Esperamos tu historia corta o larga... Enviar a Latetafeliz@gmail.com Por falta de tiempo, no corrijo las historias, solo las público. NO ME HAGO CARGO DE LOS HORRORES DE ORTOGRAFÍA... JJ

Aliadas - Lila Pink (Supercorp fan fiction)



—¿Alguien dijo Pókemon Go? —comentó Kara en tono divertido cuando se aceraba a toda velocidad por los cielos de Washington D.C.

—¡Oh, por favor!, la última vez que hicimos una referencia terminamos luchando con un dragón,—refutó Alex por el intercomunicador, medio molesta, medio en broma, desde las instalaciones del DEO donde, gracias a la alta resolución de sus satélites y la eficiente asistencia de Briniac, seguían todos los movimientos de Kara en tiempo real.

—No puedes negar que eso fue divertido… y muy cool, —respondió Kara con una sonrisa, cuando una criatura especialmente violenta aparecía casi en sus narices. Sin embargo, su sonrisa se esfumó cuando el gigantesco ser logró clavarle una espina en su pierna y se alejó en el aire, dejándola por un instante aturdida y con la visión nublada por el dolor.

La Orden Viribus - Cristalsif - 6


La Orden Viribus

Capítulo 6

Fiend II


Sin darme cuenta, esa mañana había cerrado la puerta que Shizuru abrió para mí. Incapaz de recordar, estuve en el agua nadando por lo que parecieron horas. Cuando salí de mi auto establecida soledad, ella se desvaneció como la bruma con la llegada de la tarde, ocupada como era de esperarse de un ser capaz de alterar las realidades, pensaba que Fujino fue hecha para cosas grandes. Aun así era como un maldito fantasma, apareciendo y desapareciendo en su apartamento mágico en el que ella podía alterarlo todo a su antojo, pese a todo la entendía, porque si yo pudiera modelar un mundo entero en mi cuarto quizás no habría salido de mi habitación en toda una vida.

La Orden Viribus - Cristalsif - 5


La Orden Viribus

Capítulo 5

Fiend I

Estaba en el enorme despacho de la directora del Reformatorium Destiny en la torre blanca, contemplaba por los ventanales el distante horizonte montañoso, a lo lejos la única salida del valle, el túnel de Sekhel… un intercambio vial para los ojos de la humanidad, es un sello del tamaño de una montaña para nosotros. El sol, iluminaba con sus cálidos rayos, despejando la bruma que cada mañana se formaba en los surcos de las rocas y los bosques, bajé la mirada apreciando la extensión de los terrenos de Destiny, la arboleda, las lápidas, cada edificación… una excusa pobre para evadir los inquisitivos ojos celestes de mi madre y el arco de sus cejas castañas.

La Orden Viribus - Cristalsif - 4


La Orden Viribus

Capítulo 4

Juvenes


Soy joven, aun me falta mucho por aprender... esas son las palabras de los más sabios. Para los más antiguos quienes han existido eones, mi tiempo es tan breve como para el hombre lo es una milésima de segundo, y aun así he vivido 40 años del hombre. El nacimiento que para la humanidad es motivo de dicha, para los de nuestra clase es sinónimo de luto y renovación, pues solo con la muerte de un Viribus antecesor, el Celestial, concede el divino éter del que estamos hechos y entonces podemos ser creados por nuestros padres, dos Lucendi de dos dimensiones diferentes. El nacimiento es la obra más sublime entre los Lucendi, moldear el éter es un regalo como ningún otro, pues por un momento se nos concede la facultad de la creación y solo por este medio nos es posible la existencia. Un don que a otros les ha sido negado desde el momento mismo de su rebelión, es por esta distintiva razón, que los Descendi ocuparon en la humanidad el medio para inmortalizarse a través de sus descendientes, lamentablemente para ellos, híbridos imperfectos con muy poco o nada de divinidad resultaron de aquella unión. Por nuestra parte, los Lucendi consideramos tal cruza, un acto tanto inútil como absurdo, por no decir aberrante, ninguno procrearía jamás con un humano, pues la criatura resultante tendría un destino incluso peor que los Crecelius.

Las acciones viles de aquellos que una vez brillaron como estrellas y se consumieron en la oscuridad, sus viajes entre dimensiones pese a las prohibiciones del Celestial, así como el creciente número de hijos que estos continúan gestando en la humanidad, nos ha obligado a permanecer en el mundo de los mortales, donde los más jóvenes aprendemos a superar la corrupción del hombre y los Crecelius, para alcanzar la templanza suficiente y así soportar el viaje a la dimensión oscura; un plano donde los Descendi más antiguos habitan, allá donde el Arquitecto y sus aliados fueron desterrados; vivimos y morimos en una batalla tan larga como el tiempo mismo, una que no acabará hasta que no quede ninguno de ellos en las dimensiones porque esa es la voluntad del Celestial.

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