Capítulo 11
Almas Perdidas II
--Cuarto día después del incidente-- Viernes…
*Asura Tredyan*
Recibí el toque de un ángel al conocerte y no hay peor
infierno que perder el brillo del sol cuando su luz ha dado calidez a tu piel.
No sabía que sobrevivía hasta que llegaste tu a darle sentido al mundo entero,
mi vida fue vida en ti, en tu ausencia no se qué hacer para sobrevivir de
nuevo. Pasar de la risa al llanto, de la alegría a la angustia y la frustración
más indescriptible, una que yo misma cause. Sus sonrisas ya no serán más que un
dulce recuerdo y las lágrimas que yo ocasione todavía me torturan en pesadillas
cada noche. Ahora esa venganza no tiene ningún sentido, como podría osar matar
a su padre, hacerle a ella lo que Zeth me hizo a mí, dios como pude ser tan
ruin, tan… tan semejante a él.
Se ahogan mis sollozos en mi garganta y ninguna lágrima
logra escapar de la prisión de mis ojos, porque si me dejo al dolor, no habrá
absolutamente nada que me importe después de eso, nada que pueda levantarme. La
he perdido de una forma insalvable, baja por mi garganta otra copa mas del
amargo licor y nada, nada puede matar la angustia en el pecho, la culpa que me
arrastra al abismo.
-Tomando tan temprano… rayos sí que estás mal- Freiya me
miro con reproche, retiro la copa de mi mano y tomo mi maletín de la mesa de la
sala del apartamento. -Anda amiga… la vida sigue, el trabajo igual- Sonrío con
desdén, ¿Qué vida? Esa es la pregunta, me levanto y salimos del apartamento.
He ido a la oficina, pero día tras día en los reportes de
ausentismo he encontrado su nombre torturándome con mil ideas horrorosas. Basta
pestañear para que las imágenes de su llanto me quiten el sueño y cuando al fin
se cierran los ojos por el cansancio que me vence, despierto en la mañana con
una sensación de vacío, me asola el espanto de las pesadillas y un pavor que me
hace pensar que la he perdido de formas que no podría perdonarme nunca.
-¿Vamos al instituto Nadeshiko señoritas?-
-Si por favor- Responde Freiya a mi lado.
Literalmente no voy a trabajar, tan solo hago acto de
presencia a la fuerza, admito que ver a las alumnas me obliga a conservar la
compostura, no puedo dejarme caer delante suya… solo por eso sigo ‘trabajando’.
Freiya por otra parte afirma que tuve suerte en lo malo y he querido golpearla
por segunda vez en la vida ¿Cómo puede llamar suerte a vivir solo para matar a
un hombre y desear morir después? Hice un daño indescriptible al amor de mi
vida, si ella hubiera visto la expresión mortuoria en su cara, sabría una pizca
del miedo que se siente de mirar el periódico reciba una mala noticia, de ver
de nuevo a Zeth y que me diga lo peor de ella.
-Tantas veces me grito la conciencia que lo dejara… hasta
ahí… tan cerca estuve de renunciar aquella noche de fantasía… y ahora… mi terquedad
supo cobrarme precio- Claro que lo sabía, que iba a perderla si seguía con
esto, entonces ¿Por qué me corte la vida a mi misma si supe siempre que moriría
sin ella?
-Asura era imposible evitar que ella lo supiera ¡Es su
padre del que hablamos!… nunca te hablo de su familia, no confiaba en ti- Las
palabras de Freiya no me animan, solo abren mis heridas, tantas cosas que deje
pasar que ahora sé.
-Más de tres días y no sé nada de ella, siento que ya no
puedo con la idea de que algo le pasó por mi culpa- Encerré mi cabeza en mis
manos tratando se soportar lo que la idea procura en mí, no duermo porque al
cerrar los ojos imagino lo que ha pasado con ella. -Tres malditos días y se
siente que la culpa va a matarme Freiya-
No dijo nada, llegamos, quiero huir a mi refugio, a mi
oficina con apenas el saludo indispensable, pero ella me detiene, aparta las
manos de mi cara ordena mi ropa como si fuera mi madre y no entiendo qué
esperas de mí ahora Freiya. He perdido el deseo de venganza, de vivir, de todo…
porque sigues aquí, sin apoyarme pero quedándote… eso pienso cuando camino por
los pasillos y ella aun me sigue paso a paso. Se abren las puertas de mi
oficina, la nostalgia me llena, basta mirar hacia los estantes en los que ella
solía trabajar. El recuerdo de mirarla sin que lo notara, de sonreír cada tanto
con sus movimientos, cosas tan cotidianas que ahora hecho tanto en falta.
