No
sabia bien en que momento había sucedido, ni como había llegado, inclusive
cuando el camino de la academia a su casa era de unos 8 kilómetros… al parecer
los había recorrido sin darse cuenta. Toco el timbre por que al parecer corrió
sin más nada. Sin mochila, sin chaqueta, sin llaves, sin nada. Solo con su ropa
de entrenamiento de voleibol.
-Nao…
¡Estas empapada!- y al parecer estaba lloviendo. Recién se daba cuenta – ¿por
qué estas así?- lo paso de largo, no quería hablar y menos con Sr. Encanto,
subió las escaleras ignorando las repetidas preguntas de su hermano y se
encerró en el único lugar que por ahora podía llamar refugio y del cual muy
pronto estaría lejos. Su habitación.
Tumbada
boca arriba en ropa interior en su cama tamaño King, podía pensar claramente lo
que había visto. Kall... en el piso de su salón de clases, besándose con Amy…
la que podría llamarse ¿su enemiga? Ya no tenía importancia. Si Kall decidía
andar con alguno de sus alumnos, no seria con ella. Seria con una bonita
británica. Que predecible…. A Todo el
mundo le gustaban los extranjeros, pero ¿a Kall? No había manera de negar la
belleza de la nueva alumna… pero… ¿Kall? ¿Le gustaban las blancas con pelo
negro y un par de facciones europeas? ¿Es
en serio?... El dolor que la había llevado a ignorar la parte en la que
corrió sin conocimiento aparente, ahora le oprimía el pecho y le recordaba su
travesía infringiendo todo el agotamiento y dolor en sus pantorrillas.
-Naomi-
su hermano otra vez intentaba hablar con ella – por favor abre- miro la puerta
y podía hacerlo. Podía ir y decirle lo que el aparente amor de su vida hacia en
las tarde en las cuales él estudiaba para presentar la tesis en medicina. Podía
ir y hacerle sufrir de la misma manera que ella se sentía ahora. Pero… ¿De que
valdría? Ambos tendrían el corazón roto, ambos llorarían por la misma mujer que
no conocía sus existencias o sentimientos y aquello tampoco haría a Kall
fijarse en ella. Continúo mirando la puerta hasta que se resistió a la idea de
darle a otro ser humano aquel dolor que sentía.
-Nao….-
su hermano parecía no decidirse si decirle o no aquello- tienes visita…
Se
enderezo de repente. ¿Podría ser ella?
La idea le hizo galopar el corazón de una manera descontrolada y el dolor que
la atormentaba ahora palidecía en comparación a la imaginación de que Kall
estuviera aquí. Que Kall la hubiese perseguido. Que Kall quisiera explicarle,
debía significar algo ¿verdad? Se acercó despacio a la puerta de su habitación
y pregunto por lo bajo.
-¿Quién
es?
-John,
¿quieres que le diga que vuelva otro día?- el día programado de la ruptura no
lo logro debido a que él tenia otras cosas que hacer y no había podido venir.
Suspiro… tenia que hacerlo.
-Hazlo
pasar – no pensó mucho o en realidad no le interesaba cuando abrió la puerta…todavía
en ropa interior.
Poco
a poco comenzó a abrir los ojos, el dolor de cabeza se presento
instantáneamente sin dejarla pensar con toda la claridad posible. Movió la
cabeza a la izquierda y luego a la derecha. Estaba en su departamento. El de
Cris y ella. Sintió un pinchazo en su brazo derecho y sonrió ante ello. Cris
siempre le sacaba sangre cuando ella dormía así no le dolía.
-Hey-
Cris estaba sentada a su derecha extrayendo fácilmente la jeringa llena de
sangre- veo que te has despertado bella durmiente- retiro un paño de toalla en
su frente y la toco- bien, la fiebre ha bajado.
-Cris-
decir esa sola palabra le raspo la garganta y frunció los ojos de dolor. Al
parecer Cris lo entendió y le extendió un vaso con agua. Luego de tomarlo,
hablar era pan comido, pero el agua no tenía una sustancia mágica para su dolor
punzante en la parte frontal de su cabeza - ¿Qué sucedió? – no tenia la mínima
idea de que hora era, solo recordaba haber dado su clase e inclusive eso
acarreaba un terrible puntazo en su cabeza.
