Capítulo
Cuatro.
El
aliento de Andy se congelo, la sonrisa burlona que expresaban sus labios se
desvaneció cuando sus ojos tropezaron con los verde esmeralda que le miraban
reflejando clara sorpresa dado que estaban un poco más abiertos de lo normal,
el cuerpo de Andy no le respondía, parecía que había dejado de respirar, su
mente se nublo y una preocupación por lo que la otra mujer pudiera pensar de
ella le invadió.
Alejandra
por su parte sintió una extraña sensación en la boca del estomago que se negó a
reconocer, aclaro su garganta sin darse cuenta y comenzó a caminar hacia su
empleada Raquel que permanecía tras el mostrador de cristal.
–Buenos
días– Sin esperar respuesta de la joven que claramente parecía congelada,
dirigió la atención a la joven empleada –Raquel me marcho por el día de hoy, te
encargas por favor de todo, cualquier emergencia me localizas en mi móvil– Le
ordenaba a la mujer mientras que trataba de observar por el rabillo del ojo a
Andy que aun permanecía como estatua, con un visible sonrojo en sus mejillas,
la mujer tras el mostrador asentía con su cabeza a la orden dada por Alejandra
mientras rellenaba una nota de venta con el pedido de Andy.
–Me
dio gusto verte Andy, espero tengas un buen día– Dijo mientras giraba para dirigirse
a la salida.
Andy
que por fin parecía salir de su aturdimiento por la inesperada presencia de la
elegante mujer de cabello negro apenas alcanzo a balbucear de manera audible
–I…
Igual… me… me dio gusto saludarle señora Barraza– su vista siguió a la bella mujer
que salía del local con su paso seguro y su porte elegante, cuando el eco de
los tacones de Alejandra se perdieron, su concentración regreso a la joven que
la miraba con una amable sonrisa.
–Me
puedes por favor poner otro ramo igual–le dijo devolviéndole la sonrisa de una
forma tímida.
–Eso
quiere decir que son dos mujeres las afortunadas– dijo Raquel con un tono
juguetón tratando que la visible vergüenza de su cliente pasara más rápido.
Andy
apenas dio una mueca como respuesta al comentario de la mujer –Es el
aniversario luctuoso de mi abuela y quiero aprovechar para visitar también la tumba
de mi madre
–Oh,
ya veo– dijo Raquel un poco avergonzada por haber pensado mal de la chica
frente a ella –Lo siento mucho. Si me das unos minutos regreso con los ramos–
***
Alejandra
caminaba rápidamente hacia su auto estacionado a un costado de la tienda
mientras en su cabeza revoloteaba la reciente conversación de su empleada con
Andy “Así que salimos con una chica…
nunca me lo hubiera imaginado”. Desactivo la alarma de su vehículo casi a
la vez que abría la puerta y se acomodaba en el asiento “Esa chica debe ser muy afortunada” ese último pensamiento le
sorprendió e hizo que tensara su cuerpo por lo que su mente había insinuado,
sacudió la cabeza enérgicamente tratando de apartar los pensamientos que le
perturbaban en gran medida –Dios, Alejandra que cosas piensa, necesitas
relajarte y dejar de pensar en tonterías– Se reprendió así misma al tiempo que abrochaba
el cinturón y encendía su auto.
Conducía
por la avenida que le llevaba directo a casa, mientras manejaba recordó que en
su casa nadie le esperaba, la soledad profunda que se había convertido en su
compañera fiel por los últimos meses se agolpo con fuerza en su pecho, en el
siguiente semáforo dio vuelta en U y condujo a la dirección contraria a la de
su casa. Mientras esquivaba el trafico sintió un poco de celos de la vida de
Andy –Lo que daría por que alguien llegara a encontrarme con un enorme ramo de
rosas rojas– sonrió triste negando con su cabeza, su mente comenzó a recordar
que había pasado demasiado tiempo desde la última vez que había recibido alguna
flor de parte de su esposo; desde que los negocios de Gerardo habían prosperado
las flores habían quedado olvidadas para dar paso a joyas costosas y elegantes,
pero a la vez vánales y huecas; junto a las múltiples cenas elegantes en
compañía de las personas más importantes social y financieramente de la ciudad,
pero que lo único que provocaban era agrandar el gran hueco que sentía en su
interior, los últimos costosos obsequios de su esposo no solo crecían en precio
si no que también se convertían mas impersonales y grises.