-Asura no puedes seguir así-
-Seguir como…- Desvié la mirada.
-Vas a casarte, finge al menos… tuviste suerte de que ella
no te delatara frente a su padre- Su tono comprensivo, que tiene de bueno
casarme con ese tipo repugnante.
-Tuve suerte… ¡¿Tuve suerte?!- Me levante de la silla
abrumada, colérica. -Tú no sabes lo que es el amor… no me conoces Freiya… todo
esto es una estupidez, todos esos planes… por alguien que no volverá
mágicamente a mi vida y que nunca estuvo en ella, que las pocas malditas
palabras dulces que me dijo en su existencia, fueron aquellas en su lecho de
muerte ahora me obligan a seguir con un camino que ha arruinado la poca
felicidad que había para mí- Lo dije al fin, casi jadeante por la emoción que
embargo cada palabra llena de reproche a la memoria de mi padre.
-Tú no has sido la única que ha sufrido Asura, ¡deja de
auto compadecerte! Siempre supiste que se enteraría, por favor, es un
matrimonio que los medios no dejarían pasar- Debí callar ante eso, al día
siguiente del incidente en el restaurante recibí varias felicitaciones de
alguna alumnas, con un par de preguntas supe que la fuente de aquella información
provenía de Yuki Kaname, el periódico de su familia lo había publicado y no
había forma de ir en su contra, recordarlo me hizo sentir cólera, la idea que
había dejado en mi mente Aleth sobre ella, su relación… imaginarla tocándola,
la idea de ellas compartiendo su…
-Asura… te hablo y no me oyes- Murmuró Freiya a pocos
centímetros de mí.
-Lo lamento…- Dije mecánicamente, últimamente pido perdón
por todo, los mil perdones que no pude pedirle a ella.
-Amiga ella no era buena para ti… no se qué clase de
persona necesitas, no te alcanza nadie… pero ella no es una buena opción… es
hija de su padre-
-¡No voy a juzgarla por el padre que tiene! Tiene una madre
también ¿sabes?- No supe que más argüir, quería decir que ella era distinta
pero sus palabras sobre Yuki no distaban de las de su padre, pero heme aquí
amándola aun.
Freiya palideció, yo la mire suspicaz… -Asura…-
-¿Qué pasa…?-
-Nada…- Trató de evadirme cuando tome su mano.
-Eres pésima mintiendo-
-Lo siento no…-
Solté su mano. -¡Dilo maldita sea!- Golpee mi escritorio
con mucha fuerza.
*Freiya Tsukawa*
No sentí nunca buena espina sobre esta relación, en
principio juraba que se trataba de mis celos por lo que Asura pudo ver en ella
siendo lo que entonces pensé, una niña insolente, ahora sé que es una manzana
podrida, la hija de su padre, su condena corre por sus venas, que infeliz… solo
ahora lo sé. Pensar que antes la juzgué la persona más dichosa de la faz de la
tierra, ella se llevaba sin buscarlo siquiera, lo más preciado para mí. Aquella
mi amiga, para la que trabajaba, para la que con el tiempo me convertí en una
hermana… a cualquier otra le habría encantado mi situación, para mí fue una
absoluta tortura estar tan cerca del objeto de mi adoración y no poder volver a
tocar su piel, no volver a sudar después de una desaforada noche de pasión con
ella. Nos graduamos, los tiempos de universidad murieron y con ellos la
posibilidad de recibir el fuego de su amor una vez más.
