C A P
Í T U L O VII
La lucha por la recuperación de Martini Town
inició horas después con la llegada de los refuerzos enviados por las naciones
vecinas. Ambos bandos se enfrentaron en una cruenta batalla. La mayoría de los
soldados del bando enemigo murieron de hipotermia, pues Crystini fue implacable
con su shaker. Primero los hipnotizaba, los despojaba de sus armas y finalmente
los congelaba. Aquellos que pudieron escapar de esta forma tan fría de morir fueron
hechos prisioneros.
Mientras eso sucedía, Mr. Tequila ya había
encontrado la forma de hacer capitular a Crystini. Cuando ésta finalmente decidió
regresar al castillo con la intención de derrotarlo se llevó una gran sorpresa.
Mr. Tequila había desaparecido.
Crystini bajó a reunirse con los guardias en
las afueras del castillo y les comunicó la situación. Cuando estaba a punto de
iniciar la búsqueda del perverso villano, su padre volvió a contactarla
telepáticamente. Mr. Tequila había logrado dar con su paradero. Sin darse
cuenta, uno de sus secuaces los había seguido durante todo el camino hacia
Bombay Sapphire. La mala noticia era que esta vez no sólo sus padres eran los
prisioneros, Vodka también.
Crystini ordenó a los guardias permanecer en la
ciudad a fin de mantener el control para evitar cualquier tipo de insurrección
y al mismo tiempo ayudar a aquellos que habían perdido todo durante el ataque.
Tan pronto como pudo, Crystini se alejó de la
ciudad a bordo de su Martini-Davidson. Al llegar a Bombay Sapphire dejó su moto
estacionada a una distancia prudente de la cabaña para luego desaparecer en la
espesura.
Camuflada entre los árboles pudo ver a varios
soldados enemigos custodiando los alrededores de la cabaña. Con mucho sigilo se
desplazó hacia ellos tomándolos por sorpresa. Fue una pelea fácil y rápida.
Cuando finalmente pudo entrar a la cabaña
atravesando uno de los muros de gin se encontró a Mr. Tequila apuntando a Vodka
y a sus padres con las gruesas y largas espinas afiladas que salían de sus
brazos.
-¡Vaya, vaya! La valiente y bella Crystini nos
vino a hacer compañía- y dirigiéndose a los dos soldados que le custodiaban dijo
sarcásticamente: -Déjennos solos. No ven que este es un asunto familiar-. Acto
seguido el villano comenzó a reír frenéticamente.
-Déjalos ir Mr. Tequila. Tu problema es
conmigo-.
Al ver a Crystini parada en medio de la sala
altiva y retadora como siempre Vodka por fin pudo sentir un poco de
tranquilidad. La había salvado una vez, y volvería a hacerlo. De eso estaba
segura.
Verla llorando, frágil e indefensa hizo que la
impotencia de Crystini fuera aún más grande. Para tratar de tranquilizarla hizo
uso de sus habilidades como telépata.
– No soporto verte llorar. Voy a sacarte de
aquí lo más pronto posible- Hizo una pausa y luego agregó:
-Daré mi vida a cambio de la tuya si es necesario.
Te a…-. Cuando iba a pronunciar la última frase, Mr. Tequila interrumpió tan
sublime momento.
-Nada de esto habría sucedido si te hubieras
casado conmigo. Seríamos la pareja perfecta: bellos, inteligentes y poderosos. Juntos
habríamos podido gobernar toda Chappellandia, pero tú te empeñaste en arruinar
mis planes y ahora me vengaré matando todo lo que amas-.
-Estás embriagado de poder. Es lo único que te
importa. ¿Cómo pude siquiera haber pensado en la posibilidad de unir mi vida a
un ser tan repugnante como tú? Eres peor que una resaca. Te lo advierto Mr.
