Capítulo
15
Quedó
de pasar por ella para buscar el regalo de Ivonne, había salido temprano a
correr con pepper, para poder estar libremente con Izumi. La noche anterior le
dio mucho para pensar y estaba contenta, todo se alineaba correctamente,
presionó el timbre, la escuchó bajar las escaleras.
-Pasa,
tienes que darme algunos minutos, la besó en los labios, hubo un contratiempo,
se rompió el desagüe de la cocina y casi se acaba de ir el fontanero, por
fortuna el casero va a pagar los daños, ven conmigo arriba, tengo un televisor
o puedes echar un ojo en mis libros.
-O
puedo verte bañar, pensó para sí. -Ok. Te sigo, ¿te gustan mucho los peces eh?
Además
de la pecera, tenía varias acuarelas con dibujos en la sala y en el muro
subiendo la escalera.
-Me
encantan, desde el accidente sufro de ataques de ansiedad y me tranquiliza
verlos, creo que en realidad eso y la escuela me han ayudado bastante.
La
habitación era amplia al ser la única abarcaba casi todo el espacio, el estudio
tenía un librero hasta el techo y un hermoso escritorio antiguo, sobre la pared
había un largo pergamino con hermosa caligrafía.
-¿Qué
dice?
-Nada,
son los números en japonés.
Entró
a la habitación, tenía en un rincón un sillón largo para lectura con una
lamparita clásica sobre una mesita de noche.
-No
tardo, puedes mirar, no escondo nada, -le dio un suave beso, antes de entrar al
baño.
Se
acostó en el sillón, era muy cómodo, pensó en comprar uno apenas tuviera la
oportunidad, debajo de la lámpara se topó con un pequeño estuche, lo sacó con
cuidado, lo abrió, el olor de la madera llenó sus sentidos, se encontró con un
violín bellamente lustrado y cuidadosamente pasó los dedos por la madera e
intentó imaginarla tocando una bella melodía sólo para ella. La idea la excitó,
ser la única audiencia de su arte, cerró los ojos e imaginó un salón iluminado delicadamente
con velas y candelabros, arrojando una luz muy sensual sobre el escenario, una mullida
butaca dónde ella esperaba la función, Izumi vestida con su yukata, acariciando
las cuerdas con una mano y con la otra sosteniendo delicadamente el arco,
dispuesta a ejecutar la melodía más seductora jamás tocada, escuchó su voz hablándole
de la pieza que iba a interpretar, hechizada por sus hermoso ojos verdes
rasgados que abanicaban fascinantemente sus pestañas, sus labios rojos
apetitosos dibujaban una tímida sonrisa.
Salió
del baño y la encontró recostada en el sillón con el estuche del violín en el
regazo, se veía tan tierna, se sentó en el pequeño espacio besó sus labios, la
sintió removerse, retiró el estuche y lo devolvió a su lugar de nuevo, el fleco
caía sobre parte de su ojo y mejilla, lo levantó hasta llevarlo tras su oreja y
la vio abrir sus enmielados ojos.
Hablando
muy suave le dijo: -te quedaste dormida.
-Sigo
soñando con una princesa oriental que toca para mí el violín, -contestó. -Su melodía es tan seductora
que he caído a sus pies… -la atrajo para hacerse de su boca y la besó como
deseaba en el sueño, suave, seductora, bebiendo de su boca, acarició sus
hombros, el olor fresco de su crema enervó su olfato, aflojó la toalla que la
envolvía y capturó sus senos mientras la seguía besando, cada vez era más
profunda la danza en el interior de sus bocas, el aire era jalado
trabajosamente, Izumi pasó sus manos al cuello, intentaba mantenerla pegada a
sus labios, mordió su labio inferior y luego se entretuvo chupando su lengua,
se quitó la toalla y la dejó caer a un costado, quedó desnuda frente a los ojos
de Jordan, luego acomodó su manos en el pecho de Jordan y empezó a subir su
playera hasta encontrarse con su blanca piel, la besó y subió a su boca,
desabrochó su pantalón y metió la mano para tocar su vientre que subía y bajaba
al ritmo de la respiración, se separó para sacar la playera y el sostén, tan
pronto sus senos quedaron libres, la boca de Izumi se adueñó de ellos, su
saliva los bañaba, bajó hasta su vientre metió la lengua en su ombligo y volvió
a su boca a beber de su saliva.
