Esperamos tu historia corta o larga... Enviar a Latetafeliz@gmail.com Por falta de tiempo, no corrijo las historias, solo las público. NO ME HAGO CARGO DE LOS HORRORES DE ORTOGRAFÍA... JJ

Nuevo Comienzo - Marax - 8

Capítulo 8

Desperté y para mi sorpresa estaba en los brazos de Rose. ¿Cómo rayos paso esto? Me levante rápido y ella abrió los ojos asustada.
-¿Qué paso? ¿Qué haces tú aquí? ¿Por qué estaba en tus brazos Rose?
-Elisa cálmate, son muchas preguntas a la vez. Anoche entraste en un estado de pánico al ver una chica, Kim te llevo al auto y me buscó porque necesitaba ayuda. Llegamos y ella fue a preparar la ducha mientras yo te sostenía en la cama, para ver si así reaccionabas. Antes de lograr llevarte a la ducha, te dormiste encima de mí. ¡Eso fue todo!- sentí una leve molestia en su voz. Vi cómo se levantó de la cama y salió del cuarto.


No sé qué me pasaba, ni porque reaccione de esa manera. Ella fue muy atenta y yo solo le reproche. Mi mente voló y rápido recordé lo sucedido: Noa. Me dolió demasiado verla, y estaba felizmente acompañada. ¿Me supero tan rápido? Tome mi teléfono y tenía un mensaje de ¿Noa? ¿Qué quería? Decía:
“No quise causarte ese daño, perdón.”
¿Por qué seguía preocupándose por mí?
“Descuida.”
Logré contestarle, y rápido sonó mi teléfono:
“Ella era la nueva empleada de mi oficina.”
No sabía porque me daba explicaciones, decidí no contestarle. Escuché un auto y cuando salí ya Rose no estaba.
-¿Por qué la trataste así Elisa?- ya Kim comenzó con los sermones.
-No sabía que pasaba, pero ni modo ya Rose se fue.
-Mañana le pides disculpas, pobre Rose, solo quiso ayudar.- sentí culpa de verdad, ella solo quiso ayudarme, y realmente dormí bien en sus brazos.

Me sentía estresada y decidí ir caminando al trabajo, quedaba cerca. Iba en mi auto solo por pereza y evitar el calor. Vi un señor vendiendo unas hermosas rosas rojas, e instantáneamente pensé en Rose. –Deme una por favor, y que sea la más hermosa- le pedí cortésmente. –Aquí tiene hermosa señorita, ¿desea una tarjeta para escribir una nota?- sin pensarlo dije que sí, me surgió una idea. Le pagué y seguí mi camino, de mi cartera saque mi bolígrafo:
“Perdón por mi reacción ayer en la mañana, debo admitir que dormí plácidamente en tus brazos. Gracias, E.”
Sonreí al ver lo que escribía… me puse a pensar en ella y si, es hermosa: 1.68, ojos azules, tez blanca, cuerpo perfectamente definido, rostro angelical, pelinegra… Es mi asistente ¿Qué hago pensando en ella y de esa manera?
Llegué y vi el escritorio vacío, pensé que sería mejor. Coloque la rosa en su silla y entré a mi oficina, me senté para esperar ver su reacción por el cristal. El día pasaría relajado, ya que no tenía trabajo que hacer. Solo firmar unos documentos y ya, y esperar si surge algo. Me dispuse a organizar todo en mi computadora, borrar cosas que ya no necesitaba… y ahí estaba Rose. Miró hacia todos lados esperando encontrar la persona que dejo ahí esa hermosa rosa. Leyó la tarjeta y vi como brotó de su rostro una hermosa sonrisa, ¡que sonrisa tan perfecta! Por cierto, se veía tan tierna ruborizada. Vi como venía hacia el interior de mi oficina, y rápido pensé si disimular que hacia algo o simplemente esperarla con una sonrisa. Opté por la segunda opción. Tocó la puerta y le dije que pasara. Venia toda tímida, me pare y la observaba. – ¿Puedo darle un beso?- no esperaba esa pregunta, me quede congelada, toda nerviosa. –Cl…claro…- Solo eso logre decir. Se me acerco y volví a sentir esa corriente, ¿Rose me empezaba a gustar? Y ahí lo sentí, sus labios húmedos y bellos en mi mejilla. ¿Por qué yo la estaba abrazando?
-Perdón, si te incomode, solo sentí deseos de abrazarte Rose…
-Me gusto…- y ahora era yo la ruborizada.
-Elisa… ¿podría hacerte una pregunta personal? Si es que no tiene mucho trabajo.
-No tengo trabajo, dime. Lo que me sobra es tiempo para ti.- ¿para ella? ¿Qué me estaba pasando?
-Verte en aquel estado me dejo muy mal… ¿Qué te hizo aquella chica para dejarte así?- no esperaba esa pregunta, quizás contarle me haga bien.
-Ven Rose, siéntate… confiare en ti.
-Sabes que puedes hacerlo Eli.
-Solos mis amigos me dicen así, pero de ti suena genial.- le guiñé el ojo.
-Perdón y gracias… Cuéntame por favor.- cerré la puerta y me senté. Respire lo más profundo que pude…
-Bien Rose… primero debo decirte que soy lesbiana. Y aquella chica fue mi pareja por 6 años.- sentía como se me quebraba la voz- Era para mí la perfección hecha mujer, la amaba como a nadie. Fue mi primera vez en todos los aspectos. Lamentablemente como toda pareja teníamos problemas, al principio eran tontos, pero al pasar el tiempo fueron empeorando- y ahí fue cuando mis ojos me traicionaron, al igual que mi garganta que me dejo sin voz.
-Vamos Eli, no te pongas así…- tomo mi mano y sinceramente se sentía bien. –Si no puedes, no continúes- respire hondo nuevamente…
-Llego el momento en que cada vez que discutíamos, nos heríamos demasiado. Yo estaba dispuesta a modificar mi forma de ser, pero al parecer ella no pudo. Me pidió tiempo, y no pude decirle que no. Esa noche durmió conmigo, y llegue a pensar que había desistido de irse, pero al llegar la mañana me di cuenta de que no era así. Y se fue…
-¿Hace cuánto paso eso Eli?- su voz era tierna, suave, me brindaba paz, y antes de poder contestar me beso la mano, y fue lo más hermoso que pudo haber hecho.
-Ya va más de 4 meses… pero ya no es tanto el dolor, eso creo.
-Ven- y sentí como se me acerco y me dio el más cálido abrazo que jamás pude haber recibido.
-Gracias Rose, eres muy hermosa. Gracias por escucharme.
-De nada…