-No
lo sé- respondió con tono preocupado- una alumna tuya dijo que te desmayaste así
que corrí a buscarte.
-¿Naomi?
– tenia una terrible sensación de que había pasado su tarde con ella aunque no
recordase absolutamente nada.
-No
– observo a Cris tomarle el pulso – ¿Cómo se llamaba? – Hablaba mas para si
misma – no lo se, pero tenia acento británico.
-¿Amy?
-¡Si!-
entonces Cris la miro – ¿recuerdas haber estado con ella?
-No…
- intento enderezarse pero el dolor la volvió
a tumbar - ¿Qué dijo que paso?
-Que
estaban en una clase de repaso y tú simplemente te desmayaste.
-¿Por
qué te contacto a ti?
-Le
pregunte lo mismo – dijo mientras se paraba y caminaba de un lado a otro – y
dijo que era mi numero el mas usado en tu celular- se paro repentinamente y la miro
fijamente.
-¿Cris?-
ella no respondía – Cris respóndeme.
-Lo
siento- giro la cabeza intentando olvidar los pensamientos – entonces…- se
arrodillo a su costado- ¿no recuerdas absolutamente nada?
-No-
intento pensar nuevamente pero el dolor se hacia cada vez mas agudo –aunque
tengo la leve impresión de que estuve con Naomi…
-¿Estas
segura? – esto no era común, esa tal Amy, le había dicho que Kall había tenido
un ataque de pánico. Pero la fiebre, los mareos y el constante dolor que
presentaba Kall en su cabeza no eran los síntomas. Algo andaba mal. Si alguien
estaba intentando lastimar a su mejor amiga, lo encontraría y arreglarían un
par de asuntos – Creo que debes descansar un rato mas – deposito un beso en la
cabeza de Kall - ¿de acuerdo?
-Ok
– el dolor tendría que calmarlo intentando dormir.
Salió
en silencio de la habitación y busco el sobre todo negro. Dio un último vistazo
a la puerta y rogo por que no se sintiese mal en su ausencia. Entonces emprendió
camino al laboratorio. Encontraría las respuestas a este incidente con su
prueba de sangre.
-H-hola-
dijo un John impresionado por la vista
-Pasa-
se hizo a un lado para que pase y cerro con llave - ¿pasa algo? – no tenia
humor, y si rompía ahora con él, no lo haría de forma bonita.
-M-m-me
dijeron que te vieron corriendo sola a la salida de la academia- dijo mientras
concentraba su vista en todo menos en Naomi. No quería tener a otro amigo unido
a la fiesta, y si lo que había escuchado era cierto, ella debía estar mal. No
con ganas de sexo - ¿estas bien?- busco el contacto visual ya que era
importante para la charla sentimental.
Lo
miro, él estaba preocupado por ella. Inclusive ahora esquivaba su mirada para
no toparse con su carne. Era increíblemente dulce de su parte poner sus
sentimientos antes que su propio apetito sexual. No quería pensar más en nada,
no quería pensar mas en el amor y el dolor y muchos menos quería pensar en
Kall. Actuó por inercia, por un mero impulso invisible pensando que podría
arrancarla de su piel si tan solo se entregaba físicamente a un cuerpo que no
fuera el de su profesora. No le respondió y tan solo se sentó ahorcadas de él.
-Estoy
bien ahora – mintió, mientras con un tierno beso borraba todas las dudas en la
cara de John.
Con
un movimiento separo los labios de su novio e introdujo su lengua. Aunque el beso
iba cobrando vida pasional en el camino su novio intentaba romper el contacto.
Quizás seguía preocupado por ella. Y eso era todo lo que necesitaba. Saber que
se preocupaban por ella, quizás, solo así se olvidaría de ella. El hombre bajo
ella no pude resistir mucho a sus besos y la giro suavemente para dejarla
encima de la cama. Con una mirada que parecía preguntarle si esto estaba bien,
acepto besando su cuello áspero.