Asura siempre fue clara en que no me amaba de la misma forma
que yo a ella, pero paso tras una noche de copas en la que Zyon Tredyan llamo,
ella no me dijo que paso, su padre le hablaba muy poco, para él siempre fue
como si no tuviera una hija… pero ella siempre quiso su afecto y demostró a
pulso ser la mejor en muchas cosas solo para llamar su atención sin mucho
éxito, fue desde la más cotizada entre los jóvenes acaudalados de muchas
familias prestigiosas hasta la mejor negociadora, inteligente, astuta y en
secreto dulce, gentil… yo podía ver todo su brillo al estar tan cerca, yo era
la hija del médico de cabecera de su familia, nos conocimos desde siempre, pero
ella siendo como una estrella siempre estuvo fuera de mi alcance.
Por aquellos años en la escuela le declare mi amor, ella
fue dulce al no apartarme de su vida, aunque aclaro que sus afectos por mí no
eran los mismos. Yo no quise irme, entre a la misma universidad con ella, tuve
que tragarle mis celos muchas veces mientras otras recibían sus afectos, me
preguntaba que me faltaba a mí, si aquellas no eran más agraciadas que yo,
ellas no la conocían tanto como yo. Comprendí entonces que yo era la única
amiga real de Asura, que no era que no le atrajese o fuera menos que las otras,
era solo que ella temía perder el único afecto real. Así que le jure que nunca
me apartaría de su vida, que nunca dejaría de ser su amiga sin importar que.
Así aquella noche de copas quise borrar con mis besos el
dolor que habitaba en sus ojos, prometiéndole que nada cambiaria, vi mi deseo
satisfecho solo para notar que mi pasión era un cura apenas temporal a su
amargura ¿Por qué alguien tan perfecta puede ser tan infeliz? Me pregunte un
par de veces, luego quise olvidarlo cada noche que ella buscaba en mi la cura a
su pena.
Así año tras año compartimos, no cabía en la dicha de
tenerla, y aquella tarde que me cito en un restaurante me dijo con alegría
acababa de comprarlo con su primer contrato fructuoso, aquella tarde en la que
me pidió que fuera su novia… esa misma tarde, todo cambio cuando reportaron el
accidente de auto… en aquel en que iban mi padre y Zyon como los grandes amigos
que fueran, mi padre murió instantáneamente, el señor Tredyan vivió poco mas de
unas horas, esas que marcaron a Asura. Tampoco quiso decirme que le dijo él en
ese tiempo, pero ella no fue la misma desde entonces… poco después supe que el
patrimonio de la familia Tredyan había sido erradicado por embargo, con la
excepción del instituto y la casa de campo que eran propiedades patrimoniales
no embargables estas propiedades estaban a nombre de Asura, por causa de su
madre que había muerto muchos años atrás y el restaurante que la propia Asura
compro a pulso.
La policía no investigo demasiado, Asura era demasiado
suspicaz por sus propios medios encontró la evidencia suficiente, supo que
hilos se movieron tas el ‘Accidente’ cuya causa de origen mecánico fue
provocado. Muy pronto supo el nombre del sujeto que lleno bastantes bolsillos
de dinero para cubrirlo todo. Zeth Deityan… aquel gusano despreciable, no solo
se llevo la poca dicha de Asura, también destruyo la posibilidad de mi
felicidad con ella, a medida que investigábamos vimos las vidas de muchas otras
personas destruidas… entre mis reportes quedo incluso el nombre de Esmeralda
Zyden, en aquel entonces me pareció una más, ahora no puedo obviarlo.
Asura paso con el tiempo del estupor lloroso a la más fría
capa de hielo en su faz, sonreía cortésmente pero nunca con sinceridad, ella
escogió apartarme de su lecho, con el mayor dolor sabiendo su perdida y la mía
propia le propuse el vengarnos, le jure de nuevo mi amistad cuando ella
renuncio a mí como amante… lo tolere bien pues no busco en nadie más lo que
dejo de lado en mí, no hasta que llego ella.
Llego Aleth Zyden toda una casualidad y ya había dejado en
el olvido aquel apellido. Aquella niña de cabellos alborotados pero con una
magia única en su mirada verde exótica, se robo con apenas un gesto el amor de
Asura Tredyan, aunque su piel fuera perfecta, aunque su rebeldía fuere
excitante no quise pensar en cómo ella con tan poco pudo hacerlo. Me llene de
envidia, no era justo que ella se llevara de mi a la rubia de ojos carmín sin
ningún merito o esfuerzo.