Tequila, vas a pagar caro la osadía de haberte metido con mi familia y con mi
ciudad.-
-¿Y qué piensas hacer para detenerme?-
-Observa- entonces Crystini con un movimiento
veloz agitó su shaker congelando a Mr. Tequila, pero éste logró deshacerse
rápidamente del hielo gracias a su elevada temperatura corporal. Luego empezó a
disparar las espinas que salían de sus brazos, pero Crystini logró esquivarlas
con movimientos ágiles y graciosos mientras le gritaba a Vodka y a sus padres
que abandonaran el lugar. Vodka se resistía a dejar a Crystini, pero los padres
de ésta la obligaron a retirarse.
Una de las espinas logró herir a Crystini en la
pierna derecha lo que le dio ventaja a Mr. Tequila para que pudiera alcanzarla.
Éste arremetió contra ella dándole varios golpes, luego la aventó al piso
dejándola inmovilizada al colocar un pie sobre su abdomen. Crystini trató de liberarse
pero no pudo. Mr. Tequila reía al verla débil en el piso.
-¿Dónde está la valiente heroína de Martini
Town?- Mr. Tequila reía otra vez. –Eres una débil damisela. Nunca podrás
derrotarme-.
-Quizás ella no, pero yo sí- interrumpió una
voz de mujer proveniente del fondo.
-Vodka. Te has vuelto loca. ¿Qué estás haciendo
aquí?- preguntó Crystini al verla caminando en dirección a Mr. Tequila con el
armamento de uno de los soldados.
-No me voy a ir sin ti-.
-Tanta preocupación me conmueve- dijo Mr.
Tequila en tono burlón.
-Por cierto, ¿quién demonios eres tú y qué
hacías aquí?-
-Yo soy…-
-Ella es la razón por la cual no me casé
contigo- dijo Crystini levantando la voz.
Mr. Tequila no se esperaba tal respuesta.
Estaba tan sorprendido que sus ojos parecían a punto de salirse de sus
cavidades.
-¿Qué clase de broma es esta?- preguntó
incrédulo Mr. Tequila.
-No es ninguna broma. Mi corazón la escogió por
encima de tu asqueroso ser- dijo Crystini.
-¿Cómo fuiste capaz de hacerme esto? Yo pude
darte todo lo que necesitabas para ser feliz. Soy joven, listo y atractivo.
Incluso habríamos concebido hijos maravillosos. Acéptalo Crystini, no ibas a
conseguir mejor partido que yo. ¿Qué puede ofrecerte ella que yo no?-
-¡Amor!- gritó Crystini. Luego continuó
diciendo –Y créeme Mr. Tequila, un narcisista como tú no sabe lo que es eso-.
Esta respuesta lo enfureció más. –Ahora sí te
voy a matar- y cuando estaba a punto de clavarle a Crystini las espinas en el
corazón, Vodka accionó el arma y le cercenó el brazo del cual se desprendía un
líquido transparente y apestoso. Mr. Tequila se tambaleó. Estuvo a punto de
caer pero logró recuperar el equilibrio.
Vodka trató de correr hasta donde estaba
Crystini pero Mr. Tequila fue más rápido que ella y con el brazo que le quedaba
disponible le lanzó varias espinas, tres de ellas en el abdomen. Vodka cayó sobre
la misma alfombra en la que días atrás había sellado su unión con Crystini. Ésta
al ver lo que sucedía empujó a Mr. Tequila haciéndolo rodar por el piso.
Rápidamente se situó al lado de Vodka quien se retorcía en el piso producto del
dolor que le provocaban las enormes espinas incrustadas en su abdomen.
-Sácalas por favor. Te lo suplico-.
-No puedo hacerlo. Morirás y yo no podré
soportarlo-.
Crystini cegada por la ira arremetió contra el
villano. Lo golpeó en la cara y en el abdomen.
-Soy mejor que tú Crystini, acéptalo. Voy a
quedarme con todo lo que una vez te perteneció-.
-Eso ni lo pienses-. Acto seguido la heroína
agitó su shaker y se lo introdujo a Mr. Tequila en la boca congelándolo por
dentro. Crystini derribó con una patada la gran masa de hielo en la que se
había convertido Mr. Tequila, la cual cayó al piso haciéndose añicos.
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Bien hecho ese era una mala cosecha, resivio lo que se merecia. Chau
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