Capítulo 7
Voy llegando al edificio donde cada noche dejo mi trabajo. Tengo
varios títulos que a través de los años he adquirido. Y la única forma que
tengo de trabajar es de noche.
En este caso ayudo a una abogada con sus papeles y también investigo esos
casos ya que puedo escuchar y meterme en lugares que ella no.
Voy escuchando música que tengo en mi celular. Ya sé a transformado
en una rutina escuchar música y al estar sola cantarle, especialmente aquellas
con la que me siento identificada.
Me gustar cantar, siempre me ha gustado. En las fiestas donde conocí a
Istar, solía cantar mientras ella y las demás bailaban para esos viejos
ricachones.
Las puertas del ascensor se abren y salgo rumbo a la oficina mientras en
mi oído suena una de las canciones con la cual mas identificada me siento.
Mi mente viaja al pasado, aquella noche donde bajo la luna a la orilla
del lago cante para Istar. Esa noche donde me enamore de ella. Entonces
mientras camino por el pasillo aproximándome lentamente a la puerta de la
abogada Sarabia, canto la canción.
Amor
Inmortal
Tantas caras, tantas voces a través
del tiempo,
y de la inmensa oscuridad, vengo saliendo lento,
un pasado que el presente me causa agonía,
tratando de escaparme siempre, y ver que no hay salida,
es algo ilógico,
de pasar y correr, los siglos y los días,
el pacto de poder y sobrenatural, que se llevó mi vida,
y me hace regresar a ti desde la sombra.
Me amarás, te amaré
porque vengo lo sé, desde más allá de los tiempos,
de un lugar, de la eternidad siguiéndote a ti,
queriéndote amar... mi cuerpo no muere
mi alma prosigue, esta condena de llevar,
un secreto a cuestas, que me convierte
en un ser que no es normal, un amor inmortal.
He venido tras tus ojos desde alguna parte,
tan solo con la convicción, de poder entregarme,
que me toca combatir con este sentimiento,
que yo no puedo poseerte amor porque te pierdo
vivo en la realidad,
de pasar y correr los siglos y los días,
el pacto de poder y sobrenatural, que se llevó mi vida,
y de la inmensa oscuridad, vengo saliendo lento,
un pasado que el presente me causa agonía,
tratando de escaparme siempre, y ver que no hay salida,
es algo ilógico,
de pasar y correr, los siglos y los días,
el pacto de poder y sobrenatural, que se llevó mi vida,
y me hace regresar a ti desde la sombra.
Me amarás, te amaré
porque vengo lo sé, desde más allá de los tiempos,
de un lugar, de la eternidad siguiéndote a ti,
queriéndote amar... mi cuerpo no muere
mi alma prosigue, esta condena de llevar,
un secreto a cuestas, que me convierte
en un ser que no es normal, un amor inmortal.
He venido tras tus ojos desde alguna parte,
tan solo con la convicción, de poder entregarme,
que me toca combatir con este sentimiento,
que yo no puedo poseerte amor porque te pierdo
vivo en la realidad,
de pasar y correr los siglos y los días,
el pacto de poder y sobrenatural, que se llevó mi vida,
Y me hace regresar a ti, desde la
sombra.
Me amarás, te amaré
porque vengo lo sé, desde más allá de los tiempos,
de un lugar, de la eternidad siguiéndote a ti,
queriéndote amar... mi cuerpo no muere
mi alma prosigue, esta condena de llevar,
un secreto a cuestas, que me convierte
en un ser que no es normal, un amor inmortal
un amor inmortal.
Me amarás, te amaré
porque vengo lo sé, desde más allá de los tiempos,
de un lugar, de la eternidad siguiéndote a ti,
queriéndote amar... mi cuerpo no muere
mi alma prosigue, esta condena de llevar,
un secreto a cuestas, que me convierte
en un ser que no es normal, un amor inmortal
un amor inmortal.
Termino de cantar y quedo allí pensando por primera vez después de unos meses estar haciendo
esta rutina. Porque no entro a esa oficina, porque me quedo allí solamente
cantando como si le llevara serenata a alguien, porque justamente ahí me pongo
a cantar.
Dudo que la señorita o
señora Sarabia escuche eso o sino hace raro hubiera salido a decirme algo, ya
que mi horario es el mismo al menos que suceda algo. Bien podría
enviárselo a ella por mail los informes, pero no confió mucho en esto del
internet. Ya que al ser información valida lo que tengo entregar prefiero
llevársela a su oficina ya que pueden hackear su computadora.
Introduzco el sobre debajo
de la puerta. Me siento atraída hacia dentro de esa oficina, pero me retiro no
antes darme vuelta y mirar una vez más esa puerta.
Camino en la noche sin
rumbo. Hasta llegar al parque y miro el cielo y hay una luna hermosa que hace
que mi mente regrese allí donde todo comenzó.
Después del lago cada una se
dirigió a su hogar. Quedamos en encontrarnos luego.
Dormí con una sonrisa, me
sentía feliz. Sentía mi corazón galopar a mil. Mi madre se encontraba mejor
parecía que se estaba recuperando de su enfermedad.
Al despertar ella estaba con
mi madre me sorprendió verla allí y mas hablando animadamente con ella.
-Te quería ver- dijo al
percatarse de mi presencia- te parece si vamos a caminar.
-Al lago seguramente quieres
ir- respondí con una sonrisa.
-Es el único lugar tranquilo
para hablar.
Bese a mi madre diciéndole
que volvería temprano y deje a Josías que cuidara de ella.
Parecía que el silencio se
estaba volviendo muy habitual en nosotras.
Al llegar nos sentamos y
ella se acerco a mí y tomo mi mano mientras una lágrima caía de sus ojos.
-¿Qué pasa? ¿Por qué lloras?
-Voy a casarme.
-Eso debería alegrarte-
respondí mientras sentí mi corazón romperse- ¿Quién será el afortunado?
-Si debería sino supiera que
alguien puede morir por eso. Y Arim ha ido a pedir mi mano hoy.
-¿Cómo que alguien puede
morir?
-Sí. Akil ha amenazado a mi
tíos diciendo que si no soy de él no seré de nadie. Y también fue amenazado
Arim.
-¿Tus tíos que han dicho?
Akil hay que tomarlo en serio sus amenazas. Pero el no ha pedido tu mano además
no tiene nada para ofrecerte como Arim con quien no sufrirías penas y estarías
bien .Akil no es más que un simple ladrón.
-Pero yo no quiero casarme
con ninguno de los dos. No amo a ninguno. Pero mi tío me ha comprometido con
Arim.
-Lo peor es que tienes que
casarte con alguien a quien no quieres.
Estuvimos hablando largo y
tendido. Yo tratando de consolarle. Cuando nos dimos cuenta era de noche y las
estrellas y la luna iluminaban el firmamento.
-Espero que Akil no quiera
hacer ninguna locura.
Nuestras miradas se
encontraron un momento.
-Creo que estoy mirando el
cielo en tus ojos- dijo- Me encantan son tan celestes.
Se acerco más y sin darme
cuenta nuestros labios estaban unidos en un beso suave y tierno. Podía sentir
su corazón latir al mismo ritmo que el mío.
-Sera mejor que nos vayamos-
dijo al soltarme- pero me gustaría quedarme en tu casa. ¿No habrá problemas con
eso?
-No no lo habrá. ¿Tus tíos
no se preocuparan? Más ahora que Akil los ha amenazado.
-Les dije que quizás me
quedaba contigo- respondió con una sonrisa que me cautivo aun más.
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esta historia se pone interesante... y esa cancion me recuerda a la novela con ese final que no me gusto...pero bue
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