Ahora sé que ella es el fruto de la desventura de una
mujer, y semilla marchita de aquel hombre que acrecentad mi odio. -Realmente
quieres saberlo Asura… ¿lo que esa mocosa es?-
-Freiya… tu silencio me impacienta y tus ofensas para ella…
sabes que no las tolero- Si tan solo me defendieras a mí con la mitad de la
fiereza que lo haces con ella. Me di vuelta hasta llegar a uno de los archivos,
un folder con un nombre clave. //Krysta// volví sobre mis pasos y deje una hoja
de papel sobre la mesa. En ella una foto con una pequeñita de ojos verde y
cabello negro como la noche, la pequeña palmoteaba risueña en los brazos de una
mujer rubia muy parecida a Asura. Solo que sus ojos también eran verdes.
-Es su madre… Esmeralda Zyden- Asura miro con más
detenimiento la foto, la acaricio con dulzura y yo omití el hecho.
-Como la obtuviste- Me miro con cierta severidad guardando
la foto entre sus ropas.
-Pagamos bastante en la etapa de investigación, tengo su
registro clínico, su acta de nacimiento incluso, la que tienes en el instituto
son digamos actuales…-
-De que hablas…-
-El nombre que le puso su madre fue Krysta Zyden… Zeth lo
cambio a su amaño cuando paso a su custodia… mira- Entregue la hoja con mis
apuntes resumidos del caso.
Krysta Zyden, hija de Zeth Deityan y Esmeralda Zyden. En el
marco legal de un matrimonio de hecho. Hija ilegitima, la madre solicitó el
apellido del abuelo de la niña, declarándose madre soltera.
Fecha de nacimiento: 26 de junio de 1993
Enfermedades: Cardiacas de orden genético, alta propensión
diabética.
Accidentes o cirugías: Ninguno.
Anotaciones Psicológicas: Déficit de atención, personalidad
introvertida.
Incidentes recientes: Madre internada en el hospital de
Ueno especializado en cardiología en el año 2002. Estado vegetativo. Según las
versiones no oficiales el ataque que causo la hospitalización clínica de
Esmeralda Zyden fue originada por una golpiza previa al disparo de un arma de
fuego no identificada. Se afirma que la niña lo vio, sin que pueda recordar el
hecho, probablemente bloqueo el recuerdo traumático. No hay anotaciones
psicológicas, no fue sometida a tratamiento. Actualmente vive en las montañas
con su abuelo.
Fecha de modificación del registro: 2006/03/12
-Tú sabías que… ¿Qué ella era su hija? ¿Tú sabías todo
esto?- La mirada furiosa de Asura me causo algo de temor, pero que más podría
perder.
-Eso paso hace mucho tiempo, nuestro objetivo era Zeth, no
le di importancia porque la chica estaba fuera del juego, han pasado tres años
Asura- Trate de excusarme.
-¡¿Por qué lo callaste?! Claro que era importante esa
información- Si esta colérica.
-Eso no te habría hecho amarla menos Asura… te flecho antes
de que supieras su nombre y lo sabes- Lo admito yo con pesar.
-Lo sé… pero no habría intentado matar a su padre y que
viviera lo que yo… quizás sería feliz- Suspiró largamente y luego volvió a
mirarme. -Pero porque me has dicho todo esto… realmente no cambia nada ahora-
Desvié la mirada fingiendo algo de pena. -André…-
-¿Qué pasa con esa lacra?- Que poco aprecio le tienes al
que hará tu trabajo sucio amiga.
Fruncí el ceño, -tú no lo ves pero él está más comprometido
con la causa que tú, Asura… me explico las circunstancias… él me reveló que el
incidente de Esmeralda no fue casualidad, Zeth la golpeo delante de Aleth,
hasta casi matarla, también le disparo… André quiso oponerse y Zeth le disparo
dejándole inutilizado el brazo… luego intento silenciarlo, pero tú sabes bien
que sobrevivió por poco y ahora quiere venganza- Le mostré los periódicos
adjuntos al reporte, en ellos había una foto de la mocosa… huérfana según los
reportes oficiales, claro… -para los medios el caritativo empresario la recibió
en su casa junto con la madre, a la que todos ignoraban el mismo había
embarazado años atrás, entre los rumores se decía que no por los medios de la
complacencia de una mujer-
-De que hablas Freiya… por eso André la conocía… él…
¡trabajaba para Zeth! Siempre supo todo…- Sé lo que piensas, si él te lo
hubiera dicho las cosas serían diferentes, pero oh… él sospechaba que si tú
sabías de una hija, tirarías nuestra venganza por la borda… claro, esto no
conviene a nuestros planes.
