Esperamos tu historia corta o larga... Enviar a Latetafeliz@gmail.com Por falta de tiempo, no corrijo las historias, solo las público. NO ME HAGO CARGO DE LOS HORRORES DE ORTOGRAFÍA... JJ

Perdidas - Bell


Muchas voces, mucha gente, es lo que escucho; lo que veo, antes nunca imaginé estar en el mismo lugar que tu sin estar contigo. Te observo mientras estoy con alguien más en una charla amena, me digo todo está bien, pudimos hacerlo, compartir un mismo ambiente sin casi mirarnos; tu en tu mundo, yo en el mío. No recuerdo haberte saludado al llegar o si llegaste después y pienso que en algún momento de nuestras vidas no existíamos una sin la otra.



Entonces por qué de pronto estoy pensando en ti, en mi ¿es qué algo me falta?... siempre supe que quien me recordaba quien era, quien con su sola presencia completaba mi mundo, eras tu. Pero todo cambió un día, no pudimos cuidarnos lo suficiente, nos perdimos mutuamente en la rutina diaria, en otras miradas, en voces nuevas que sin querer nos fueron convenciendo que separadas seríamos mejores.
Cruzamos nuestras miradas un instante, una mueca, porque no es sonrisa se nos dibuja en el rostro y hay un dejo de nostalgia y dolor en nuestros ojos. Si estamos bien separadas ¿porqué siento que algo falta? Las voces me aturden, la gente… decido alejarme, por suerte el parque es grande como para perderme sin pensar en nada, la noche invita a la nostalgia, el cielo iluminado por millones de estrellas me recuerda a otro ya visto; “si pudieras contar todas esas estrellas, no alcanzarías a la cantidad necesaria para sumar mi amor por ti” lo dijiste cuando estábamos acostadas en la terraza mirando este mismo cielo, aunque parece que fue hace mil años; cierro mis ojos recostada en el banco y sin pensarlo creo que una lágrima se me escapa ¡basta! Me digo, ya no quiero pensar más, tú y yo ya no existimos y fue mejor. ¿Lo fue?
¿Quién?...en un parque tan grande no es posible que alguien coincida conmigo, lo pienso en segundos al escuchar un ruido cerca, abro mis ojos y ahí estas, parada a unos metros mirándome con una sonrisa en tus labios.
¡Ey! No quise interrumpir tu momento (dijiste)
¡No! Solo me sorprende que nos encontremos a pesar de lo amplio del parque
¿Es enserio? Siempre elegíamos los mismos lugares, no me sorprende que coincidiéramos
Es verdad, antes siempre sabíamos donde estaría la otra, no debiera sorprenderme o tal vez lo que me sorprende sea su comentario o el sentir que en cierto modo las dos nos estábamos buscando, ella se acerca lento y pregunta ¿puedo? Señalando el espacio a mi lado, sí, respondo sin mirarla pero algo muy profundo se mueve en mí, ella se acerca y nuestros brazos se rosan apenas pero una electricidad recorre mi cuerpo y veo por su mirada que sintió lo mismo ¿Qué nos está pasando?
Ella dice: Esto es extraño pero muy familiar…
¿Qué cosa? Digo fingiendo no entender, pero es real ya no escucho voces, no hay gente, solo estamos nosotras, me siento yo nuevamente por loco que suene para cualquiera.
¿Sabés porqué te encontré? No fue casualidad, te estaba buscando desde que nuestras miradas se cruzaron adentro, porque quiero decirte algo
¿A mí?... ¿Qué?
Necesito que me digas donde estoy, que me ayudes a encontrarme, a reconocerme, estoy perdida y sé que sólo tú podrás hacerlo. No es justo, pero siento que me perdí en algún lugar cuando deje de verme en tus ojos y  esta noche mientras te seguía por el salón, me di cuenta que sos la única que puede hallarme. ¿Harías eso por mí?
Lo dice con lágrimas en sus ojos, las mismas que yo trato de ocultar ¿Cómo puede todo este amor revivir en mí y golpearme tan fuerte? Quizás sea que nunca murió, que solo estaba extraviado en el laberinto de esta vida, para que al hallar la salida lo haga con más fuerza, más pleno, al final me doy cuenta que las dos pensábamos lo mismo al mismo tiempo, como antes, como siempre, entonces tomé su mano en la mía, ella cerró sus ojos mientras yo con la yema de mis dedos dibujaba su rostro lentamente como tantas veces antes, sus cejas, el contorno de sus ojos, su nariz, su labios para después recostar mi frente en la suya y decirle: aquí estás amor, en mí, como siempre, como nunca dejó de ser, abre tus ojos; para encontrarte solo tienes que ver en los míos.


----------------------------------------------------------------------------------------------------------
La Teta Feliz Historias y Relatos ® Bell Derechos Reservados
© Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia o cualquier otro, sin el permiso previo, por escrito, del autor.

5 comentarios:

  1. Hace mucho no comento nada por acá...pero sigo siendo la misma adicta de siempre con todas las historias...seguro es xq me meto desde el iPod ya no más de la compu...Bell tus historias siempre son increíbles...esta me hizo llorar mucho...xq desde un principio pensé en mi ex...aún no la supero...creí q iba mejor pero a veces me desmorono...a veces me gustaría q algo como en esta historia pasara y luego quiero encontrar a otra persona...EXC historia

    Saludos desde Costa Rica

    Danii

    ResponderEliminar
  2. Me encantó Bell! Tienes como siempre mi total admiración y respeto a tus maravillosos escritos. Paky.

    ResponderEliminar
  3. Siempre es un gusto leerte, muy emotivas tus palabras.

    Saludos Dafne

    ResponderEliminar
  4. Wow, es un honor leerte en verdad, el tiempo que ha transcurrido ha valido la pena en leer tan bellos escritos ^^, espero otras entregas tuyas, un saludote a la distancia y cuidate muchisisisisimo siiiiiii..... atentamente Carmen

    ResponderEliminar
  5. Hola, hace muy poquito empece a leer las historias y los libros, me gustan. Leí una de tus historias y busque el resto. Me gusta como escribís, mucho sentimiento, puedo imaginar todo, me llevas al momento, al lugar. Besos. Martina de Argentina.

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...