La
tristeza era incontenible y comenzó a inundar su pecho mientras aparcaba su
auto a un costado de la enorme pared de piedra, tomo su bolso, bajo del auto y
lo cerró con el control mientras se alejaba para dirigirse a la entrada del
lugar donde la recibían unas enormes puertas de hierro forjado de color negro
que estaban abiertas de par en par dando la bienvenida al frio y desolado
lugar.
Camino
por las pequeñas veredas empedradas que conducía por los enormes jardines
opacados por las lapidas que sobresalían de ellos, después de un largo caminar
llego al mausoleo familiar ubicado casi al fondo del panteón, abrió las rejas
de acero forjado que limitaba el terreno para empujar las puertas de cristal y
entrar al lugar donde descansaban los restos de sus abuelos y padres, había
cajones cubiertos con lapidas de mármol que tenían gravados los nombres y
fechas de vida y muerte de cada una de ellos, guardando a dentro los
recipientes con las cenizas de cada uno, a un costado de cada placa se
encontraba un pequeño florero del mismo material que contenía dos claveles
rojos. Su tristeza no pudo ser por más tiempo controlada dando paso a silenciosas
lágrimas que rodaban por sus mejillas mientras acariciaba los nombres gravados
de su padre y madre.
Paso
largo tiempo hasta que su tristeza y dolor también disminuyeron para despedirse
con algunos susurros y oraciones del lugar, salió de la tumba y comenzó a
caminar de regreso sintiéndose más ligera y en paz cuando de pronto vio a
distancia a una figura familiar caminar con dos grandes ramos de flores rumbo a
una de las tumbas, camino con cautela acercándose pero guardando suficiente
distancia para respetar la privacidad de la joven mientras se recargaba en un
enorme árbol que daba sombra del abrazador calor del medio día.
***
–Me
gustaría poder decirte que ya he cumplido la promesa que te hice en múltiples
ocasiones abuela, pero aún no se cómo hacerlo, no tengo idea si la verdadera
felicidad existe, ni siquiera sé si hay que pagar un precio de dolor para
llegar a ella, pero tengo la certeza de que si estuvieras conmigo todo sería
mucho más fácil y seria muy dichosa… Te extraño tanto, espero con todo mi
corazón tú estés en paz donde quiera que te encuentres y no me abandones por
completo… Te amo. –
Andy
con sentida tristeza seco las lagrimas que comenzaban a rodar libres se acerco
al pie de la tumba donde se localizaba el depósito rectangular para las flores
y comenzó a quitar la envoltura para colocarlas en su lugar, al terminar tomo
una de las rosas blancas y la coloco en medio de la lapida como ya era su
costumbre hacer cada vez que visitaba el lugar mínimo una vez cada tres meses
por los últimos años, abrazo el otro racimo de flores y se dirigió a la lapida
que estaba enseguida, haciendo el mismo ritual pero ahora en la tumba de su
madre, cuando termino de colocar las flores comenzó a caminar a la salida con
una melancolía en su pecho, dio unos pasos hacia el camino empedrado que
conducía a las enormes puertas del lugar cuando de pronto una dulce y tranquila
voz hizo que su corazón se acelerara por la emoción.
–Segunda
ocasión que te encuentro en un mismo día, seguramente hoy no es tu día de
suerte– dijo la bella mujer mientras se acercaba mas.