-Naomi
– dijo susurrando- ¿estas segura que esto esta bien?
No
quería dejar a su voz consciente responder. Así que solo se elevo en sus codos
para besarlo. Espero que con aquellas dos confirmaciones fueran suficientes. Y
lo fueron. John comenzó a subir la intensidad mientras con sus manos la
envolvía en suaves caricias. Y ahí lo comprendió. John era el partido ideal,
lindo, amable y sobre todo sumamente amoroso. Él comenzó a bajar sus labios a
su cuello mientras le repetía lo mucho que la amaba. La estaba tratando con tanto amor que sentía
nauseas hacia ella misma. Mientras él
hacia de este acto algo profundamente hermoso, ella solo lo hacia para
olvidar a cierta persona sin mucho éxito. Era igual o peor que los que
intentaron violarla. Era tan basura de su parte. Él se merecía llevar a cabo
este acto con alguien que lo ame y no alguien que lo utilice.
-No
puedo hacerlo – dijo entre sollozos.
-No
te preocupes – dijo John mientras la abrazaba y depositaba besos en su
coronilla capilar – tenemos toda la vida.
-No
lo entiendes – se soltó de su abrazo y se apartó el espacio suficiente para
hacerle comprender su punto de vista – estoy enamorada de otra persona.
-Oh
– le debía la verdad, y se la daría - ¿Es Mike?
-¿Qué?
- ¿Por qué todos creen que es Mike? –
No… me enamore de una mujer.
-OH…oohh
– se levanto y recogió su chaqueta. Parecía choqueado- Yo debo irme.
-John-
dijo levantándose y enfrentándolo – lo lamento.
-No
lo hagas – se acercó- no tienes que disculparte por amar - le dio un beso
rápido en sus labios – el de despedida.
Todo
estaba negro. Negro como el petróleo… parecía espeso. No había puertas,
ventanas, nada en lo cual puede ubicarse. De pronto una voz dulce inundo
aquella oscuridad y un rayo de esperanza se abastecía desde el cielo.
Indicándole que no todo estaba perdido. Intento alcanzarla pero era inútil. La
conocía, conocía aquella voz. Era dulce, melodiosa y hasta sensual. Si creyó
que las cosas podrían ir bien, se equivoco. La oscuridad cobro vida.
Modificándose y adaptándose a un escenario que no podía darle más tristeza. La
chimenea, el fuego y la alfombra con los dos cuerpos desnudos se presentaron de
forma instantánea. Se dio media vuelta y comenzó a correr pero a donde fuera
allí estaban. Aquellas dos personas que siempre tendría grabadas en la mente. Y
de repente. Se despertó.
-¿Cristina?-
en su voz todavía se podía denotar el miedo - ¿Dónde estas? – era raro que no
estuviese. Después de todo ella estaba enferma. Y el ritual era claro. Cuando
una se enfermaba, la otra la cuidaba. A diferencia de la primera vez, pudo
incorporarse, no sin antes tener uno o dos tras pies. Se aferro a la cucheta y
entre variados pasos salió al comedor. Decidió tomar un descanso, y se sentó en
la silla. Se sentía fatal y el dolor de cabeza no la había abandonado. Intento
recordar lo que siempre decía Cris cuando caminaba de una esquina a otra
intentando memorizar el libro de medicina. Lo mejor era descansar un lapso de
tiempo apropiado, hidratarse, y comer sanamente. Miro como la noche caía en
todo su esplendor y pensar en comida se asocio con nauseas. Como por instinto,
se levanto para intentar llegar al
lavabo pero fue en vano. Todo se volvió negro antes de dar su segundo paso.
-¡Kall!
