Capítulo
5
Y
ahí estaba yo nuevamente, Noa tumbada al lado mío y ambas llorando. Otra
discusión. Esta vez fue diferente, había bastante coraje en ambas. –Si deseas
puedes volver con tu familia, no soy quien para detenerte Noa- mi razón me
decía que era lo mejor, nos heríamos demasiado, pero cuando nos amábamos era
mágico. ¿Será la costumbre? Se sentía mucha tensión en el ambiente, demasiada
para mi gusto. Ella seguía callada y no parecía tener ganas de hablar. ¿Tanto
coraje tenia? –Noa dime algo por favor, toma una decisión- me sentí muy rara al
decir esas palabras, no me imaginaba sin ella. Sabía que sin ella en mi vida,
todo cambiaría radicalmente.
-Elisa,
debemos pensar, tomar tiempo… nos terminaremos hiriendo tanto que será tarde
cuando nos arrepintamos- sentí eso como un puñal, tan difícil era modificar
nuestros arrebatos. ¿Tiempo? Eso nos terminará alejando definitivamente.
-Yo
te amo, que sea lo que Dios quiera Noa.- me levanté y me tumbé en el sofá de la
sala. Rex me siguió, me conoce tan bien, lo amo tanto… se subió al sofá y se
durmió encima de mí, creo que es una manera de consolarme y cuidarme. ¿Cómo un
animalito puede llegar a ser tan tierno? Al rato, algo baboso me despertó:
-¡Rex deja de lamerme! Jajaja- lo baje y salió corriendo. Mire a un lado y
había una nota en la mesa de centro… sentí un escalofrió horrible. Tenía miedo
de leerla…
“Fui
al parque, regreso más tarde.”
Cuando
desperté sentía un calambre horrible… -En serio tendrán que amputarlo si
seguimos así- -No seas tonta Eli- y me guiño el ojo. Definitivamente no la
entiendo, ¿estamos bien o mal? Estaba preparándome para salir a correr un rato,
necesitaba ejercitarme y distraerme…
-Elisa…-
era ella, solo quería ignorarla.
–Eli…-
suspiré:
-Dime,
¿qué paso ahora?- me asome y vi una maleta. Sentí un dolor tan grande y mis
ojos se inundaban, no podía evitarlo.
–No
por favor, no llores. Elisa tenemos que hacerlo, es lo mejor para ambas. Tú me
hieres demasiado, y yo no me quedo atrás- No podía creerlo, me senté en la cama
y solo podía llorar:
-Y…
¿no te duele verme así? Dime Noa, porque te ves tan fresca… mientras yo me
rompo en dos- iba a salir corriendo y sentí como me abrazo por la espalda,
¿estaba intentando hacerme el amor?
-¿Qué
te pasa Noa? Me rompes en mil pedazos y como despedida quieres tener ¿sexo?-
lloraba, pero ahora era de rabia.
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Hay Dios porque aveces es tan complicada la vida. Ale(Colombia)
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