Andy
giro su cuerpo por completo para quedar frente Alejandra que la observaba
atentamente –Ciertamente esta fecha no es una de las mejores de mi vida, pero
su sola presencia señora bella es capaz de iluminar el día mas negro que yo
pueda vivir– habló honestamente acompañando su comentario con una cálida sonrisa
y unos destellos singulares en los ojos miel.
La
respuesta de la joven recorrió todo su cuerpo como si de una caricia delicada
se tratara y sintió un escalofrió producido por la mirada intensa pero cálida
de la mujer más joven parada frente a ella emocionándola sin poder controlarlo
–Gracias. Pero aun así creo que un panteón no es el mejor lugar del mundo para
encontrarse–
Andy
asintió con su cabeza acompañado de su sonrisa –Tienes toda la razón por eso
propongo cambiar el escenario, cerca de aquí está un lugar donde preparan las
mejores hamburguesas de esta ciudad– Andy de inmediato comprendió que muy
probablemente las hamburguesas no entrasen en la dieta de la elegante mujer
–También preparan ensaladas, aun que honestamente la de atún no es nada recomendable–
Dijo tratando de ocultar el temor que sentía en su pecho por la posibilidad ser
rechazada por la otra mujer.
Alejandra
miraba atenta las emociones reflejadas en la profundidad de los ojos miel –Una
hamburguesa suena genial, tengo siglos sin comer una… creo que ya hasta olvide
el sabor–
Andy
sonrió emocionada –Te prometo que no te vas arrepentir, son las más deliciosas,
el local está cerca, si no te molesta podemos llegar caminando, ahí nunca se
encuentra estacionamiento y es mucho más seguro dejar los autos aquí–
Alejandra
comenzó a caminar a un costado de Andy, mientras se dirigían a la salida se dio
cuenta que la tristeza que la había atormentado unos minutos antes había
desaparecido, dando lugar a una reconfortante alegría y una sensación de paz.
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autor.

esto mejora cada capitulo me encanta
ResponderEliminarDani
haaaa q belloooo...jajaja pobrecita Andy q se quedo toda paradota ahi....lol eo me causo gracia como siempre exclente capi...xoxo
ResponderEliminarGia/Ecua
Me gusta mucho esta historia es genial!!!...
ResponderEliminarLiz
mexico
Que historia tan genial!!! Me encanta la forma de narrar tan sencilla y muy descriptiva, espero que la relacion de Alejandra y Andy no tenga tantos inconvenientes (¬¬ los obstaculos de Alejandra; los hijos y el esposo) que no las alejen si no que las unan mas para que superen todo lo que afrontar (n.n seria mmm triste? que una de ellas se acobarde por los complejos perjuiciosos de la suciedad digo la sociedad) en fin quiero ver mas avances, el contexto psicologico cada uno de los personajes, los problemas, la union y sobretodo un final feliz (me da melancolia los finales dramaticos)
ResponderEliminarTe saluda humildemente Sony24 desde Colombia (¡¡Bello mi pais!!)
Que lindo cap pobre Andy mas vergüenza no podía pasar ahhh Felicitaciones
ResponderEliminarSaludos desde ARG.
QUE CAPITULO MAS FANTÁSTICO... LA FORMA DE DESCRIBIR LA VERGÜENZA DE ANDY ES MUY BUENA ME GUSTO EN GENERAL TODO EL CAPITULO. UNA DE LAS MEJORES HISTORIAS QUE HE LEÍDO SIN DUDA!!
ResponderEliminarANA
que linda se va desarrollando la historia! Gracias Black, por brindarnos un ratito de paz, de anhelo por las cosas q vendran, y por compartirlo con nosotras!! Viva la lectura!!
ResponderEliminarDany
BsAs
Esooooooooo, Andy sabeee xD
ResponderEliminarEn serio, esa chica sabe cómo tratar a una mujer tan interesante, creo que me está enamorando hasta a mí xD