Esperamos tu historia corta o larga... Enviar a Latetafeliz@gmail.com Por falta de tiempo, no corrijo las historias, solo las público. NO ME HAGO CARGO DE LOS HORRORES DE ORTOGRAFÍA... JJ

Donde menos lo imaginaba - Fer Butler - 1

No podía creerlo, estaba en la habitación del hospital cuidando a mi tía, esperando al célebre Dr. Butler, el neurocirujano más respetado de la ciudad y del país, según me habían dicho.  el médico de guardia nos había adelantado que era muy probable que hubiera que practicar una cirugía de urgencia para detener la hemorragia.
Janny, así se llamaba mi tía, la única madre que tuve desde que murieron mis padres cuando era niña, era una mujer fuerte y optimista, ella estaba tranquila, la que esta aterrada era yo!!!!  no soportaría perderla.

Con mis 28 años recién cumplidos, era una castaña bastante bonita, o eso me decían, tenía muy buen cuerpo, ya que me encantaba correr y  practicaba natación desde pequeña.  sin embargo el rasgo que mas me distinguía, eran mis ojos, eran de un color miel, muy claro, y tenía una mirada muy dulce, de esas que parece que te acarician, yo sentía que la gente enseguida se sentía a gusto conmigo, por mi forma de ser siempre era amable y agradable con todo el mundo, y raras veces me enojaba,  Mis tíos y primos siempre supieron  sobre mi sexualidad, desde que siendo adolescente, me había enamorado perdidamente de Francis, mi vecina de enfrente, un amor que nunca fue correspondido, siempre me apoyaron y no se inmiscuían en mis asuntos, además de que era muy reservada en ese aspecto.
Vivía sola desde hacía varios años, en un departamento pequeño pero muy luminoso y tengo un bar, heredado de mis padres, en la zona céntrica, me llevo muchos años  remontarlo, pero hoy en día es un lugar de moda, donde la idea es que todos puedan pasarlo bien, escuchen buena música y beban tranquilamente
Sin embargo, allí estaba, asustada como nunca, esperando el veredicto del médico. De pronto la puerta de la habitación se abrió, y entro una mujer, tendría unos 35 años, el cabello castaño oscuro recogido en una coleta muy sexy, una boca que haría que Angelina Jolie se muriera de envidia, y los ojos verdes más increíbles que vi en mi vida.  su mirada se dirigió a mí un momento, y no pude evitar ruborizarme, me perdí en esos ojos increíbles, y ya no me acordaba de porque estaba allí. 
Ella me miro fríamente, como si se hubiera dado cuenta de que babeaba por ella, seguro debía estar acostumbrada , era increíblemente hermosa, luego desvió la mirada y se dirigió a mi tía, su expresión cambio completamente, su mirada era cariñosa y tierna.
-hola Janny , soy la Dra. Butler, estuve estudiando su caso y lamentablemente tendremos que operarla, pero no  se preocupe, confié en mi toda va a salir bien.  comenzó a explicarnos los riesgos de la cirugía, q era urgente y la única opción, trate de prestar el máximo de atención posible, porque sabía que mis primos Max y  Neal iba a preguntarme, pero no podía dejar de observar su rostro, sus labios, la pequeña cicatriz q tenía en la mejilla, que la hacía un poco más real, no tan perfecta.  Se despidió cariñosamente de mi tía y le dijo que en 1 hora la vería en quirófano, yo salí detrás de ella
-Dra. Butler, disculpe necesito hablar con usted, y le dedique una de mis sonrisas mas  tiernas. ella no solo no se inmuto, sino que puso cara de fastidio
-que parte no entendió de todo lo que explique durante media hora Srta. o Sra.....
-Erin, Erin Taylor, soy la sobrina de Janny, soy como su hija
-bueno señora Taylor que necesita saber?
- lo que pasa es que estoy muy asustada, sé que es una operación peligrosa etc. etc. etc.
-como ya le dije, si es una operación  peligrosa pero es la única opción, si no se realiza la intervención su tía podría morir en cualquier momento. lo siento pero no puedo perder más tiempo
Me sentí  tan humillada por cómo me estaba tratando sin ninguna razón, además sabía que podía ser muy agradable, lo había demostrado con mi tía y con las enfermeras que entraron a la habitación, la cólera me domino, algo rapidísimo en mi, y le dije
-pensé que usted era el Dr. Butler, el eminente cirujano.  no hay nadie con más experiencia que usted para operar a mi tía? instantáneamente me arrepentí, pero ya estaba dicho, la mire desafiante, yo también podía tener una mirada dura cuando me lo proponía, aunque me costaba una enormidad.
