Muchas voces, mucha gente,
es lo que escucho; lo que veo, antes nunca imaginé estar en el mismo lugar que
tu sin estar contigo. Te observo mientras estoy con alguien más en una charla
amena, me digo todo está bien, pudimos hacerlo, compartir un mismo ambiente sin
casi mirarnos; tu en tu mundo, yo en el mío. No recuerdo haberte saludado al
llegar o si llegaste después y pienso que en algún momento de nuestras vidas no
existíamos una sin la otra.
Entonces por qué de pronto
estoy pensando en ti, en mi ¿es qué algo me falta?... siempre supe que quien me
recordaba quien era, quien con su sola presencia completaba mi mundo, eras tu.
Pero todo cambió un día, no pudimos cuidarnos lo suficiente, nos perdimos
mutuamente en la rutina diaria, en otras miradas, en voces nuevas que sin
querer nos fueron convenciendo que separadas seríamos mejores.
Cruzamos nuestras miradas un
instante, una mueca, porque no es sonrisa se nos dibuja en el rostro y hay un
dejo de nostalgia y dolor en nuestros ojos. Si estamos bien separadas ¿porqué
siento que algo falta? Las voces me aturden, la gente… decido alejarme, por
suerte el parque es grande como para perderme sin pensar en nada, la noche
invita a la nostalgia, el cielo iluminado por millones de estrellas me recuerda
a otro ya visto; “si pudieras contar todas esas estrellas, no alcanzarías a la
cantidad necesaria para sumar mi amor por ti” lo dijiste cuando estábamos
acostadas en la terraza mirando este mismo cielo, aunque parece que fue hace
mil años; cierro mis ojos recostada en el banco y sin pensarlo creo que una
lágrima se me escapa ¡basta! Me digo, ya no quiero pensar más, tú y yo ya no
existimos y fue mejor. ¿Lo fue?
¿Quién?...en un parque tan
grande no es posible que alguien coincida conmigo, lo pienso en segundos al escuchar
un ruido cerca, abro mis ojos y ahí estas, parada a unos metros mirándome con
una sonrisa en tus labios.
¡Ey! No quise interrumpir tu
momento (dijiste)
¡No! Solo me sorprende que
nos encontremos a pesar de lo amplio del parque
¿Es enserio? Siempre elegíamos
los mismos lugares, no me sorprende que coincidiéramos
Es verdad, antes siempre
sabíamos donde estaría la otra, no debiera sorprenderme o tal vez lo que me
sorprende sea su comentario o el sentir que en cierto modo las dos nos
estábamos buscando, ella se acerca lento y pregunta ¿puedo? Señalando el
espacio a mi lado, sí, respondo sin mirarla pero algo muy profundo se mueve en
mí, ella se acerca y nuestros brazos se rosan apenas pero una electricidad
recorre mi cuerpo y veo por su mirada que sintió lo mismo ¿Qué nos está
pasando?
Ella dice: Esto es extraño
pero muy familiar…
¿Qué cosa? Digo fingiendo no
entender, pero es real ya no escucho voces, no hay gente, solo estamos
nosotras, me siento yo nuevamente por loco que suene para cualquiera.
¿Sabés porqué te encontré?
No fue casualidad, te estaba buscando desde que nuestras miradas se cruzaron
adentro, porque quiero decirte algo
¿A mí?... ¿Qué?
Necesito que me digas donde
estoy, que me ayudes a encontrarme, a reconocerme, estoy perdida y sé que sólo tú
podrás hacerlo. No es justo, pero siento que me perdí en algún lugar cuando
deje de verme en tus ojos y esta noche
mientras te seguía por el salón, me di cuenta que sos la única que puede hallarme.
¿Harías eso por mí?
Lo dice con lágrimas en sus
ojos, las mismas que yo trato de ocultar ¿Cómo puede todo este amor revivir en
mí y golpearme tan fuerte? Quizás sea que nunca murió, que solo estaba
extraviado en el laberinto de esta vida, para que al hallar la salida lo haga
con más fuerza, más pleno, al final me doy cuenta que las dos pensábamos lo
mismo al mismo tiempo, como antes, como siempre, entonces tomé su mano en la
mía, ella cerró sus ojos mientras yo con la yema de mis dedos dibujaba su
rostro lentamente como tantas veces antes, sus cejas, el contorno de sus ojos,
su nariz, su labios para después recostar mi frente en la suya y decirle: aquí
estás amor, en mí, como siempre, como nunca dejó de ser, abre tus ojos; para
encontrarte solo tienes que ver en los míos.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
La Teta Feliz Historias y Relatos ® Bell Derechos Reservados
©
Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser
reproducida, ni en todo ni en parte, registrada o transmitida por un
sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún
medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico,
por fotocopia o cualquier otro, sin el permiso previo, por escrito, del
autor.

Hace mucho no comento nada por acá...pero sigo siendo la misma adicta de siempre con todas las historias...seguro es xq me meto desde el iPod ya no más de la compu...Bell tus historias siempre son increíbles...esta me hizo llorar mucho...xq desde un principio pensé en mi ex...aún no la supero...creí q iba mejor pero a veces me desmorono...a veces me gustaría q algo como en esta historia pasara y luego quiero encontrar a otra persona...EXC historia
ResponderEliminarSaludos desde Costa Rica
Danii
Me encantó Bell! Tienes como siempre mi total admiración y respeto a tus maravillosos escritos. Paky.
ResponderEliminarSiempre es un gusto leerte, muy emotivas tus palabras.
ResponderEliminarSaludos Dafne
Wow, es un honor leerte en verdad, el tiempo que ha transcurrido ha valido la pena en leer tan bellos escritos ^^, espero otras entregas tuyas, un saludote a la distancia y cuidate muchisisisisimo siiiiiii..... atentamente Carmen
ResponderEliminarHola, hace muy poquito empece a leer las historias y los libros, me gustan. Leí una de tus historias y busque el resto. Me gusta como escribís, mucho sentimiento, puedo imaginar todo, me llevas al momento, al lugar. Besos. Martina de Argentina.
ResponderEliminar