Capitulo 21
Me alejo de ese lugar de perdición.
La noche esta linda para caminar, esta es una de las cosas que me gusta hacer, disfruto la caminata, porque puedo observar todo a mí alrededor.
Llego a un parque y me
siento en una banca. Me abandono a la tranquilidad del lugar mientras mi vista
sé pierde en la inmensidad del cielo.
Siento una presencia como si
alguien me observase, me es familiar.
-Sal de donde estés - grito mientras me pongo en alerta- se que estás aquí.
-Sal de donde estés - grito mientras me pongo en alerta- se que estás aquí.
Con movimientos rápidos que
solo mi especie puede percibir, aparece sentado en la banca a mí lado. Pelo
rubio, ojo verdes, rostro infantil. Nadie sospecharía que atrás de este rostro
se oculta la personalidad más siniestra que existe en la faz de tierra.
Una voz familiar sale como
susurro, y una sonrisa diabólica se dibuja en sus labios.
-¿Qué quieres?
-Buenas noches Ast - dice
con un tono que apenas se entiende- no has cambiado nada.
Es Miguel, uno de los
convertidos por Caín y Lilith no hace muchos siglos.
-Te hice una pregunta
Sé que no ha venido solo
siento la presencia de tres oscuros más.
-Solo quiero hablar con mi hermana y heredera al trono oscuro - responde con una sonrisa mientras se coloca detrás de mi - aunque dudo que llegues hacerlo
-Solo quiero hablar con mi hermana y heredera al trono oscuro - responde con una sonrisa mientras se coloca detrás de mi - aunque dudo que llegues hacerlo
- Y ¿Quién dice que no?
¿Tu? – Contesto, y coloco frente a él con un rápido movimiento- yo solo
tengo un hermano o podría decirse dos, incluyendo Anat, pero jamás seré hermana
de un carnicero, dile a tus perros que salgan de su escondite.
Los recuerdos de la matanza que cometió en 1209 en Bézier Francia como castigo por proteger a los albigenses, casi causa un frenesí dentro de mí.
Los recuerdos de la matanza que cometió en 1209 en Bézier Francia como castigo por proteger a los albigenses, casi causa un frenesí dentro de mí.
En mi mente se repiten los
destellos de esa fecha como si los tuviera viviendo.
Los albigenses seguidores de
la herejía más importante dentro de la iglesia católica durante la edad media.
Eran un grupo de personas que combinaban la religión cristiana con los dogmas
vampíricos.
En un principio, la Iglesia
cristiana trató de reconvertir a los albigenses por medios pacíficos, pero
cuando fallaron todos los intentos, el papa Inocencio III lanzó la Cruzada
contra esta ciudad. Su misión era destruir a los katharos apostados allí. Estos
ayudaban al rey Pedro II en su intento de derrocar el poder desmedido de la
iglesia católica. Los vampiros y humanos pertenecientes a la cruzada llegaron a
la ciudad y en una noche la tomaron. La matanza causo un baño de sangre. Los
sobreviviente de esta masacre tantos herejes como católicos declararon la
ciudad desolada como un sitio maldito. El comandante que eligieron los de la cruzada
para que dirigiera la matanza fue Miguel. Antes de ser un oscuro despiadado
como lo es ahora, era un monje que decidió seguir el camino de Caín.
-Tú también has estado en
esa carnicería Ast- con una de esa sonrisas diabólica- muchachos salgan, ya
sabe que están aquí.
-Si estuve allí, pero no fui yo quien mato humanos y oscuros por igual, dime ¿escuchas los gritos de esas personas suplicando por sus vidas?
-Si estuve allí, pero no fui yo quien mato humanos y oscuros por igual, dime ¿escuchas los gritos de esas personas suplicando por sus vidas?
-¿Eso?- responde sin
inmutarse- jaja para nada, o podría decir que es música para mis oídos. Además
dios seguramente conoció quienes eran los suyos aunque todos creo que fueron a
conocer a Lucifer y no ah Dios.
-¡Miguel!- la rabia sea
apodera de mi-¡eres un desgraciado…!
-¡no blasfemes!- responde
mientras que con un movimiento inesperados me levanta y choca contra un árbol-
¡A dios no le gusta los blasfemos!
Recordé como es Miguel, en
mis oídos volví a escuchar la terrible sentencia que dio en Bézier a un
soldado: mátalos a todos que no quede nadie, dios reconocerá a los suyos.
Los oscuros que pertenecieron a la iglesia, se niegan abandonar sus creencias de cuando eran vivientes. Hay muchos vampiros raros pero Miguel es el peor de todos. Porque hace cosas en nombre de Dios. Un dios que nos maldijo.
-Eran tiempo de guerras- dice mientras me suelta- solo hice lo que debía hacer.
Los oscuros que pertenecieron a la iglesia, se niegan abandonar sus creencias de cuando eran vivientes. Hay muchos vampiros raros pero Miguel es el peor de todos. Porque hace cosas en nombre de Dios. Un dios que nos maldijo.