-Lo que André me dijo por ultimo es que Zeth, tomo la
potestad sobre Krysta, cambio su nombre para desligarla del pasado, dejo en el
olvido a Esmeralda y quizás uso su memoria para manipular a Aleth cuando llego
a la adolescencia, se rumora que ella vive bajo la amenaza de su padre y debe
hacer su voluntad. Puede que la usara en la negociación con los Kaname, si
sabes de que hablo…- Lo siento, se que te va a doler este golpe de gracia, pero
es necesario. -Quizás lo de Yuki fuera parte de ello, ella siempre ha estado
enamorada de Aleth y sabes que es una chica genio su padre la tiene muy en
cuenta…- Como odio sacarte en limpio mocosa, pero por ahora necesito que así
sea.
-No puede ser cierto… ¡¿Cómo es que nunca vi más allá?!-
Asura mordió su labio hasta hacerlo sangrar y yo debí desviar la mirada.
-No es culpa tuya… el bastardo es Zeth… Aleth es una
víctima más de él… ¿realmente planeas renunciar? ¿Quieres que te diga algo
más?- Lo sé estas confundida, no puedes pensar y me conviene que así sea.
-Dímelo- Asura se sentó en su silla con una expresión de
incredulidad, como quien trata de armar un gran rompecabezas.
-Ayer, fui al hospital donde se supone estaba internada la
madre de Aleth… la vi-
-¿A quién viste?-
-Aleth…-
-¡¿Por qué no me lo dijiste?! Yo pensé que…- El desespero
de Asura la llevo a sujetarme de la ropa.
-¿Qué se habría suicidado o algo así?-
-¡No digas eso jamás!- Me sacudió y no se Asura como es que
puedes continuar destrozando los pedazos microscópicos de mi corazón roto.
-Pues óyeme y querrás con más ganas cobrarle lo que nos ha
hecho a todos… Zyden… Zyden es quien peor lo lleva…- Así es como obtengo tu
atención, que cruel… pero debo hablar de la historia de la mocosa. –Te
explicare la investigación que hice en torno a tu querida Aleth-
--Fue la tarde del Jueves, ayer--
Fui al hospital, necesitaba asegurarme de la versión de
André, como tú no confió en él pero habría que asegurarse. Con la bata y la
indumentaria suficiente pude pasar inadvertida en el hospital, incluso pude
preguntar sobre el caso con más detalle, dando por ahí algo de dinero suelto.
Esmeralda nunca mejoro, solo continuo empeorando progresivamente, afirmaron en
el hospital que su única hija pago distintos tratamientos pero ninguno
funciono. Adivina la causa del problema… alguien se aseguro de pagar bien para
que los tratamientos nunca fueran suministrados realmente, como podría
convenirle a Zeth que la única testigo y víctima de un asesinato publicado en
los periódicos sanara. Por otro lado así el podría terminar de criar a su hija,
sin ser legalmente el padre pero si el responsable jurídico, el único familiar
vivo de Aleth desapareció misteriosamente cuando la niña paso a la custodia del
padre, su abuelo… seguramente se deshizo de él.
Según André y con la prueba de algunas copias de escrituras
que me facilito… Aleth, aparece como propietaria de los bienes con el tipo de
escritura que opto tu madre para ti en su momento Asura. Así que no hay nada
que le pueda ser arrebatado a Zeth, creo que finalmente el podría solicitar la
prueba de ADN, que no es nada necesaria… Aleth es igual a él. Por eso acordamos
contigo lo de la boda, así podrías acceder a sus bienes acorde a la sociedad
conyugal y al matarlo no creo que tuvieras problema con la niña si es que
aparecía, no contábamos con el hecho de que estudiara en tu instituto o que la
cuidara él casi secretamente. Después de toda esta investigación y de atar
cabos, casi había olvidado que fui al lugar para ver a la madre de Aleth,
cuando hice la pregunta directa sobre ella. Una enfermera, Akemi si no mal
recuerdo, me dijo que ella falleció durante la noche en el turno de otra
enfermera, que le dio un soplo al corazón…
Justo detrás de nosotras cuando hablábamos, estaba ella…
Aleth estaba ahí con un ramo de flores blancas para su madre. Akemi pareció muy
angustiada, recuerdo que Aleth solo le dijo… “no la cuidaste bien” le dio la
espalda y cuando la llame por su nombre salió corriendo sin mirarme…
Sé bien que ella sabe que su madre fue asesinada, un soplo
en el corazón si es algo probable para alguien con problemas cardiacos, también
puede ser causado por el uso de una inyección llena de aire…
Detuve mis conclusiones, mis palabras cuando vi que Asura
lloraba. -Lo lamento si no te lo dije, no quería… hacerte daño- Me apresure a
decirle.