– Corrió a su lado y la rodeo con sus brazos para llevarla en andas a la cama
nuevamente. Había desaparecido por 3 horas, era de esperar que en aquel tiempo
su mejor amiga se hubiese levantado de la cama y hubiera vagado. Lo que había
descubierto era lo que presentía en cuanto al comportamiento de Kall. El
problema radicaba ahora en saber quien lo
había echo…
Para
enterrar su cabeza en otra cosa, se había dedicado a los estudios. El examen de
admisión como había advertido Kall, era muy riguroso. Pero ella estaba a la
altura y según había advertido le había ido bien. Le impresiono no ver a su
profesora en la siguiente semana. Le pregunto a su padre y este le respondió
que no era de su incumbencia. Ni siquiera Tommy sabía algo. Inclusive había
considerado la posibilidad de ir a humillarse y preguntarle a Amy sobre ella.
Pero desistió sabiendo que ella solo se burlaría y no le daría ninguna
información. Una parte de ella misma seguía preguntándose ¿que estaba haciendo? Kall no estaba
disponible, era bastante claro. Pero otra parte seguía amándola con ardor
profundo, aunque doliese, todavía la ansiaba entre sus brazos. Ya no sabía que
haría. En un momento se recordaba a escasos centímetros de los ojos y labios
mas hermosos que había visto y al otro recordaba a esos mismos ojos llenos de
deseo besando a otra alumna que no era ella.
-¿Estas
bien?- la familiar voz masculina se centraba en su espalda
-John…
- las cosas habían vuelto a la normalidad. A como eran antes de ser novios.
Como amigos – estoy bien- el parecía feliz-¿y tu?
-Si
– no quería que Naomi pensara que seguía mal. Tenía que mostrarse amigable y
que había avanzado – estoy bien – justo Mike se situó a su costado con su
habitual equipo de polo.
-¡Vamos
a patear traseros!- dijo mientras se abrazaba a él, a punto de conducirlo lejos
de Naomi.
-John
– dijo en un susurro antes de que se diese vuelta- podría… ¿podría… yo estar en
su equipo? – después de haberlo meditado solo había llegado a una conclusión.
Extraer todo de su pecho. Aunque doliese le diría la verdad a Kall. Y para ello
necesitaba una oportunidad. Como iban las cosas, una oportunidad con ella era realmente
complicada. Ni su hermano poseía una – ya sabes… de polo.
-Por
supuesto – que Naomi quisiera participar en aquel evento en el cual solo los
hombres se peleaban por reclamar al premio ‘’gordo’’, era extraño. Pero él no
podía negarle nada a la mujer que todavía amaba.
Miro
su reloj por segunda vez antes de cruzar la calle. Estaba llegando
relativamente tarde. La academia se encontraba al frente pero su entrada era
estúpidamente gigantesca. Alcanzar el patio le tomaría unos 20 minutos ¿Se
podía ser puntual dentro del edificio pero sin estar físicamente en el lugar
indicado? El ruido de la bocina de un auto a su derecha la saco de sus
pensamientos.
-Súbase
– dijo Amy desde el interior con una ventanilla baja.
-Amy
– dijo en tono de reproche – estas llegando tarde.
-Usted
también – sonrió burlona. Pudo advertir como en aquellos ojos verdes se
debatían entre la moral de llegar tarde o verse vista en el auto de una alumna
- ¿Prefiere llegar tarde?
-No…
- después de dudarlo mucho, odiaba ser impuntual y tenia que revisar a los
equipos. Sin mencionar ser el estúpido premio – gracias – dijo al ingresar a la
lujosa limusina extravagantemente inútil a los ojos de ella. Una universitaria
relativamente pobre. Vio como Amy le sonreía amablemente y se posaba cada vez
mas cerca. No sentía una buena sensación con Amy tan cerca. Pero debía aguantar
si no quería escuchar a Max gritándole.
Giro
sobre su tórax para comprobar la movilidad dentro de la camiseta de polo. Era
el talle correcto y la movilidad era perfecta. Se agacho para anudar sus
agujetas cuando la escandalosa limusina de Amy aparcaba en la parte de atrás
del patio intentando pasar ‘’desapercibido’’. Suspiro por lo bajo. No quería
malgastar sus energías contra Amy, después de todo, ella estaba en el equipo
contrario y de seguro buscaría venganza. Levanto los ojos buscando una ofenda
de paz pero lo que encontró fue un puñal.
