazote

    ResponderEliminar
  9. Excelente historia! Eres una gran escritora, he quedado encantada con la misma...Dios, cuánta emoción! Gracias por tan maravilloso trabajo.

    ResponderEliminar
  10. Ame tu historia cada dia.. me desvele solo esperando que subieran nuevos capítulos... que final!!! me encantoooo :)

    Mia Isabella

    ResponderEliminar
  11. Estupenda historia super emocionante ,eres admirable que manera de hacernos soñar y vagar he !! Un besononon Noe
    argentina

    ResponderEliminar
  12. Mil gracias por la magia que transmites, por compartir de manera desinteresada esta historia tan bella con nosotros, cada capítulo estaba lleno de magia única, bueno aunque tus historias están llenas de miles de detalles que las hacen únicas. Saludos desde México

    ResponderEliminar
  13. Quede encantada con esta historia.. Muchísima emoción drama Amor Pasión.. Fue perfecta.. Gracias por darme tantas emociones juntas eres una EXCELENTE escritora. Espero pronto volver a leer una historia escrita por ti. Un abrazo y mi mas grande admiración.......

    ResponderEliminar
  14. Me sumo a todos los mensajes anteriores siendo indiscutible que eres una de las mejores escritoras que lei, sumarme tambien al clamor de todas la continuidad de las dos historias pendientes, entre ellas danza entre lobos, por mi parte desearte lo mejor y que aparezcas pronto, te mando un beso grandote con mucha admiracion Julia T.

    ResponderEliminar
  15. Mi más sincera enhorabuena Cristalsif. Como siempre increíble historia y fantástica elaboración. En verdad eres la mejor autora que leí. Tienes ese punto que me engancha a estar pendiente a tus historias. Cabe destacar que en todas me enganchas y desespero por leerlas una y otra vez. Lo dicho muchísimas felicidades. Y ojalá sigas deleitandonos con tales historias. Un beso desde España.

    ResponderEliminar
  16. Puedes hacer un epilogo, hay mucho que saber de otros personajes como termino su vida, como asura festeja su cumple 18 de krysta. No nos dejes con esa incertidumbre u.u, por lo demás excelentísima historia ^^

    ResponderEliminar
  17. Que bien escribes, mis felicitaciones sinceramente, espero que nos hagas feliz continuando una 2da temporada de la historia, gracias por la historia.

    Besos
    Ecuador

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...