Jordan
la subió sobre sus piernas para poder abrazarla y acariciar su espalda bajando
a sus nalgas con una mano, con la otra pasó los dedos por su vulva y la
encontró húmeda, gimieron las dos, ya empezaba a estorbar el pantalón así que la
levantó para llevarla a la cama dónde la depositó. Sin despegar la vista se
bajó el pantalón con todo y panty, subiéndose sobre ella para poder sentirla.
Se
besaban desenfrenadamente, Jordan separó las piernas de Izumi con su rodilla
para apoyar su pubis con el sexo de ella, el sentirla caliente y húmeda casi le
provoca un orgasmo, se removió suavemente haciéndola gemir de placer.
-Quiero
sentirte Jordan, dijo separándose de su labios.
Rápidamente
se levantó y pasó la pierna para formar una tijera, cuando sus sexos hicieron
contacto Izumi se estremeció cerró los ojos y empujó su cadera para encontrarla
más cerca, fueron apenas unos empujes cuando la sintió desfallecer, escuchó
como salió un ruido ronco de su garganta y se dejó caer sobre las almohadas, se
acomodó entre sus piernas de nuevo sintiendo como su sexo palpitaba de gozo, la
besaba pausadamente para dejarla respirar.
Sin
poder contenerse entre beso y beso también avivaba su cadera lentamente,
levantó un poco más una de sus piernas para tener mejor acceso a su sexo, cada
vez que chocaban sus vulvas sentía la electricidad recorrer todo su cuerpo
hasta los dedos de los pies, su saliva lubricaba los besos apasionados, Jordan
sentía que el clímax era inminente, con una mano sostenía su cadera y con la
otra buscó su mentón para que viera la explosión de gozo en su rostro, apretó
los ojos, jaló aire y se desplomó sobre ella, sus convulsiones eran gloriosas
ante los ojos de Izumi, que la mantenía abrazada, acarició su espalda tratando
de regular las pulsaciones de su corazón, ese que a ella la había desquiciado,
apenas sus ojos se miraron por primera vez.
Pasaron
algunos largos minutos, hasta que sus ritmos se encontraron de nuevo marchando
al parejo. Izumi la arrullaba como bebé, entre sus senos.
-Tú
tienes la culpa por ser tan hermosa, -dijo bajito Jordan.
Ese
comentario la hizo soltar una risita, terminando de liberar la tensión sexual
contenida.
-No
sé como haces, pero me encanta que me hagas reír. Y la hermosa eres tú, -besó
la coronilla de su cabeza.
Jordan
se levantó pesadamente sobre sus codos, -por lo que más quieras, tus peces si
es que son ellos, quédate a mi lado. -Y volvió a su cuello para aspirar su
delicioso aroma.
-¿Crees
que podremos salir antes que nos cierren todas las tiendas del centro
comercial?
-Te
quedaste dormida corazón, no tuve corazón para despertarte, además te ves…
indefensa así desnuda entre mis brazos.
-Vamos,
anda, tenemos muchas cosas que hacer, si alcanzamos hasta te llevo a bailar,
como quedamos. -Se levantó recogiendo la ropa, que estaba arrugada, la sacudió
un poco y se la fue poniendo, se dio la vuelta y la observaba desde la cama sin
moverse.
-No
tengo nada que ponerme, sentenció Izumi con un puchero.
-Desde
ahí no creo que lo consigas, ¿te ayudo?
-Ok.
-Que
tal un pantalón, una playera y sandalias, así de sencillo.
-Ok.
-Izumi,
te estás burlando de mí, anda amor tenemos que irnos.