Kall
se bajaba con Amy del automotor. Se quedo perpleja. ¿Eran oficialmente pareja? La sorpresa fue aun mayor cuando Kall se
encontró con su mirada y se dirigía hacia ella ignorando las palabras que Amy
le dirigía.
Sus
pasos eran certeros y decididos mientras avanzaba hacia la ruta deseada. Solo pregúntale, solo pregúntale, solo
pregúntale. Según Cris alguien la había drogado y por alguna extraña razón
solo recordaba una vaga sensación de Naomi en esa tarde. No entendía el por
que, ni lo que fuese esa sensación. Pero se sentía como deber. Como si
realmente le debiese algo a Naomi. Cris lo había interpretado como un sentimiento
más fuerte que aquella droga que le habían suministrado para que olvidase
temporalmente la memoria. Su mejor amiga desconocía si los recuerdos de aquella
tarde volverían o no pero ella tenía una extraña sensación de que lo
averiguaría si hablaba con su mejor alumna.
-¿Cómo
te fue en los exámenes? – intento empezar normalmente
-Bien
– dijo mientras se erguía, al frente de la mujer que amaba - ¿Por qué has
faltado? – no pretendía controlarla, pero las palabras habían fluido sin
control.
-Quisiera
hablar contigo sobre eso – miro de un lado a otro y el único lugar reservado
era el cuarto de deporte en medio del patio. Tomo la mano de Naomi y la condujo
hasta allí. Esperaba que su alumna se negase pero solo se mostro sorprendida y
obediente. Una vez que cerro la puerta tras de si, la soltó. El tema era
temporalmente confidencial así que esperaba que Naomi tuviese las respuestas
que a ella le faltaban para llegar al fondo de aquello.
El
corazón le martilleaba como loco en su pecho y no era para menos. Kall la había
arrastrado de la mano a un cuarto iluminado por la mañana. Intento serenarse
pero verla luego de una semana era como acumular las ganas y su hermosura
parecía haberse duplicado a la tenue luz que las rodeaba. Entonces Kall hablo.
-No
puedo saber que sucedió la tarde antes de los exámenes – hasta el momento la
miraba. Pero aquello era como una daga clavándose lentamente en su pecho
izquierdo. Recordar aquello era morboso y más de la boca de Kall – tengo un
presentimiento de que te vi esa tarde.
-Y-y-yo
– intentaba encontrar confianza en su voz pero eso no se lo esperaba ¿Kall quería fingir que nada había
sucedido?- te vi – logro decir.
-Al
parecer alguien me drogo – vio como su alumna que la evitaba, ahora clavaba sus
ojos en ella – y no puedo recordar nada de esa tarde – las nauseas se
instalaron e intento controlarlas – y estuve en cama por 3 días. Como te dije,
tengo la sensación de haberte visto… Por favor Naomi… - se empezó a acercar
buscando ayuda, aunque podría haberlo hecho a la distancia, Naomi era magnética
– ayúdame, y dime si viste algo.
-¡No
finjas! – Grito por que la impotencia, quería explotar – no pretendas que nada
sucedió – se alejó de ella. Estaba demasiado herida por las dos imágenes que
tenia de Kall en su cabeza. Kall y Amy besándose, y ambas bajando de su auto.
-¡Naomi!
– la había ayudado tantas veces y ahora su mejor alumna la trataba de
mentirosa. Siempre pensó que el vínculo entre ellas era relativamente bueno. Al
menos para confiar la una en la otra. Solo le pedía ayuda, ¿Por qué la estaba
atacando de ese modo? – ayúdame por favor
-No
la busques en mí
-¿Por
qué no?
-Tu
sabes lo que hiciste, que no lo quieras admitir es otra cosa – no podía decirle
lo que había visto. No sin largarse a llorar – busca a Amy – tampoco podía evitar
sonar herida.
-¡No!