-Eran tiempo de guerras- dice mientras me suelta- solo hice lo que debía hacer.
-Miguel, matar soldados en
un campo de batalla es una cosa- dijo mientras me acomodo mi ropa- pero
asesinar, violar y prender fuego a mujeres y niños inocentes es otra cosa muy
distinta
-Solo seguía ordenes
-Solo seguía ordenes
Me alejo caminando en
dirección contraria a él.
-Tú eres igual a mi
hermanita - dice - mataste a casi todo los de tu pueblo o ya te olvidaste, ¿te
crees mejor que yo? en ese momento no te dio problema matar
-Eso era diferente-le
contesto- yo mate porque se lo merecían y no tenían nada de inocente, tú… tú lo
hiciste por placer
-No te engañes Ast, el no haber hecho nada ese día, te hace tan culpable como yo…
-No te engañes Ast, el no haber hecho nada ese día, te hace tan culpable como yo…
-¿Qué es lo que quieres?-le
dijo si dejarlo terminar, esas palabras solo me hacen sentir más
culpable.
-Vine a quitarte de en medio
de mi camino. No entiendo que ven en ti o Karla los clanes para que quieren que
quede en manos de una de ustedes el trono maldito.
No le contesto, la verdad
nunca me ha interesado el trono por eso me aleje de Caín y Lilith, pero Miguel
está obsesionado con ello.
-A ella muchachos- escucho decirle, por algo trajo a sus perros.
Uno se acerca corriendo hacia mí a toda velocidad, intentando agarrar mi cuello, puedo esquivarlo con un rápido movimiento.
Los tres me rodean mientras Miguel observa desde la banca con una sonrisa de satisfacción, piensa que podrá ganarme con estos.
-A ella muchachos- escucho decirle, por algo trajo a sus perros.
Uno se acerca corriendo hacia mí a toda velocidad, intentando agarrar mi cuello, puedo esquivarlo con un rápido movimiento.
Los tres me rodean mientras Miguel observa desde la banca con una sonrisa de satisfacción, piensa que podrá ganarme con estos.
Los observo mientras saco la
pequeña daga que llevo conmigo. Dos de ellos me atacan a la vez, logro
esquivarlos y darles unos cortes en su cuerpo. En eso siento un ardor en el
medio de mi pecho, mi camisa empieza a humedecerse con la sangre, el tercer
neófito ataco, cuando esquivaba a los otros dos y así pudo herirme. Unos
centímetros más y hubiera sido el final para mí. Miguel sonríe y aplaude, está
disfrutando esto.
Esta vez observo
detenidamente a mis contrincantes, no pueden volver a herirme.
Empiezo a sentirme débil.
Pero no voy a morir hoy si es que eso cree miguel y menos ahora que encontré a
Istar. Los mismos dos atacan a la vez, con un movimiento rápido de patadas
logro esquivarlos y alejarlos de mi cuerpo y al tercero que venía por el
medio detrás de ellos pensando yo que quedaría dándole la espalda y de esta
forma podría agarrar mi cuello para dar el golpe certero y terminar con mi no
vida, se ve sorprendido con mi movimiento y no puede detener su cuerpo debido a
la velocidad con la que atacaba y termino clavando mi puñal en su pecho. Estoy
por degollarlo, cuando una mano detiene mi movimiento. Miro para ver quién se atreve
a detenerme y me encuentro con el rostro de Karla.
-No lo hagas, esto es lo que el busca. De esta forma podría acusarte con los clanes y los monarcas
-No lo hagas, esto es lo que el busca. De esta forma podría acusarte con los clanes y los monarcas
-¡Anat!-grita Miguel con una
rabia que no puede disimular- siempre metiéndote donde no te llaman.
-Será mejor que te vayas de
aquí Miguel.
-Me voy, pero volveré, de
esta te salvas Ast. O eso veremos más tarde
Miguel desaparece de la
misma forma que apareció.
-Quiero ver tu herida-dice
con un tono frío viniendo de Miguel puede ser grave
-No es nada Karla y gracias
por haber aparecido a tiempo.
Camino para alejarme de ella cuando siento que no tengo fuerzas para continuar caminando, estoy a punto de caerme cuando siento que unos brazos me sostienen.
Camino para alejarme de ella cuando siento que no tengo fuerzas para continuar caminando, estoy a punto de caerme cuando siento que unos brazos me sostienen.
-Te dije que me dejes ver la
herida, seguramente tenía algo de plata con lo que te hirieron.
Intento caminar pero caigo
sobre mi rodilla. Y antes de perder el conocimiento siento como alguien me
levanta.
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autor.

La historia se pone interesante cada día más, de verdad que me gusta, la sigo desde el principio,gracias Ve.C.
ResponderEliminarSofi, chile
La historia se pone interesante cada día más, de verdad que me gusta, la sigo desde el principio,gracias Ve.C.
ResponderEliminarSofi, chile
Wooo cada vez mas interesante soy fan de tu historia espero con ancias el proximo capitulo
ResponderEliminarSaludos desde mexico
Ana