Me fulmino con la mirada,  sus ojos eran dos esmeraldas, frías y duras, - no se equivoca del todo Sra. Taylor, soy la Dra. Butler, la eminente cirujano, y puede buscar al médico que quiera, aunque dudo que encuentre a alguien mejor que yo, además apúrese,  el tiempo corre.  se dio vuelta y comenzó a caminar tranquilamente con un aire de arrogancia que me daban ganas de abofetearla o quizás borrarle de un beso ese gesto.
-Dra., perdón lo siento, es que estoy muy nerviosa, tengo mucho miedo. mis ojos se llenaron de lagrimas, y no pude evitar que una lagrima cayera por mi mejilla.
Ella me miro con su cara de fastidio, que solo parecía dirigida a mí, y me dijo, - en una hora empezamos.
Yo estaba con mis primos, cuando a  las 3 de la mañana, después de 6 hs de operación, la Dra. apareció por el pasillo, se le veía agotada, tenia ojeras bajos sus ojos, pero una leve sonrisa asomaba a sus labios, me miro y dejo que su sonrisa me alcanzara,  pero inmediatamente desvió su mirada a mis primos, yo preferí quedarme sentada escuchando, se dirigió a ellos en forma tranquilizadora,  todo había salido bien, solo restaba esperar la evolución.  Se despidió y antes de irse clavo su mirada verde en mi, había en ella algo diferente, una emoción distinta que no supe descifrar, pero inmediatamente cambio a su frialdad acostumbrada y se fue.
Solo volví a verla un par de veces más, mientras mi tía estuvo internada, su actitud seguía siendo distante hacia mí, y me enfurecía cuando trataba a mi tía o al resto de la gente con simpatía, incluso suavizaba su habitual pose arrogante , no podía creer que tuviera celos hasta de mi tía, pero era así.  sin levantar demasiadas sospechas le hacía preguntas a las enfermeras, todas me hablaban con admiración y respeto, pero nada sabían de su vida privada, era muy reservada.
Pasaron los meses, y nada volví a saber de ella, solo escuchaba a Jenny cuando iba a los controles y volvía hablando maravillas de su doctorcita, mientras tanto yo seguía con mi vida, algún ligue de vez en cuando pero nada importante, nadie lograba  seducirme lo suficiente, y algunas noches cuando me dormía sola,  solo podía pensar en un fuego verde que me llenaba hasta el alma.
Pasaba mis tardes trabajando en la cómoda oficina que estaba arriba del bar, y solía bajar alrededor de las 21 cuando ya estaba animado, mi fiel amigo Mick, se encargaba de todo.
Ese día, estaba algo aburrida y tipo 20 hs baje, cuando me acercaba a la barra, vi que una mujer estaba sentada sola de espaldas hacia donde yo me encontraba, algo en su postura, en su cabello me hizo recordar a la doctorcita, pero no podía ser ella, note extrañada que nadie se acercaba a ella, haciendo un gesto llame a Mick y lo interrogue, me conto que hacía poco mas de 1 mes que venía cuando todavía había poca gente, se sentaba sola, pedía jugo de naranja exprimido,  y le pedía a Mick que pusiera música de U2, Madonna, Bonjovi, y no dejaba que nadie se le acercara, Mick notando q ella no quería ser molestada, la defendía de los moscones que se le acercaban y ella se lo agradecía y a veces hablaban un poco de cosas sin importancia.
-Jefa, es terriblemente hermosa pero tiene una mirada tan triste que da pena,- me dijo
Decidí acercarme y presentarme como hacía con los clientes habituales, mi simpatía siempre resultaba aun con los más difíciles, cuando estaba a pocos pasos, ella miro hacia adelante y su cara se reflejo en un espejo, y nuestras miradas se  encontraron, no podía ser, era ella, me quede helada pero decidí ser tan fría como ella y me acerque,
-hola Dra. Butler, bienvenida a mi bar, es un placer tenerla aquí.
Sin ni siquiera desviar su mirada dijo fríamente, - ya no soy Dra.-  entonces se giro hacia mí y  levanto apenas  su brazo izquierdo, estaba en un cabestrillo, se le veía la mano vendada  e inmóvil. sus ojos verdes se veían apagados, no tenían el fuego de antes y su mirada solo reflejaba dolor, ni siquiera tenía su habitual actitud arrogante.  sin decir nada, se levanto, saludo a Mick y salió.


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La Teta Feliz Historias y Relatos ® Fer Butler - Derechos Reservados
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4 comentarios:

  1. Que excelente introducción a la historia. Me ha gustado.

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  2. por favor publica aqui tus historias excelentes y con calidad y espero tengas mas

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  3. Buena manera de iniciar una historia.

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  4. Hay que reconocer que en la actualidad hay muchos doctores así, prepotentes, que se creen Díos, y están totalmente equivocados.
    Me ha gustado el capítulo

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