Llegue más animada a mi casa y claramente Kim no pudo aguantar su curiosidad.
 –Venga hermosa, échese para acá y cuénteme.- no puedo evitar reír hacia mis adentros.
-¿Contarte? No tengo nada Kim jaja.
-Claro que sí, ¿Por qué estás tan feliz?- e inmediatamente por mi mente paso Rose. La dejaré con la duda, me paré de la silla y se escuchó:
-¡Elisa Serrano, ven acá ahora!
-Si mami como tú digas- gire en un solo pie riendo…
-¡Dime!
-Hoy hablé con Rose, no sé porque su presencia me brinda tanta paz… ya, ¿feliz?
-Interesante, no pensé eso jamás… Jaja, pero me alegro por ti. Ve y date una ducha, ¡te amo!- eso último lo escuche bajo porque ya me había ido a mi cuarto.
-¡También te amo mi flaca!- le grité.
Desde que tengo a Kim en la casa todo es mejor. Su alegría inunda la casa y eso me llena. De momento me entro una curiosidad… y la voy a matar:
“Bonita noche :), ¿Cómo está mi mejor asistente?”
“Tu mejor asistente está en perfectas condiciones :D, ¿y mi mejor jefa?”
“Tu mejor jefa también, pensé en ti y quise hablarte. ¿Interrumpo?”
“Para nada, también lo hacía… Gracias por la rosa tan hermosa. :)”
“No hay de que… me había portado mal, discúlpame. ;)”
“Para nada, tranquila…”
“¿Te puedo pedir algo?”
“Lo que sea ;)”
“¿Almorzarías mañana conmigo? Si tienes planes no hay problema.”
“Hecho. ¿En dónde?”
“Cuando llegue la hora de almorzar, pasa por mi oficina y nos ponemos de acuerdo.”
“Ok :)”
“Un beso…”
“Me lo das mañana… chao ;)”

Eso ultimo me hizo sonreír, Rose me hacía olvidar todo. Incluida Noa. 
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3 comentarios:

  1. mmm muy cortico, super la conti!!!

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  2. Esta muy buena la historia pero es super corto dura un suspiro, mas tarde en esperar las largas y horrorosas 24 horas para leer en 15 segundos, pero sé que no puedo pedir mas, al menos hay una historia nueva cada dia xD

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  3. Gente inconforme! Los capitulos son diarios, solo disfruten como yo y LISTO.

    Jane

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