– la agarro por el brazo ya que Naomi emprendía el camino hacia la puerta. Por
alguna extraña razón solo quería escucharlo de Naomi – ¡te necesito a ti! – La encerró
contra la pared inconscientemente-¡Quiero escucharlo de ti! -Solo necesitaba un
poco de su ayuda ¿Por qué ella se mostraba tan reacia? ¿Acaso no podía
devolverle un poco de lo que ella le había dado saltando por un ventanal, auto
culpándose y protagonizando una persecución policial? No quería que Naomi se
sintiese en deuda pero se sentía profundamente herida al saber que no era
correspondida cuando ella lo pedía.
Podría
estar tranquilamente teniendo un ataque cardiaco con la cercanía y la presión
que Kall estaba ejerciendo en su brazo. Se vio encerrada contra la pared, y
esto la sorprendió asombrosamente. Si lo que su profesora estaba diciendo era
cierto, quería ayudarla. Pero ella no podía ser la que le diese los detalles
sobre lo amorosas que estaban con Amy. De repente los celos y la posesión hicieron efecto en su cuerpo.
Quería tenerla solo y solo para ella. Que Kall fuera enteramente suya. Que no
pensara en el beso fogoso que compartió con Amy o que intentara averiguarlo.
Quería que solo pensase en ella.
Se
deshizo de agarre y antes de que Kall la agarre nuevamente, con sus dos manos
tomo la cara de su profesora y la acerco hasta ejercer presión sus labios
contra los de ella mientras cambiaba posiciones. Kall contra la pared y ella
pegando su cuerpo todo lo posible a aquella fisionomía perfecta
que tanto deseaba.
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autor.
uyyyy por fin se dio algo entre ellas; ahora morire de la angustia esperando el proximo capitulo. saludos desde mexico. Beatriz
ResponderEliminarnoooo porfavor!! no voi a poder esperar una semana
ResponderEliminarEstoy que me muero jajaj..Me encanta la historia..
ResponderEliminarVicki..Argentina..
ohhhh por todos los dioses!!!! creo q voy a morir!!!! por finnnn un besooooooo!!!! espero q sea uno realmente bueno ya q la pobre de Naomi sufre x las puras haha no se xq alucino con esto jajaja bueno bueno esto se esta poniendos candente...wiiii
ResponderEliminarGia/Ecua
Es tortuoso tener solo un capitulo semanal!!!
ResponderEliminarAle
México
OMGGGGGGGGGGGG...al FIIIIN algo forzado pero al fin un beso...al fin pasará algo...estoy demasiado emocionada GRACIAS Eugeene, de verdad espero religiosamente leer tu historia...es de las mejores del blog...
ResponderEliminarUn abrazo
Danii de Costa Rica
Me olvide de agradecerles profundamente a los que me desearon suerte en mis exámenes... los he pasado ahora solo falta esperar el segundo round de ellos jajajaja, espero que tengan un buen fin de semana.
ResponderEliminarQue buen capitulo Eugeene!!
ResponderEliminarPor momentos creí que Kall pensaría que Naomi la había drogado,pero me sorprendiste :-)
Tu historia cada vez nos atrae más y más. Pensar en esperar toda una semana para saber la reacción de Kall....que tortura!!
Un abrazo desde Canarias
Owwwwww..!! Por Fin El Acercamiento Tan Esperado..!! Gracias.. Me Encanta Lo Que Haces... Esperando El Prox Capitulo Muy Ansiosa.!! Feliz Semana..
ResponderEliminarme encantaaaaaa!!!
ResponderEliminargracias desde malaga
es encerio??? =@!!
ResponderEliminaraww no tardes en subir el siguiente capituloo w.w
amee estee capituloo! =D
Kriis..Mexico
WD#"R#$"%#$&%$%$°!!!!!!!
ResponderEliminarHe estado leyendo buena parte de la noche y no llo puedo dejaaaaaar. Esto es demasiado bueno *-*
Gahhhhhhhhhhhh, voy a comentar mejor cuando se me pase esta sensación extraña como de catarsis, pero déjame decirte que describes extraordinariamente las emociones de todos los personajes, sobretodo de nuestras protagonistas. Amo totalmente tu estilo.