La
vio pegar un salto de la cama y acercarse para abrazarla por la cintura, quedó
muy cerca de su rostro, con el corazón corriendo a mil, y su cara iluminada, la
tomó de las mejillas para verla fijamente.
-Tú
también eres mi amor.
-De
saber que responderías así de rápido, lo habría dicho antes. -Se puso seria y
sin despegar su mirada dijo: -Te amo.
-Yo
te amo a ti.
Sellaron
su declaración con un beso que las hizo perder la noción del tiempo.
-Que
te parece después de comprar el regalo, si vamos a cenar al restaurant donde
trabaja mi hermano, desde hace días quiero que lo conozcas y ahora es un buen
momento.
-No
sé, ¿quieres que lo conozca?
-Claro
que quiero, se van a caer bien, ya lo verás.
-Si
está bien para ti, entonces vamos.
Durante
algunas horas buscaron y buscaron, Jordan estaba exhausta, no sabía que Izumi
era tan minuciosa para los regalos, seguro porque se trataba de Ivonne. Al rato
la vio marcar y hablar efusivamente movía las manos, caminó hacía ella y la
escuchó.
-Lo
encontré, es maravilloso, lo dejé apartado con la señorita del área se llama…,
sólo tienes que venir por él ¿de acuerdo?, siii, yo ya tengo el mío, nos vemos
luego, adiós. Terminamos aquí cariño, podemos ir a cenar que estoy cansada,
tengo mucha hambre y quiero estar contigo.
-Por
supuesto vamos ya, -la jaló de la mano fuera del lugar antes de que se
arrepintiera.
-Sigue
hasta la esquina y das vuelta a la derecha, ese es el lugar, ahí hay un lugar
para que dejes el auto. Jordan estás muy seria.
-Estoy
seria porque estoy cansada, ir de compras me ha estresado un poco, es todo.
-Bueno
entremos. -Jordan le hizo la seña para que esperara, dio la vuelta y le sostuvo
la puerta para que bajara, al salir la asió de la cintura y la abrazó.
-Realmente
me hacía falta esto, -dijo Izumi rodeándola por el cuello. Después de soltarse,
se encaminaron a la entrada del lugar.
Al
entrar al lugar, lo hicieron de la mano, les asignaron una mesa y pidió le
avisaran al chef que su hermana estaba ahí.
Al
minuto salió Hiroki con una gran sonrisa, saludando a algunos comensales, hasta
que las encontró.
-Hola
hermanita ¿cómo estás? -Dijo levantándola del suelo, la bajó y besó sus
mejillas. Jordan observaba la escena un tanto divertida. -Estas linda, mmm no, estás hermosa,
déjame verte, definitivamente estás más hermosa. -Se giró al lado dónde Jordan
permanecía de pie. -Ey esta otra lindura debe ser la razón ¿eh? extendió la
mano atrayéndola para besar sus mejillas.
-Hiroki,
ella es Jordan Gavaldón.
-Tanto
gusto, soy Hiroki Durán Oshiro, por favor tomen asiento.
Platicaron
un breve tiempo, se acercó el mesero y Hiroki ordenó por ellas el vino, les
prometió algo especial para cenar, cuando se volvió a la cocina él
personalmente se encargó de los platillos, incluyendo el propio para
acompañarlas.
La
velada pasó muy entretenida para Jordan, su cuñado era un hombre encantador y su
comida resultó riquísima, se notaba la confianza que había entre los hermanos.
Para
cuando llegaron a casa de Jordan ambas estaban cansadas, además de que la
comida les cayó de peso, prefirieron no salir, pepper tuvo que conformarse con
salir al patio, se acostaron para ver una película que no terminaron de ver.
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autor.
Kieroooo Mas capituloooo esta cada ve mas atrapantee
ResponderEliminarMe está gustando la historia y me gusta la forma q tienes de escribir y contar la historia estoy deseando más capítulos.
ResponderEliminarM.S
muy linda la continuación, este par va por buen camino
ResponderEliminarEs perfecta tu historia... siempre deja con ganas de más
ResponderEliminarVale (Colombia)