-Es un… ¡un maldito cobarde… un ser aborrecible!- La vi con
espanto golpear una y otra vez su escritorio hasta hacer que sus nudillos
sangraron.
-¡Basta!- Le sostuve las manos, que intentas Asura… tú no
eres así.
-La mató por mí… ¡maldito! Mato a su madre por mi culpa-
Dejo caer la cara en el escritorio conteniendo una mueca de dolor, uno que no
parecía físico.
-¡Eso no es cierto!- No supe que más decir.
-Él la amenazo… en mis narices… él siempre ha tenido poder
sobre Aleth… siempre la ha aterrado con la vida de su madre, ¿Por qué otra cosa
la mantuvo viva todo ese tiempo?… ahora se quien la golpeo, de quien no se
defendería sabiendo técnicas de defensa personal ¿he?-
-Insinúas que la golpiza de… hace algunas semanas- La vi
asentir.
-Es todo mi culpa, por eso ella tolero verme con él y no
hizo nada al principio de la noche… cuando exploto, cuando amenazo nuestra
boda…él estallo en cólera… ella se fue y de pronto era como si nada hubiera
pasado, él estaba tranquilo, ya tenía planeada su muerte, el castigo de Aleth-
Vi tal dolor en la cara de ella, ni siquiera cuando aconteció la muerte de su
padre en manos de aquel sujeto, la vi perder la calma de ese modo.
De pronto todo encajo a la perfección, supe el modo de
reavivar la flama de Asura. -Venguemos cada vida que él ha quitado sin la menor
culpa… por cada lagrima derramada, por cada golpe que le pego a esa niña
indefensa- Que no la veo indefensa pero que suena bastante bien en el discurso.
-Por cada lágrima que derramas ahora en su nombre… Asura, él ha destrozado la
vida a muchas personas, entre ellas la de Zyden, si la amas todo lo que dices
debes vengar la muerte de su madre, los golpes, todo-
-Tienes razón- Odio, que profundo odio… en tu faz mi Asura.
-Voy a ver que pague cada herida que le hizo a mi Aleth, por cada lagrima que
yo tendré que seguir derramando por su causa, por ti, por mí, hasta por el
cabrón de André si hace falta… ya se te agoto la suerte… lo mío contigo Zeth
Deityan es personal-
Suspiro mientras miro a Asura, pensar que solo tenía que
tocar su fibra sensible… harás cualquier cosa por esa niña Asura, le venderías
el alma a Lucifer si con ello devolvieras la madre a esa mocosa. Aleth, el
papel de víctima inocente te queda, pero te aseguro que toda huella de Zeth
Deityan quedara borrada de la tierra cuando esto acabe, eso incluye a su
despreciable semilla.
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Por favor, consiente os subiendo más capítulos, por favor, esta súper buenísima la historia.. Me encanta.. <3
ResponderEliminarOhh dios santo que mas puedo decir es la mejor historia que he leído, llego hasta mi corazón, dios dios que manera de transmitir una historia, tanto asi que me puse a llorar y me dio esa desesperación que tenia Asura . Cristalsif gracias gracias por regalarnos esta historia, muchas bendiciones para ti. Quien te admira atte. Maria - Mex
ResponderEliminarQuiero saber que paso con aleth su punto de vista con todo lo que pasó y de seguro su rencor y odio va contra el principal responsable de la muerte de su mama, se ha puesto interesante, estare a la espera de otra entrega ^^
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